Nos visitan del mundo

sábado, 20 de marzo de 2010

Ideas contrastantes, pensamientos opuestos. La reflexión sobre la ultraderecha mexicana

Las ideas contrastantes suelen ser muy atractivas en los foros, atraen la atención de una gran cantidad de personas, pues las polémicas y los debates despiertan pasión y una motivación que no pasa desapercibida.

Esa ha sido la tónica de los foros de discusión exitosos en MSN, posteriormente en Google y Yahoo, y es en parte, posiblemente, la explicación de las más de 17 mil visitas en 7 meses que tenemos en dos cabezas un mundo.

En Kratos y Ethos, nuestro foro que tiene recientemente inaugurada una plataforma en Ning hemos seguido los últimos debates que el fenómeno de MSN Luigi ha sostenido junto a Hangar, dos personajes de ideas conservadoras.

En MSN uno de los hilos más largos en Ateos y teístas fue el debate que sostuve contra Luigi llamado El derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, un debate que desapareció en el momento en que Microsoft Net decidió cerrar los Grupos y con ello acabar con la experiencia cibernética de mucha gente.

En medio de este tipo de polémicas, que desde luego no fue la única, la sociedad de México DF respaldó la propuesta de que se legislara por la despenalización del aborto en la Ciudad de México. Internet fue un medio muy influyente para que la opinión del 70 % delas mujeres en la Ciudad de México se inclinara a favor de la despenalización del aborto y con ello la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (Ciudad de México) despenalizara el aborto hasta la semana 12 del embarazo.

La ultraderecha mexicana perdió totalmente la decisión del aborto en la Ciudad de México.

La discusión reciente, dejó de ser en el asunto de la despenalización y se ha enfrascado en el planteamiento negacionistas de la ultraderecha sobre los feminicidios en Ciudad Juárez. Ciudad Juárez es hoy una ciudad llena de cadáveres, no sólo de mujeres, también de hombres por la lucha de la plaza entre los cárteles mexicanos de la droga. Más allá de ser un factor que minimiza los feminicidios, la matanza de hombres y mujeres encontró en el feminicidio un antecedente que era, sin duda, el aviso de lo que en la sociedad juarence estaba ocurriendo.

Mientras los gobiernos panistas y priístas quisieron ocultar el fenómeno, las madres de las desaparecidas han luchado para ser escuchadas en una actitud de silencio de las autoridades. Fue este escándalo y el apoyo de organismos internacionales, lo que ha movido al gobierno mexicano a tener que reconocer y a crear una fiscalía especial para investigar los casos. Así como el fracaso del gobierno ha sido contundente en escalrecer las muertes, ha sido igual en el combate al narcotráfico. Desde hace mucho, el control de Ciudad Juárez en Chihuahua, se les salió del control a los gobiernos panistas y sus antecesores los priístas.

Este ha sido hoy el centro de la polémica en los foros como el de Kratos y Ethos en Google, dónde la ultraderecha sostiene que los asesinatos no son feminicidios, sino homicidios que no tienen que ver con la cuestión de género. Colocan en su falta de argumentos una descalificación ad homminem o podrías decir y perdón por mi mal latín ad femminem. Para los propagandistas anti aborto, no son feminicidios sino una invención de las feministas mexicanas.

No obstante que las organizaciones verificadoras como Amnistía Internacional o la Comisión Interamerican de Derechos Humanos han señalado no sólo la existencia de los feminicidios, sino la falta de atención de las autoridades mexicanas en los mismos. Han tenido que pasar más de 400 asesinatos y las autoridades no tienen la solución en la mayoría de los casos.

La infamia consiste en intentar descalificar uno a uno los casos, diciendo que las circunstancias de violación, mutilación de los cuerpos que presentan los cadáveres de las víctimas no es por su condición de mujeres, sino por una multiplicidad de aspectos que, según ellos no están ligados.

Luigi emprendió en Kratos y Ethos en Google, una supuesto "recuento" de los casos, para descalificarlos uno por uno. O son las propias víctimas las culpables, o el caso de mujeres violadas no tienen según él nada que ver con el feminicidio.

Aquí como en los campos de concentración Nazi, el negacionismo es utilizado para descalificar y para desvictimizar a las víctimas. Esta es una de las tácticas que utiliza el ultraderechismo tolerado y solapado por el gobierno federal de nuestro país.

Como si no fuese suficiente con la agresión sexual a las mujeres, su asesinato y la impunidad de los agresores, ahora la ultradertecha se ensaña con los familiares de las víctimas al llamarlos mentirosos.