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sábado, 15 de julio de 2017

Espejo de Adonis

Espejo de Adonis.

Todos tenemos niveles de egocentrismo, pero hay algunas personas que este rasgo se vuelve casi patológico. El ego es un alerta sobre aquello que puedes esperar de las personas. Una personas que siempre inicia sus frases con un yo esto, yo el otro, yo si tal cosa, es una persona que continuamente se tiene que estar reafirmando con los demás.

Somos animales gregarios, necesitamos todos reafirmación y reconocimiento. La personas egocentrica busca borrar a los demás, porque al parecer ellos no caben solos en el mundo. No hay espacio para los demás, siempre se tienen que estar comparando y jerarquizando. Desde luego en sus balances ellos piensan que son los mejores en todo, que tienen exito. Personas de esta manera viven empachados, ya no aprenden, desdeñan los conocimientos y las habilidades de los demás. Sölo se pueden ver al espejo a sí mismos. A veces esto sucede incluso en personas que fueron nuestros amigos.

Una persona arrogante, suele ser depredadora con los demás, los demás están en función de sus propios deseos, no son personas, son instrumentos.Tienen rasgos de sociópatas porque son incapaces de hacer  empatía, 

Managers tóxicos.

 Iñaqui Piñuel ha elabordo textos sobre el manager narcisista. Este tipo de personas son propensas a realizar Mobbing contra blancos en los centros de trabajo. Creen que sólo ellos son capaces de realizar un "buen trabajo" y por lo regular los demás son simpre personas que "hacen mal las cosas".

Existen también en estos casos sesgos de género. El sesgo no es siempre en contra de las mujeres. Hay mujeres que se han vuelto poderosas en sus ambientes de trabajo y ejercen el poder de una manera dictatorial.  Entran en rivalidad contra todo lo que signifique "hombes" en los espacios que dominan. Suelen comparar su sueldo, los puntos que obtienen, su supuesto prestigio, con los hombres a su alrededor para reafirmarse como personas.

Pero la reafirmación siempre tiene una paradoja. El que se reafirma siempre tiene por contraparte un enorme complejo de inferioridad. La reafirmación sucede porque en el fondo sienten la inseguridad de no ser lo que pretenden ser.

Por eso, como el espejo de la Bruja de Blanca Nieves, se tiene que preguntar no por quién es la bella de este mundo, sino por quién es la más exitosa del ámbito donde trabaja. Todos los demás son unos "ineficientes" en comparación de ellos mismos.

La obsesión por el control se vuelve irresistible. Como todos lo hacen mal y él lo hace todo bien, hay que indicarles a los demás como hacerlo o hay que controlar hasta las redacciones de los demás, imponiendolas. Todo el que no acepte este control será golpeado.

Tristes vidas, infelicidad en el fondo.

El arrogante y el soberbio viven infelices. Envenenados por su propia necesidad , sólo soportan a aquellos que los adulan. Pero la adulación, como decía Nicolás Maquiavelo, es una trampa que tarde o temprano se convierte contra el propio arrogante, quién no ve en quienes lo adulan a sus enemigos.

El desequilibro aquí es que el arrogante vive de aduladores comprados, nunca de auténticos amigos. Los amigos, los que son leales se van, porque no puede coexistir la sensatez y la lealtad con la arrogancia y la soberbia. Para estos pecados, la penitencia es que quienes son auténticos se alejan y los falsos son los que permanecen. Falsedad por dinero, falsdedad por cocesiones, falsedad por clientelismo. El soberbio suele ser una persona insoportable y por lo tanto paga el precio de las "lealtades" a costa de las concesiones.

La adulación, propone Aristóteles en su Ética eudemia, es lo contrario a la amistad. Pues se soporta en la simulación. El arrogante y soberbio suele rodearse de fanfarrones y simuladores.

Amistad.

La amistad es un don que muy pocas personas pueden conservar por largo tiempo. Quiénes tienen amigos de mucho tiempo, es porque han aprendido el arte de la ética y por lo tanto su recompensa es la felicidad.