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viernes, 19 de febrero de 2010

La ideología de los "empresarios" clase medieros

Pertenezco a la clase media desde siempre y en esta clase tengo una buena cantidad de amigos, vecinos, familiares, ex compañeros de escuela y de trabajo. En México la clase media se ha deteriorado tan rápido que la estructura mental-social de esta clase tan adicta a compararse en relación al éxito o fracaso de otros, dándose certidumbre a sí misma como si la mediocridad general y el deterioro no fuese en sí misma una escala.

La precariedad en crecimiento de la clase media, es también una señal de su profunda descomposición. Algunos se aferran a la ideología "liberadora" de sentirse empresarios, cuando en realidad son tenderos, comerciantes informales, dueños de pequeños negocios o empleados de aseguradoras, vendedores, empleados bancarios, etc.

Los amigos más conservadores en esta clase son empleados que se sienten empresarios. Manuel es un antiguo amigo mío de la secundaria que hoy es empleado en un consorcio industrial. Cuando jóvenes él suspendió sus estudios por la situación familiar y aunque no trabajaba, no pudo culminar ni la preparatoria.

Cuándo éramos adolescentes no teníamos grandes diferencias porque el diferencial cultural no era tan amplio. Nos gustaba el mismo tipo de música, acudíamos a las fiestas del barrio, conocíamos chicas y nos apoyábamos mutuamente. Nos separamos en el momento en que yo acudí a la Universidad y nos volvimos encontrar hace muy poco tiempo.

No tenemos la misma percepción del país porqué las oportunidades de sobrevivencia son totalmente diferentes. Yo no requiero de guardar las formas, ni tengo porqué seguir la corriente al jefe, tengo una autonomía y un criterio que me permite ser libre. El no, tuvo que entrar a trabajar muy joven y ha sido desde ese momento un empleado sin título que depende sobre todo de la ayuda, la disciplina y la subordinación a los de arriba. Para muchos en su condición, él ha corrido con una inmensa suerte. Tiene departamento propio, un nivel medio de vida, no pasa apuros, tiene auto y las comodidades estándar de la clase media.

Es un típico hombre mass media, que se ha hecho a sí mismo y que piensa que no depende de los demás. "Si quieres a México, quieres a su Presidente" sentencia, por eso criticar al Presidente es criticar a México, eso es lo que les enseño a mis hijos. Anti López Obrador, se siente un prominente miembro del establishment y con ese aire de autonomía y autosatisfacción, esa especie de autoestima que se carga la clase media, aborda muchos temas y opina de muchas cosas con un aire de autosuficiencia.

Murales de Cháves Morado en la Alhondiga de Granaditas

Desde la Independencia mexicana, las clases medias han jugado un papel de dirigencia e intermediarios de los movimientos populares.

Algo que ha sido común en estos contactos con mi experiencia en el diálogo con otras personas en Internet, es precisamente la facilidad con la que la clase media adopta criterios, construye imaginarios y se ve envuelto fácilmente en un pensamiento lleno de sofismas y falacias. Estos imaginarios son difíciles y envenenan el ambiente con enconos políticos y con las bases de lo que es el racismo mexicano.

El aire de suficiencia de la clase media desprecia a las clases bajas, es racista, porqué el racismo mexicano desprecia a los indios no sólo por ser indios, sino por ser pobres. Es la pobreza, más que el color de la piel, lo que estructura el racismo de muchos mexicanos. Al sentirse por encima de los pobres, la clase media mexicana cree que tiene un nivel de vida que lo sustrae de los demás y ve a los pobres no sólo como ignorantes, utiliza el término de nacos para denominarlos.

Las clases medias intelectuales hablaban del pueblo y de la soberanía del pueblo en el siglo XIX, pero en realidad ese pueblo lo veían como un proyecto, más que como una realidad. ¿De qué habla mi amigo cuando habla de México?

El pueblo mexicano ha sido una recurrencia de conflictos armados, sumisión y rebelión que asusta a la clase media mexicana. Lo desprecia porque en el fondo no lo entiende. La falta de entendimiento es el origen de la intolerancia.

Cuando uno escucha las expresiones contra la izquierda, contra la movilización popular, cuando uno reflexiona los juicios, descalificaciones de mi amigo, observo una continuidad de esa bipolaridad de la clase media mexicana en contra del pueblo y su romanticismo al hablar del país, no exactamente por lo que es. Estos diálogos son comunes y se repiten aquí entre las cabezas.