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sábado, 27 de agosto de 2011

México en peligro, más escuelas, menos armas.

El día de ayer nos enteramos de un movimiento inusual, cientos de jóvenes usaban el twiiter para convocar a una movilización en solidaridad con Nuevo León y para pedirles a los gobernantes que se vayan, que renuncien, particularmente al presidente mexicano, Felipe Calderón. A esas mismas horas, Calderón lanzaba un mensaje en cadena nacional dónde se cortaron los programas de golpe, para que se escuchara la voz del presidente dando su mensaje.
Nada nuevo dijo la misma cantaleta que le hemos escuchado desde el inicio del sexenio:
"Hizo exigencias a diversos actores para que colaboren en la lucha contra la delincuencia: a la Cámara de Diputados demandó dar certidumbre jurídica al Ejército Mexicano; al Poder Judicial, revisar sus estructuras, posiblemente penetradas por el poder corruptor de la criminalidad; a la sociedad, denunciar a los criminales, y a Estados Unidos, detener el tráfico de drogas y de armas." La Jornada
Nada nuevo en verdad. Nos dice: aprueben la Ley de seguridad nacional que me da facultades especiales y se solucionarán mágicamente los problemas, como lo dijo al inicio de su mandato, hace 5 años cuando prometió "acabar" con la delincuencia organizada, que nadie, "sólo él" había tenido voluntad de combatir.
El saldo es terrible, entre 40 y 50 mil muertos, la cifra crece como si fuera la bolsa en boom. Los muertos se cotizan a la alza y la vida a la baja. 200,000 desplazados en el norte del país. El gobierno federal se ha armado hasta los dientes, con armas compradas a los Estados Unidos; mientras las agencias norteamericanas de seguridad se alimentan del paso de armas de asalto para los narcos, pactan con el Chapo Guzmán protección a cambio de información y trasladan militares y bases a las zonas despobladas de México para poner instalaciones militares en las que se entrena a la policía federal (militares vestidos de policías) y al propio ejército mexicano.

Un Estado nacional que vende armas a un gobierno y al mismo tiempo se las vende a los adversarios, no sólo esta haciendo un jugoso negocio, es la evidencia más contundente de que hay un propósito de desestabilización nacional. Los norteamericanos desestabilizan alimentando la guerra, mientras que una seria política de seguridad nacional que tenga en cuenta al enemigo exterior brilla por su ausencia. ¿No nos damos cuenta del juego de los Estados Unidos?

Esta ineptitud o complicidad sería motivo suficiente para ejercer la revocación del mandato del actual gobierno federal en México. No esta asumiendo su obligación frente al enemigo interno y frente al enemigo exterior.
Cientos de miles de estudiantes del país, quedaron fuera de la educación media superior y de las universidades por falta de lugares. Ni escuela, ni empleo, ese es el panorama que el "Presidente del empleo" le da a los jóvenes mexicanos. Mientras que ocupa enormes cantidades del presupuesto para alimentar al ejército con nuevos juguetes: Helicopteros, aviones, parque, sueldos honerosos, tanquetas, rifles de asalto y vehiculos militares.

Digamos lo que sentimos. ¡Ya basta! La cantaleta de Calderón no convence a nadie más que a sus partidarios, a su gabinete ya a la iniciativa sin iniciativa, al Consejo Coordinador Nada empresarial.