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lunes, 19 de marzo de 2012

El reto de las frutas y los vegetales.

Algunas personas se vuelven vegetarianas. Yo jamás me convertiría en vegetariano, pero querer a las personas es darles a lo que les gusta y complacerlas. Yo siempre he pensado que cocinar es siempre para alguien y confortar, darle gusto es ofrecerle algo que además de atractivo sepa bien, se llamativo al paladar.

Vegetales y fruta para un cumpleaños, ¿qué hacer? Lo resolví de una manera que al comerlo les resultó atractiva, un conjunto de platillos que combinaran frutas y verduras, con una bebida de fruta también. Me decidií por una ensalada de Espinacas con ajonjolí, sencilla, sabrosa y atractiva.

Aliños muy tradicionales con espinacas cocidas, algo digamos agradable para el paladar de mexicanos. A los mexicanos nos gusta lo agrio y particularmente si lleva mucho limón. Nuestros limones son verdes, ácidos, jugosos. Los usan para ponerselos a la cerveza en algo de denominan Micheladas, así que una buena ensalada de espinacas cocidas con aliños y ajonjolí no sabría mal a los paladares jóvenes que serían mis comensales.

¿Y que tal un plato atractivo y rebozante de frutas? Higos, Kiwis, Duraznos, Uvas verdes, Carambolo brasileiro, fresas. sandía, melón y vallas, mora azul y frambuesas. Para aligerar su ingesta dos dips, uno de naranja y Cointreau, otro de chocolate. Como bebida una agua de piña.

Mis comensales, todos jóvenes quedaron muy impresionados y el sabor de las frutas y verduras les agradaron mucho. Una especie de buffete que se come como fondeau, con tenedores largos y remojando la fruta en los dips. Soy contrario a presentar carne de soya simulando ser carne o empastes simulando ser hamburguesas. Las verduras y las frutas son atractivas en sí mismas y puede variarse la presentación para degustarlas como gourmet. La presentación las hace vistosas y elegantes. Un verdadero reto para la imaginación, ahora que los jóvenes tienen como moda el vegetarianismo.

He comido comida macrobiotica, hay platillos de esa comida que son verdaderamente deliciosos, se parecen mucho a la comida japonesa, usan muchos ingredientes en común. Yo no podría ser vegetariano, me moriré ominivoro, pero cada persona tiene las ideas y los gustos que elige en su propia personalidad y uno no es nadie para cambiarselos.