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sábado, 4 de junio de 2011

La derecha mexicana sueña con un Estado policiaco.

Encuesta reciente refleja que el índice de aprobación del gobierno federal mexicano va de picada, la población que reprueba al gobierno ya rebaza el 50 % de la encuesta, mientras que el monólogo del gobierno seudo democrático de México repite su misma cantaleta. Sólo batiendo a los narcotraficantes en la calle, podremos sacar al país adelante.

Explosión social y bono demográfico.

El gobierno federal echó a la basura el bono demográfico de la últimas tres décadas. Dos del PRI y una del PAN. 1/3 de la población laboral mexicana, aproximadamente 15 millones de mexicanos terminaron apuntalando el proceso de expansión económica norteamericana entre 1982 y 2000. La pieza maestra del neoliberalismo mexicano, el TLC o NAFTA culiminará con la expulsión de un tercio de la población laboral al país del norte. Desde sus propósitos, crear empleos en México para que la población no emigrara, el NAFTA resultó un escandaloso fracaso.

Tres generaciones mexicana han tenido tres alternativas: emigrar a los Estados Unidos o a Europa, trabajar en la economía informal mexicana que es de las más altas de América Latina o trabajar en empleos pésimamente pagados en México en el trabajo precareo.

Javier Lozano
Un Estado mexicano que dejó hace décadas de defender a sus ciudadanos, permitiendo la transgresión de sus derechos por empresas que de manera escandalosa violan la ley al amparo de sindicatos inexistentes que se registran desde bufetes laborales para impedir que existan sindicatos verdaderos. Esta práctica en México se llama "Contratos de Protección". Y sin embargo el panista Javier Lozano, Secretario del Trabajo, quiere ser Presidente de México y candidato de ACCION NACIONAL. Lozano, quién de manera artera permitió el despido de más de 70 mil electricistas para acabar con su sindicato, aplaudió la militarización de las plantas de energía del centro del país.

Los panistas no tienen ni por asomo un poco de sociología. Si mantienes 1/3 de la población en el desempleo disfrazado, en puestos de comercio en las calles o en actividades informales, el tamaño de los negocios informales permitirán que crezcan las actividades toleradas como la "piratería" de productos, la comercialización del robo de mercancias, la distribución comercial de drogas y armas.

Año con año, la economía mexicana mantiene en el rezago la absorción de mano de obra juvenil que va creciendo. No obstante que la pirámide poblacional disminuye en los niños y jóvenes, la economía manejada por los panistas es incapaz de abosrber a las nuevas generaciones. Tampoco son capaces de absorberlos en la escuela. Sólo en la ciudad de México, se quedan cientos de miles de aspirantes fuera de los bachilleratos en la educación media superior y cientos de miles de aspirantes a la educación superior.

En lugar de INVERTIR en educación, abriendo nuevas universidades, ampliando las existentes, capacitando con profesiones a la juventud mexicana, el gobierno federal mexicano GASTA el dinero del erario en un cuerpo policiaco federal, en el ejército, en armamento y en honerosos salarios a sus funcionarios federales. Esta obsesión de gastar ha estado acompañada de una visión policiaco-militar.

Recientemente el Presidente mexicano impulsa una iniciativa de Ley de Seguridad Nacional que le dota al Presidente de facultades especiales para reprimir lo que sea. Opositores electorales, movimientos estudiantiles y civiles, bajo el pretexto del narcotráfico, el gobierno se quiere dotar de estas facultades especiales, al mismo tiempo que ha vuelto al ejército y a la policía cuerpos privilegiados, sobredimensionados, sobrearmados y sobrepagados.

La falta de sociología del Presidente, le impide ver que los más de 30 mil muertos en su guerra contra el narcotráfico son jóvenes entre 12 y 25 años de edad, fueron el bono demográfico que el país debía utilizar para el desarrollo nacional incorporándolos a actividades productivas, capacitándolos en las universidades y politécnicos. En lugar de ello, no tuvieron más alternativa que ser incorporados por los sicarios del narcotráfico en sus actividades y como carne de cañón en su guerra por el narcotráfico.

Ernesto Cordero, Secretario de Hacienda
Mientras las grandes ideas de los hombres del Presidente proponen sacar a los universitarios de las escuelas para volverlos policías y soldados, sus funcionarios se exhiben como indolentes. El Ministro de Hacienda, Cordero, aspirante a la Presidencia y que gana más de 5 millones 400 mil euros al año declaró que los salarios de los empleados más bajos que es aproximadamente de 4 mil 800 euros anuales, les permite vivir con una gran dignidad.

No es que esta falta de sociología sea porque los funcionarios sean tontos propiamente, sino ellos creen que todos los demás mexicanos somos tontos. Los únicos que se comen todo lo que les mandan son los panistas de base, que repiten con todos los medios, creyendo que todas estas ideas son verdad.