Nos visitan del mundo

sábado, 9 de julio de 2011

¿Qué han ganado los gobiernos panistas con sus agresiones a los sindicatos?


El ex-presidente Lula Da Silva es un sindicalista que llegó al poder y como Presidente de Brasil se apoyó y apoyó a los Sindicatos para levantar al Brasil.

Los Sindicatos brasileños en respuesta le tendieron la mano y han logrado levantar a la economía más exitosa en América Latina. Y ello se refleja no sólo en el crecimiento del PIB de Brasil, sino en el establecimiento de un trabajo digno y las legislaciones laborales en favor de los trabajadores.

En el reciente I Encuentro Iberoamericano sobre el Mobbing o Assedio laboral en los centro de trabajo, los sindicalistas del Brasil explicaron con claridad como se logró legislar en contra del acoso laboral en favor de los trabajadores.

Para el gobierno del Brasil, las instituciones y las empresas son responsables de que el asedio laboral no ocurra en los centros de trabajo y son los sindicatos los organismos de defensa de los trabajadores que están encargados de denunciar e impedir que ello ocurra.

Arthur y sus compañeros brasileños
De portuñol a español y de español a portugués, los sindicalistas brasileños expusieron con una enorme claridad su lucha en contra del acoso laboral, que ellos denominan asedio y que la literatura conoce como Mobbing. Las condiciones por la conformación de un trabajo digno, que es una tesis y un acuerdo internacional de la OIT contrasta con la actitud de los gobiernos en México que en los últimos años se han encargado de agredir a los movimientos sociales y a los sindicatos.

Gente sencilla pero contundente y organizada como Arthur Lobato, un psicólogo que viene del medio periodístico y que es un sindicalista, explicó la relación de Lula con los Sindicatos y el combate el Mobbing en Brasil, también Plinio Pavao que es miembro de la Confederación Nacional de los Trabajadores del Ramo Financiero y de la CUT Brasileña, comentó lo que ha sido el acierto que significa apoyarse, para el gobierno del PT, en los sindicatos.

¿Será que en México podamos darnos el gusto de tener un gobierno de Izquierda? Quizás crescamos capitalistamente como lo hace el gobierno socialista del PT en Brasil. Los empresarios mexicanos tendrían ambientes más cordiales y sobre todo más productivos de trabajo, la clave es tener un trabajo digno, con libertad sindical, en el que la sociedad colabore como un conjunto.