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viernes, 8 de junio de 2012

Josefina ya no, Peña Nieto o AMLO


Encrucijada difícil.

Si el panista de base vota por Josefina Vázquez Mota ya no definirá nada, sólo le dará votos a un partido que saldrá del poder este 1° de diciembre de 2012. El voto duro del PAN sólo alcanzará para preservarle al Partido Acción Nacional el tercer lugar. Esto es consecuencia directa de lo mal que lo hicieron en el gobierno federal. Si a alguien hay que echarle la culpa es al gobierno federal y en particular al Presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa. Si hay algo a lo que deben echarle la culpa es a la sustitución de los principios originales del PAN por el prgamatismo político.

Los panistas se programaron para pensar en la disyuntiva Peña Nieto vs. Josefina Vázquez Mota y en la continuidad de su gobierno. Por eso centraron el ataque de su campaña en Enrique Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional. Pensaron que a quién había que bajar en las preferencias electorales fue al candidato del partido opositor más fuerte. En su plan desdeñaron considerar que a diferencia del 2000, el rival más fuerte no sería su candidata sino su archirival en 2006, Andres Manuel López Obrador, candidato de la izquierda.

Hoy sus ataques son raros, incongruentes. El PAN comienza a desmantelarse por dentro. Los primeros en abandonarlo fueron sus integrantes de ultraderecha. Manuel Espino una de las cabezas visibles de la Organización fascista llamada El Yunque, rompió lanzas con el PAN y el gobierno de Calderón al llamar a votar por Enrique Peña Nieto y convocar a los panistas a hacer lo mismo. Inmediatamente sus correligionarios que habían apoyado "hasta la muerte" a Vázquez Mota, chaquetearon, se cambiaron de bando e "inexplicablemente" comenzaron una fuerte campaña por Peña Nieto.

Le siguió a Manuel Espino, Vicente Fox Quezada, ex-presidente de México 2000-2006 quién convocó a los panistas a dar su voto a Peña Nieto. El ex-presidente de pronto se volvió priísta. Así el PAN comienza a dividirse en dos, en principio. Entre los que los convocan a mantenerse con Josefina y por lo tanto perder la elección, los panistas del voto duro del PAN; y los panistas que abandonan la nave en favor de quién habían atacado desde el principio de la elección. Los principios democráticos de alternancia del poder, de avance del sistema democrático se complican, si es que en muchos quedan esos principios y no han sido devorados por el pragmatismo político que tanto oxidó las estructuras mismas del PAN entre la ciudadanía.

Entre AMLO y EPN en la perspectiva del PAN.

¿voto duro o diversificación del voto?

El voto duro, todo a un partido, nunca es un voto democrático, es un voto incondicional que no sirve en determinados momentos a la ciudadanía. Los panistas pueden votar por las opciones que ganarán en un voto útil y retraerse a la diversificación del voto en las otras instancias del Estado, las gubernaturas, el Senado o la Cámara de diputados o en las Presidencias municipales. Esto es, si Vázquez Mota no ganará la Presidencia, inclinar la balanza para que gane alguien y votar por senadores y diputados de su partido para que sirvan de contrapeso al poder. Eso es lo que hace un partidario y democrático de la izquierda. No todo al PRD, no todo al PT, no todo al Frente Ciudadano, incluso si el candidato de la izquierda esta muy mal, por el PAN o el PRI.

La perspectiva ciudadana es la perspectiva del balance y los contrapesos, de ceder el gobierno porque se tiene que ceder, pero no ceder todo. Para el panismo es necesario mantener un congreso como contrapeso al mismo tiempo que ae garantiza una alternancia democrática.

Escenarios para el PAN en torno a AMLO y EPN.

Tenemos como escenario casi seguro en caso de ganar el priísta un Presidente sin mayoría en el Congreso. Peña Nieto apuesta a ganar una mayoría en el Congreso, lo que augura una política de expansión a costa de la pluralidad social ganada. Con muchos cuadros del PAN sumándose al esfuerzo de Fox y Espino, el abandono de Vázquez Mota traerá consigo un derrumbe fuerte en favor del PRI. El PRI que ha sido atacado con saña por el panismo en toda la campaña, tiene guardado un gran encono y es probable que la persecusión de Yarringnton y Moreira sea volteada contra los dirigentes panistas que puedan tener cualquier pretexto para ser encarcelados.

Si AMLO gana, la posibilidad de un congreso tripartito puede ser un factor de contrapeso. A diferencia del PRI, la izquierda es diversa y no se llevará carro completo para un solo instituto político. Para todos los partidos, lo más rentable sería un rediseño del Estado para asumir una nueva correlación de pesos y contrapesos.

Quizás para quienes tienen intereses económicos fuertes como Fox, Espino o Diego Fernández, el triunfo del PRI es la posibilidad no garantizada de cabildear por sus intereses. El panista común, el de la calle no tendrá nada, sino regresar a los años 70 cuando el PAN era una oposición subordinada y más que quedará en tercer lugar. El arribo de AMLO al poder traerá beneficios para la población en general. A diferencia del PRI, la izquierda no etiqueta los programas sociales y los convierte en derechos de los ciudadanos. Sean panistas o priístas, los adultos mayores serán apoyados con la ayuda; los jóvenes irán a la escuela media superior y superior con el programa de cobertura total. Quizás Vicente Fox pueda perder mucho si llega su enemigo AMLO, para el panista común y corriente, será una cohabitación como sucede en el DF, dónde hay delegaciones panistas y de izquierda. No carros completos como son las elecciones del Estado de México, en la que como recordaremos el perredismo y el panismo perdieron zonas completas de municipios frente a la compra del voto y la centralización.

Miguel Hidalgo, Benito Juárez y la Magdalena Contreras son gobernados por panistas. El respeto a sufragio es un hecho. ¿Se puede decir lo mismo en las zonas priístas?

Un voto útil panista a favor de la izquierda.

El voto útil es la explicación de porqué el PAN pudo ganar la Presidencia en el 2000. Pues sin el voto útil de la izquierda, jamás el PAN hubiera podido poner un pie en la Presidencia. En la constante de tercios en la votación mexicana, la única explicación es que tantos los indecisos como la izquierda votaron por el PAN y por Fox.

En 2006 ocurrió el voto útil del PRI una vez más. Independientemente de las dudas existentes en el fraude electoral, hubo un voto útil del PRI en favor del PAN como lo han mostrado los testimonios de la intervención de los gobernadores priístas a favor del Calderón. El PRI no apoyó al PAN en la toma de posesión y se abstuvo para que se enfrentaran solos contra la izquierda.

Hoy le toca al PAN decidir si asume por encima de sus intereses partidistas el voto útil para inclinar la balanza en favor de un ganador. Tienen todo en contra. Durante 2006 distorsionaron la imagen del candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador. Muchos se han tragado mentiras que se han repetido hasta el cansancio. Durante 2012 atacaron a Enrique Peña Nieto con la esperanza de que Josfina Vázquez Mota triunfara en los comicios. Hoy se enfrentan a sus propios Frankesteins y a sus propias distorsiones. Josefina no ganará, la disyuntiva es si gobernará Peña Nieto o Andrés Manuel. Por eso muchos panistas refunfuñan diciendo que la votación esta por el menos malo.

Es hora de ver el contexto y comenzar a ver lo que no han visto. ¿Dónde esta la conguencia? ¿Quién hará frente a la corrupción? Es hora de comenzar a abrir los oídos a aquello que descalificaron y no escucharon.

Voto de los indecisos.

El país vive un momento muy interesante. La ruptura de la manipulación de las televisoras y la demanda de una elección limpia en 2012. No podemos perder de vista que la manipulación de las televisoras ha sido precisamente contra la izquierda y no contra Josefina Vázquez o Peña Nieto. Esto es un indicador, de cuál es su mayor temor y a quién consideran como un enemigo que puede moderar su hegemonía y su poder.

Las propias televisoras amenazan al movimiento Somos 132 queriéndolo acotar. Ni de chiste vayan a propnunciarse por López Obrador porque perderán credibilidad. Lo dicen los jilgueros de TELEVISA que han apoyado a Vázquez Mota y sobre todo a Peña Nieto. temen lo peor, que su poder de manipulación se vuelva inútil, esa es la peor derrota que tendría televisa.

No hay candidato "menos malo" hay cuatro candidatos y cada candidato representa un interés particular. El temor de las televisoras es un buen indicio de que debemos votar por quiénes los monopolios sienten serán afectados. Tanto el movimiento Somos 132, como los indecisos tendrán que definir ya, si van a participar o no y si se van a definir por la única alternativa de cambio que existe por la vía electoral.

Si el panismo es consecuente, tienen la herramienta para impedir el regreso a Los Pinos, esa herramienta es su voto útil por AMLO.

Si el movimiento 132 quiere ver realizadas sus demandas como movimiento, deben voltear a ver el programa de MORENA para darse cuenta de las enormes coincidencia entre sus planteamientos y los de MORENA. Realizar las demandas y triunfar es votar por AMLO, esto dicho sin pichicaterías y sin engañar a nadie.

El triunfo se construye entre todos ¿Tú faltarás al festejo de la democracia o serás responsable del regreso del PRI a Los PInos?