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sábado, 25 de julio de 2009

Zelaya entra simbólicamente a Honduras

lunes, 6 de julio de 2009

Para entender mejor la situación de Honduras.

Me envió una estudiante esta nota que me parece muy interesante, se las comparto para ahondar las reflexiones en toron a Honduras.

EL GOLPE MILITAR - EMPRESARIAL EN HONDURAS

El campo de la lucha de clases en el país Centroamericano

Frank Molano Camargo

Docente de Ciencias Sociales Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Coordinador Revista Viento del Sur - Colombia

La historia de Honduras puede escribirse en una lágrima.. País de pinos en primavera eterna y de montañas difíciles, por él han corrido largos ríos de sangre en una larga noche de odio y de temor.

Rafael Heliodoro Valle, Historia de Honduras

Introducción

El golpe militar contra el gobierno de Manuel Zelaya, ha sido justificado por la derecha internacional como el resultado “natural” de la sociedad hondureña ante la pretensión de Zelaya de “violar la Constitución” al proponer una encuesta para justificar su reelección en 2010, así se pondría fin, dicen ellos al expansionismo chavista en Centroamérica. Sin embargo, lo que estas interpretaciones ocultan es que el golpe fue diseñado y preparado por el empresariado neoliberal, los monopolios imperialistas y la cúpula militar a su servicio, opuestos a los intentos de cambio y democratización que el gobierno de Zelaya y los movimientos sociales hondureños impulsan. El golpe constituye una seria amenaza para los pueblos de la región que como Nicaragua y El Salvador buscan un orden distinto al neocolonialismo impuesto por Estados Unidos a lo largo del siglo XX.

El presente escrito, ubica el golpe militar en un escenario nacional e internacional caracterizado por la pugna entre el proyecto de las clases dominantes respaldadas por Estados Unidos, que defienden el sistema de privilegios históricos y se enfrentan al emergente sector democratizador de Honduras que durante el gobierno del liberal Manuel Zelaya, logró una recomposición político social, creando nuevas oportunidades de democracia e igualdad.

Una lágrima de temor y miedo como historia nacional

Honduras es un pequeño país centroamericano, con 112.088 km2 de extensión y casi 8 millones de habitantes. Gran parte de su población tiene en la piel la herencia de los Mayas, mientras las clases dominantes están conformadas por un pequeño núcleo de terratenientes, burgueses intermediarios y una casta militar conformada por migrantes de origen europeo. Su nombre, Honduras se debe, según los historiadores, a la manera en que los colonialistas españoles desde el siglo XVI se refirieron a lo profundo del mar en la costa norte del país.

A comienzos del siglo XX, el país se convirtió en el modelo de “Banana Republic”, primero bajo el dominio omnímodo de Sam Zemurray que fundó la Cuyamel Fruit Company, principal competencia de la UFCO. Luego, a partir de 1930 cuando Zemurray fusionó su empresa con el monopolio imperialista de la UFCO, Honduras fue el modelo de republiqueta neocolonial norteamericana. Fue desde Honduras que se planeó el derrocamiento del presidente democrático Jacobo Arbenz de Guatemala en 1953.

Hacia la década de 1980 Honduras era un enclave militar estadounidense, a tal punto que en los medios internacionales se referían a esta nación como “un ejercito con país”. En 1984, Honduras fue ocupada como base militar del ejército de los Estados Unidos para detener la Revolución Sandinista y el avance de los movimientos populares en El Salvador y Guatemala.

Al comenzar la década dos acontecimientos marcaron el panorama político hondureño: en 1981 se creó la Asociación para el Progreso de Honduras APROH, una organización corporativa presidida por el jefe de las Fuerzas Armadas y los grandes empresarios, la APROH se convirtió en el verdadero poder de Honduras, para lo cual usaba, según las circunstancias a los dos partidos tradicionales (Nacionalista y Liberal) o al Ejército. El Presidente de APROH era el jefe de las fuerzas armadas y el vicepresidente el empresario más poderoso del momento. Su prioridad era la lucha contra el comunismo internacional, el mantenimiento del sistema de privilegios, la alineación con los Estados Unidos, la exclusión política de las organizaciones populares y la negación sistemática de los derechos del pueblo. La APROH estuvo acompañada por dos de las corrientes de la fanática derecha internacional: la secta cristiana “Iglesia de Unificación” del reverendo Moon y la Fundación Cubana – Americana.

El segundo acontecimiento se dio en 1982, bajo la férula del Pentágono; los militares convertidos para entonces en una poderosa “burguesía burocrática” y la burguesía intermediaria, integrada por familias de empresarios y terratenientes como los Rosenthal, los Ferrari, los Canahuati Larach y los Facussé, pactaron (redactaron) la actual Constitución. Este pacto consagraba el sistema de privilegios de las clases dominantes, que solamente fue modificado en 1999, cuando en pleno auge del modelo neoliberal se restringió, más no se acabó, el poder político y económico de los militares, siendo relevados por la burguesía intermediaria, agrupada en el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP).

Bajo el amparo constitucional en las últimas tres décadas en Honduras se aplicaron medidas antipopulares: el modelo contrainsurgente de “Seguridad Nacional”, pues a pesar de que allí no prosperaron las guerrillas revolucionarias, la lista de desaparecidos, torturados, encarcelados del pueblo está integrada por líderes campesinos e indígenas, estudiantes y obreros, las listas de los condenados eran elaboradas por APROH. Desde 1985 se instaló el modelo maquilero en la costa norte del país que fue la base para el cambio de modelo económico en la década de 1990. Este nuevo modelo le dio un mayor protagonismo al empresariado y restringió en parte el poder económico, más no político, de los militares.

El lugar de Honduras en la estrategia de dominación neocolonial

La política neocolonial norteamericana contemporánea para los países de Centroamérica se estructura a partir de varias piezas articuladas como sistema de dominación: el TLC, que aún no ha sido firmado por Honduras; el control de la economía por parte de los monopolios imperialistas; la garantía de que el país siga cumpliendo su papel de emplazamiento militar norteamericano en el continente a partir de la base estadounidense Palmerola, (la más grande de la región construida por Estados Unidos en 1985); y por último la aceptación por parte de las burguesías de un lugar subordinado, pero con algún rédito, en el orden global.

En tal situación, las clases dominantes de los diferentes países buscan estrategias para articularse al orden global, como socios minoritarios y agentes del imperialismo; esto porque a Centroamérica se le han asignado ciertas tareas en la división internacional del trabajo impuesta por la globalización imperialista: desaparición de cultivos y producción tradicionales, tales como arroz, frijoles, carne de pollo, carne de cerdo, res y otros y su reemplazo por “la nueva agricultura” producción y procesamiento de frutas (piñas, melones, naranjas), flores, tallos, plantas y otras plantaciones agrícolas exóticas, así como “nuevas” producciones de carnes: tilapia, suhsi de camarones, carne de Codorniz, Faisán, Cocodrilo… El turismo y sus diversas modalidades, se están desarrollando activamente; explotación del agua y otros recursos abundantes en el país.

Las burguesías centroamericanas están en un desesperado proceso de reconversión, unas están metidas en el sector de energía denominado biocombustibles: etanol, biodiesel y biomasa. Otras, se han asociado al capital extranjero, en el negocio del turismo. Hay otras que se han vuelto empresarios fruteros, camaroneros, etc. Algunos están metidos en el negocio del software, televisión por cable, fibra óptica, etc. Para todas estas clases dominantes cualquier obstáculo a su objetivo de ser parte de la “globalización”, es asumido como un asunto de vida o muerte, de ahí el incremento de los conflictos entre las elites y los movimientos populares en la región.

En Honduras unas pocas familias unidas a los monopolios imperialistas concentran más del 90% de la riqueza, el poder político y los medios de comunicación. Los empresarios Jaime Rosenthal Oliva y Gilberto Goldstein dirigen el Grupo Continental, uno de los más poderosos y quienes están tras del golpe contra Zelaya.. Este grupo monopoliza la banca, la agroindustria y los grandes medios de comunicación: Diario Tiempo, Canal 11 y Cable Color. Otros ricos empresarios que se oponen a la democratización de la sociedad hondureña son: José Rafael Ferrari (medios de comunicación), Juan Canahuati (maquila, Grupo Lovable), Camilo Atala (finanzas), José Lamas (explotación de la madera), Fredy Násser (telefonía y energía térmica), Jacobo Kattán (textiles), Guillermo Lippman (industria del azúcar) y Rafael Flores (construcción). Miguel Facussé, condecorado por el Senado colombiano en 2004 con la Orden Mérito a la Democracia, es uno de los magnates más fuertes de Centroamérica, quien incursionó en el negocio de la palma aceitera. En 1992, apoyó la ley de Modernización Agraria que favoreció la concentración de la propiedad de la tierra, al comprar tierras a los campesinos a menos del 10% de su valor. La monocultura de la palma causó una fuerte reducción de la producción alimentaria, pero convirtió a Facussé en uno de los mayores productores de palma en Centroamérica.

Por otro lado, 1 millón y medio de hondureños vive en los EEUU, la mayoría en condiciones de ilegalidad, se suelen llamar “mojados” y aportan a sus familias con las remesas, lo que hoy constituye gran parte del presupuesto del estado, al tiempo que entidades como Western Union, Gigante Express se enriquecen cobrando comisiones por las remesas.

Además, diferentes comunidades resisten a la voracidad de los empresarios, por ejemplo, casi medio millón de habitantes negros, los pueblos garifonas de la costa hondureña se enfrentan con el empresario Rosental Oliva por el control de sus territorios, que quieren ser reconvertidos a un megaproyecto turístico. También el empresario Facussé ha expropiado tierras de los pueblos garifonas para sus megaproyectos de palma aceitera.

Los movimientos sociales y la izquierda hondureña

Con el modelo represivo de la década de 1980 se produjo una debacle de la izquierda hondureña y de los movimientos sociales. El Partido Comunista se disolvió en 1990 dando origen a una concertación democrática, que hoy se denomina Partido de Unificación Democrática, que apoya al presidente Zelaya. El movimiento obrero fue diezmado, igual que el movimiento campesino e indígena; no obstante las implicaciones del modelo económico y político actual ha llevado a los sectores populares a reorganizarse para defender sus derechos básicos. Una de las principales coaliciones es la Alianza Cívica por la Democracia, en la Zona Occidental del país, que aglutina diferentes sectores sociales. Otra es la Coordinadora Nacional de Resistencia, tal vez la más importante coalición popular, al lado del Bloque Popular. Los indígenas han desarrollado sus luchas con la Confederación de Pueblos Indígenas de Honduras – COPINH.

Todos estos movimientos desarrollan luchas contra el modelo minero depredador que está llenando el país de lagunas de cianuro, contra la construcción de represas, la depredación de los bosques, una política petrolera que disminuya los costos de la gasolina importada, contra la ocupación militar norteamericana y por la democratización de la sociedad hondureña.

El gobierno de Manuel Zelaya y la aparición de un nuevo campo en la lucha de clases

En el año 2005 el Partido Liberal presentó a Manuel Zelaya Rosales como su candidato presidencial, el cual triunfó derrotando al candidato del gobernante Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa. Zelaya asumió el mandato en enero de 2006, parecía que se trataba de una nueva “vuelta de tuerca” en el orden neocolonial; sin embargo la dinámica del movimiento popular hondureño y un contexto internacional favorable a los cambios democráticos en América Latina, llevaron a Zelaya a un “giro político inexplicable e intolerable” para las clases dominantes y el imperialismo. Zelaya proviene de una familia de terratenientes madereros, implicada en los años 80 con grupos de extrema derecha y represión sobre comunidades campesinas. Desde muy joven hizo parte del establecimiento, militando en las filas liberales y siendo funcionario de carrera en diferentes gobiernos tanto del partido Nacional como del Liberal.

Durante el primer año de su gobierno (2006) enfrentó una ola de protestas populares, de parte tanto del magisterio, que exigía el cumplimiento del estatuto del docente como derecho adquirido y conquista laboral; como de los taxistas y otros transportadores que exigían una rebaja en los precios de la gasolina. Inicialmente Zelaya se mostró continuista, es decir desconoció las demandas populares, pero los roces con la administración norteamericana y las diferencias con sus “hermanos de clase”, lo llevaron a reorientar sus coordenadas políticas.

En el año 2007 el gobierno hondureño se enfrentó con la embajada de Estados Unidos que defendía a las tres importadoras de derivados del petróleo quienes durante 85 años habían monopolizado su importación: las estadounidenses Esso y Texaco y la holandesa Shell. Zelaya las despojó de los tanques de almacenamiento de combustible al comprar los productos a otra empresa estadounidense (Conoco Phillips) que ganó una licitación. Con esta medida se logró la disminución del precio de la gasolina, favoreciendo los intereses de los taxistas y otros transportadores. Sin embargo este gesto fue interpretado por Estados Unidos como un desafió a su autoridad; el embajador de Estados Unidos en Honduras, Charles Ford, acusó a Zelaya de expropiación y amenazó con esperar “instrucciones de Washington” para definir que comportamiento tomar ante el gobierno hondureño.

Además, para hacer sustentable esta política de bajo costo de la gasolina, Zelaya se acercó a Venezuela y a su propuesta de PETROCARIBE como una forma de compra de carburantes al crédito, con el pago del 50% y el restante 50% pagadero en 25 años con el 1% de interés, con la oportunidad de invertir una parte del capital ahorrado en proyectos de inversión social. Esta fue una alternativa criticada por la oposición de derecha que se quejaba de los acuerdos de Zelaya con el “comunismo internacional”.

Otro tema de discordia con las clases dominantes hondureñas fue la intención del gobierno de proteger los bosques hondureños, en contra de la voracidad predatoria de los empresarios que con la tala ilegal afectan a las comunidades indígenas. Tampoco esta medida fue bien recibida por las clases dominantes, quienes no entienden por qué si Zelaya proviene de la elite maderera ahora afecta la libertad de empresa.

Ante la oposición empresarial y los cuestionamientos por parte del gobierno norteamericano, Zelaya se la jugó por fortalecer las alianzas con gobiernos democráticos de América Latina, a finales de 2007 estableció relaciones con Nicaragua y Venezuela y en 2008 decidió hacer parte del ALBA - Alternativa Bolivariana para las Américas. La reacción del empresariado, agrupado en el Consejo Hondureño de la Empresa Privada COHEP, ha sido clara, en uno de sus comunicados de 2008 manifestó: “El sector privado manifiesta su desacuerdo con esta iniciativa unilateral del poder Ejecutivo, que desconociendo nuestra historia, tradiciones y cultura, pretende comprometer al país en una alianza política, militar e ideológica dañina para el futuro del pueblo hondureño y de la libre empresa”.

Tanto el COHEP como los diputados de los partidos tradicionales, incluído el propio presidente del Congreso, Roberto Micheletti (el presidente golpista), rechazaron la firma del tratado que incorpora a Honduras al ALBA y se comprometieron a dejarlo como letra muerta sin ninguna viabilidad.

En el 2009 dos asuntos tensionaron aún más el campo de la lucha de clases. En primer lugar el impulso a un decreto de aumento del salario mínimo, que ha tenido una beligerante oposición del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), que se niega a cumplir el decreto de alza del salario mínimo.

También a comienzos del 2009, Zelaya empezó a promocionar una iniciativa para crear condiciones políticas que posibiliten un nuevo ordenamiento jurídico político, impulsando luego de las elecciones de 2010 una Asamblea Constituyente, que cuenta con el respaldo de los movimientos sociales y de la Izquierda. Para esto en las elecciones de junio de 2009 se crearía una cuarta urna de consulta popular. Esta iniciativa “rebosó la copa” de la intolerancia derechista, el Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia, el Congreso de la República, el partido Liberal (al cual pertenece Zelaya) y los mandos militares declararon ilegal la consulta, aduciendo que era una maniobra reeleccionista que violaba el ordenamiento constitucional vigente.

De parte de los movimientos sociales, las medidas de Zelaya fueron vistas como oportunidades para el pueblo y como decisiones que debían ser apoyadas. Tanto el Bloque Popular como la Coordinadora Nacional decidieron apoyar activamente las iniciativas políticas tendientes a la democratización. En un comunicado de mayo de 2009, el Bloque Popular manifestaba:

“Manifestamos al Pueblo Hondureño que a la oligarquía y a las transnacionales no les preocupa la reelección o el continuismo, lo que les preocupa es que con una nueva constitución perderán sus privilegios de dominación sobre el trabajo y apoderamiento de nuestros recursos naturales, servicios públicos y mercados para seguir obteniendo ganancias multimillonarias y atentando contra nuestra soberanía e independencia. Es por eso que hacemos este llamado a todo el pueblo para que apoye la consulta popular”.

Todo esto alteró la tranquilidad de las clases dominantes, quienes empezaron a poner en marcha la estrategia golpista. El 24 de junio Zelaya destituyó al General Romeo Vásquez, Jefe del Estado Mayor Conjunto, por haberse negado a distribuir las tarjetas de votación de la consulta, ante esto el Ministro de Defensa y otros jefes militares renunciaron. A su vez la Corte Suprema apoyó a los mandos militares. El 28 de junio, día de la consulta popular, grupos especiales del ejército arrestaron a Zelaya y a otros miembros del gobierno, maniobrando con el argumento de que el gobierno había renunciado voluntariamente, El Congreso inmediatamente nombró a Roberto Micheletti, presidente del Congreso, como presidente encargado hasta enero de 2010 y estableció el toque de queda, al tiempo que se ha iniciado no solamente el desmonte del gobierno de Zelaya, sino una nueva oleada de persecución contra el movimiento popular.

El 29 de junio el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) se manifestó en favor del golpe de Estado y respaldó la decisión legislativa de designar al presidente del Congreso, Roberto Micheletti: “No se está cambiando un Presidente por otro. Se ha logrado en un marco de unidad nacional, mantener la institucionalidad y el respeto a la Constitución y las leyes”, dice el comunicado de los empresarios.

Mientras tanto a nivel internacional, es pasmoso, por no decir cínico el silencio cómplice del gobierno norteamericano de Barak Obama, quien además de expresar preocupación no ha movido un dedo para exigir el restablecimiento del gobierno de Zelaya. Otros gobiernos latinoamericanos, principalmente los gobiernos democrático populares de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, han exigido la vuelta al gobierno del presidente depuesto.

Los movimientos populares de Honduras han llamado a la desobediencia civil y a la movilización contra el régimen ilegítimo que se ha establecido. La lucha de clases en Honduras entra en un nuevo periodo, el pueblo defendiendo los intentos de democratización y los espacios posibilitadotes de cambio abiertos por el presidente Zelaya y las clases dominantes, respaldas por Estados Unidos, decididas a defender sus privilegios



domingo, 5 de julio de 2009

Uno América y El Yunque ¡que extraña coincidencia!

Gracias a Nómada, a estas reflexiones paralelas, a sus argumentos a favor de Micheletti, me va quedando muy claro de dónde viene la bolita. Colombia, el régimen de Álvaro Uribe y la organización UnoAmérica. También me corrobora las ligas de la ultraderecha mexicana, la cuál se ha convertido en agente colombiano en nuestro país. ¿Qué van a decir los promotores del Golpe de Estado en Honduras? Que se vaya José Miguel Insulza, por cierto un catedrático muy capaz creador del Centro de Investigación y Docencia Económica en México y un experto en el problema de Estados Unidos y el conservadurismo republicano. Chistosos estos fascistas. Insulza responde a la resolución de la reunión de Presidentes latinoamericanos en Panamá tras el Golpe. Hubo entre los Presidentes LEGÍTIMOS, una condena unánime en contra de la ruptura del orden constitucional. Así que Insulza, el buen José Miguel Insulza, de las mentes críticas en Latinoamerica, ejecutó lo que la Organización de Estados Americanos, ni más ni menos, mandató. Así que una asociación civil derechista puede decir misa, probablemente por aquí viene el asunto, los gobiernos latinoamericanos decidieron, los gobiernos de la Unión Europea decidieron y el gobierno norteamericano decidió condenar el GOLPE DE ESTADO y a los golpistas en Honduras.

En Honduras los sectores populares resisten al Golpe. Son hechos, no emociones, no lo que quisera ante la frustración. Por el contrario la que si responde así es la UnoAmérica es INFANTIL. Como no nos gusta y no nos conviene Insulza, que se vaya Insulza.

Pero lo sobresaliente de la nota, de este grupo fascista, es que involucran a Álvaro Uribe como uno de los apoyadores del Golpe de Estado, al mantener en territorio colombiano a una organización que tiene claros tintes de sedición contra los gobiernos electos democráticamente. Gracias a Nómada comienzo a entender la logica interna del posicionamiento ilógico de la ultra derecha mexicana y latinoamericana, y los "argumentos" de su central internacional en Colombia. Colombia que irrumpió en Ecuador violando la soberanía ecuatoriana para atacar a la guerrilla colombiana. Podemos discutir porqué hay guerrilla en Colombia y porqué es la más antigua de América Latina. Podemos discutir porqué las FARC controlan un tercio del territorio colombiano, podemos discutir métodos erróneos de ellos y también su legitimidad popular, mientras que los otros dos tercios de Colombia los controlan los paramilitares, los narcotraficantes y el gobierno colombiano de Álvaro Uribe, por cierto acusado en su país de corrupción y en la total impunidad. Acusado de violación de derechos humanos y de ser un terrorista de Estado. Una vez más, hablo de hechos, no son emociones. Yo no soy partidario de las FARC, pero veo la realidad con criterio y objetividad. No apoyo a la FARC, pero tampoco soy un incondicional del gobierno colombiano como Velázco Arzac y todo su séquito.


Cuando huele a ultraderecha, se habla como la ultraderecha y da golpes de estado...

"En su oposición a los proyectos sociales del Presidente Zelaya, los elementos más reaccionarios de la oligarquía cuenten sobre un peligroso aliado: la organización neonazi UNOAMERICA, vinculada a la CIA, financiada por la National Endowment for Democracy (NED) e identificada a los paramilitares que realizaron recientemente el intento de asesinato contra el Presidente de Bolivia." Radio Mundial

Vaya, vaya, así que "el pueblo", "Honduras". No, yo no lo creo sinceramente. ¿El respeto a la Constitución de Honduras? Tampoco. ¿Dónde esta aquí el interés general? Mejor negarlo, antes de ver los propósitos de los autores intelectuales del Golpe de Estado en Honduras.

"Lo confirma la prensa hondureña de ultraderecha que reportó estos últimos días las declaraciones más incendiarias, hechas desde Bogotá, por el grupo que cuenta en su pasado una asociación asesina con el Plan Cóndor, la operación que reunió a las dictaduras militares en los años 70. " Radio Mundial

Me olía desde hace tiempo, este asunto a la manota de los fascistas latinoamericanos. Así que ¿Defensa de la Constitución es impedir que se consulte al pueblo de honduras? Increíble. Pero lo más curioso es que ahora el caudillo de la derecha se llama Álvaro Uribe. Con razón ha entregado los "documentos secretos" de Reyes a Jorge Fernández Menendez, quién al parecer operativamente se ha convertido en el periodista preferido del gobierno colombiano en México contra las FARC. Con razón la cabeza de la Organización Nacional El Yunque Guillermo Velázco Arzac es el principal beneficiario de viajes a Bogotá como parte de sus acciones para incriminar en nuestro país y en Ecuador a la universitaria Lucía Morett. Nos dice que esta preocupado de que los universitarios sean adoctrinados por Morett. ¿A quién adoctrina Don Velázco?

Guillermo Velázco Arzac señalado como cabeza nacional de El Yunque

Álvaro Uribe con Vicente Fox.

"Así es como uno de los voceros de la oligarquía, el rotativo El Heraldo, reporta como UnoAmérica “advirtió” que Hugo Chávez podría provocar una masacre en el país para alterar el orden”.

El periódico ultraderechista continua señalando como UnoAmérica “advierte sobre la intervención indebida de Hugo Chávez en los asuntos internos de Honduras” proporcionando “un apoyo financiero” Radio Mundial

Aaaaahh me va quedando claro, todo este señalamiento al gobierno de Chávez tiene un origen ideológico. Una disputa continental dónde la derecha quiere impedir con Golpes de Estado, que la izquierda llegue democráticamente al poder. Siempre cuando en las caricaturas vemos que se señala que alguien quiere apoderarse del mundo, es porqué ese mundo ya pertenece a otro, que no sale en la película. Álvaro Uribe, el presidente violador de los derechos humanos en Colombia, financía a grupos de Ultra derecha en México, en Honduras. Y así se quejan de Chávez.

¿Quiénes serán los perros falderos de Uribe?

Lucía Morett como fue encontrada en el campamento de las FARC. El ejército colombiano tan noble. Asesina mexicanos.


viernes, 3 de julio de 2009

Zelaya es el presidente legítimo en Honduras, Micheletti es un golpista

La lógica más elemental nos permite ver que es un Golpe de Estado contra un gobierno constitucional. Si Micheletti dijera la verdad, no habría llegado el ejército hasta la casa presidencial de honduras a arrestar al presidente, a subirlo a un avión y a exiliarlo del país. ¿Quién en su sana lógica podría pensar que sin un proceso legal y procedimientos abiertos y legales puede destituir a un presidente, un domingo en la noche, asaltando su casa por sopresa y sin previo aviso? Un Presidente tiene por lo menos fuero constitucional.

Manuel Zelaya Presidente Constitucional de Honduras

No hubo juicio político, ni proceso de desafuero, no se le leyeron cargos, cayeron a su casa de noche para expulsarlo del país. Señoras y señores se trata de un presidente de una República, si en un ciudadano común es inaceptable, imagínense en el Presidente de la República. No, no es un problema aquí de izquierdas y derechas, es un problema de Estado de derecho. Independientemente de la ideología del mandatario, ¿dónde esta la tolerancia? Destituir a un Presidente sería un proceso legal, no un asalto por sorpresa. Aquí y en China, la intervención del ejército para destituir a Manuel Zelaya es un GOLPE DE ESTADO.

Si el pueblo apoyara a Micheletti, el golpista, no tendríamos noticias como estas que nos llegan por AP:

"En Tegucigalpa, miles marcharon en apoyo al mandatario depuesto y contra la suspensión de algunas garantías individuales durante el toque de queda." AP

¿Toque de queda? ¿No que no hay Golpe de Estado? ¿Por qué una decisión tan democrática como asaltar por la noche la casa presidencial y expulsar con militares a Manuel Zelaya viene acompañada de toques de queda, represión y suspensión de garantías? Si realmente nadie apoya a Manuel Zelaya ¿por qué hay manifestaciones en las calles?

" 'Hay movilización a nivel nacional... vamos a esperar a Mel, vamos a estar donde él llegue', dijo Juan Barahona, un dirigente del movimiento de apoyo a Zelaya durante la manifestación.

Antes de iniciar la movilización, cuando había unas decenas de personas, la policía lanzó gas lacrimógeno aunque al comenzar a llegar más gente se calmó la situación y no se ha vuelto a reportar ningún incidente o enfrentamiento." AP

Desde luego el gobierno utilizando sus recursos moviliza a sus apoyadores:

"En San Pedro Sula, la segunda ciudad del país y a unos 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa, también se realizó una multitudinaria movilización pero de respaldo a Micheletti.

Imágenes de la televisión mostraron a miles que alzaban carteles con mensajes de apoyo al nuevo gobierno, pedidos a la OEA para decir "la verdad" y afirmaciones de que no ha habido un golpe de Estado, como también lo ha calificado la comunidad internacional.

La Policía se enfrentó en esa misma ciudad con simpatizantes de Zelaya, lo cual dejó varios detenidos y cerca de una docena con heridas menores.

Zelaya aseguró en Panamá que en San Pedro Sula se reprimió una manifestación a su favor y que había "cientos de heridos", aunque periodistas locales no pudieron confirmar esa versión.

El jefe de la policía en San Pedro Sula, Leonel Sauceda, dijo a la AP que 78 personas fueron detenidas después de cometer actos de vandalismo y dañar edificios de la ciudad."AP

Roberto Micheletti, autor del Golpe de Estado

Un gobierno legítimo no tiene porqué acudir a reprimir a los opositores y mucho menos suspender garantías individuales. Se susendieron las garantías individuales para poder reprimir y acallar a quiénes defienden el gobierno constitucional.

Veamos:

"El Congreso hondureño aprobó el miércoles restringir algunas garantías individuales durante las horas en que está vigente un toque de queda.

Entre las garantías suspendidas están la libertad de asociación y de circulación, y el vicepresidente de la legislatura dijo que se tomó esa decisión por sospechas de que hay muchas personas de otros países en Honduras que podrían buscar atentar contra la ciudadanía y el nuevo gobierno.

El jefe de la policía metropolitana de Tegucigalpa, Leandro Osorio, dijo que en los últimos dos días se han detenidos a siete nicaragüenses y a un cubano por ingresar ilegalmente al país para supuestamente participar en manifestaciones y provocar disturbios." AP

Es increíble, se parecen a los argumentos de Gustavo Díaz Ordaz. Tendrán que restituir al presidente constitucional y legítimo, y luego consulten qué es lo que el pueblo quiere, el pueblo eeeh, una votación universal directa y secreta. Micheletti debería ir a prisión por alterar el orden constitucional de su país.


jueves, 2 de julio de 2009

Últimatum de la OEA a Honduras: si no restituyen a Zelaya se romperán las relaciones internacionales



Yo me pregunto, ¿a quién le importa lo anterior, además del Estado roussiano?


¿A qué me refiero? Las noticias que nos llegan desde Honduras es que el pueblo decidió destituir a Manúel Zelaya, a quien los ciudadanos amablemente colocaron en un avión y lo mandaron de paseo con rumbo desconocido, pero tal parece que Zelaya no apreció suficientemente el gesto y fue a quejarse con sus pares, a quien con pucheros convenció de que lo apoyaran a recuperar el "poder" (¿de qué manera quiere que le digan los hondureños que ya no lo quieren?), debo confesar que el depuesto gobernante no batalló mucho para conseguir el apoyo de sus cuates, entre los cuales encontramos lo mismo al derechista Felipe Calderón, que al izquierdista Chávez. Ante esto, los demás gobernantes (sobre todo los que no tienen la conciencia muy tranquila), empezaron a sentir pasos en la azotea y decidieron curarse en salud "debe imperar el Estado de Derecho", dijeron al unísono. En éste punto coincidieron tanto la izquierda como la derecha (Chávez-Felipe Calderón) Si se me permite el comentario...en mi opinión, la causa de la tragedia de Zelaya es precisamente su cercanía con Chávez: los hondureños no quieren que Zelaya los convierta en una "Venezuela 2". Algo que ellos temen se concretaría en caso de que prosperara la famosa "Cuarta urna", ejercicio democrático cuyo resultado ya estaba arreglado de antemano, convirtiéndose por lo tanto en un simple trámite que justificaría los deseos totalitarios de Zelaya, y pondría a Honduras en un predicamento. "Eso no lo queremos", dijeron los hondureños, y procedieron a darle una patada en el trasero al mandatario. Sustituyéndolo por Roberto Micheletti, (mandatario designado por el Congreso, es del mismo partido que el gobernante depuesto), el cual permanecería en el mando de manera transitoria mientras se convoca a nuevas elecciones, según entiendo...pero ya ven que a veces no entiendo mucho :-)

¿Es correcto lo que está sucediendo en Honduras? Lo ignoro. Lo único que puedo decir es que, como el asunto no me afecta directamente puedo ver los acontecimientos con mucho idealismo, lo cual me permite decir: "así se hace, decidan ustedes solos y si los boicotean económica y políticamente ese será otro argumento a su favor que demostrará que los ciudadanos no pueden elegir libremente el sistema de gobierno o el gobernante que desean, porque esa elección depende en primer lugar de Washington, despúes de Nueva York -vía la ONU- y por último de los ciudadanos...siempre y cuando la elección tomada coincida con los dos primeros (poderes de facto) Bueno y en todo esto, ¿qué tiene que ver Rousseau? Rousseau valida los poderes de facto a través del Contrato Social, y lo hace desde el punto de vista de las "creencias", pero en los hechos estamos viendo que dichas creencias son sólo un instrumento que permite a los poderosos hacerse de los recursos de los pueblos: riqueza natural y humana, con niños inocentes incluidos. ¿Hasta cuándo seguiremos los países tercermundistas postrados ante los poderosos que nos manejan en nombre del "poder", cuando lo que en realidad nos manipula es el dinero? ¿Cuándo lograremos los habitantes tercermundistas cambiar libremente nuestras creencias, y con ello ser dueños realmente de "nuestro propio destino"?
¿Hasta cuándo?


Saludos,