Nos visitan del mundo

domingo, 2 de mayo de 2010

Bancarrota del Programa de la derecha mexicana en el proyecto de Nación.

Bancarrota de los programas políticos en México (2)

La transición democrática en el año 2000

Cuando en 1982 José López Portillo y Pacheco nacionalizó la banca mexicana, se había formado entre líderes empresariales y banqueros una oposición efectiva contra el régimen político de partido hegemónico en México.
Autores como Gabriel Said, Enrique Cárdenas se habían lanzado en la crítica del control presidencialista del PRI señalando que este presidencialismo había sido en buena medida parte del desastre mexicano. Cárdenas había sido enfático en señalar que sin recursos internos generados por un ahorro nacional y sin inversión extranjera que se rehusaba a invertir en el país por el proteccionismo económico del régimen, la salida falsa de los gobiernos de Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo había sido acudir al gasto público y al endeudamiento externo como fuentes de financiamiento. A este esquema económico se le llamó "populismo" económico. La derecha enarboló a partir de los artículos de Gabriel Said en la revista Vuelta, de Octavio Paz, titulados "La economía presidencial" el resto de la crítica señalando que toda la desgracia era la concentración del poder en manos del Presidente.
Estas dos características conformaron la crítica de la derecha mexicana y básicamente de la Democracia Cristiana (Acción Nacional) al gobierno priísta. Pero en 1988 surgieron acomodamientos políticos en los que el PAN tuvo el ingreso masivo de militantes que distinguen a los tres grupos: Tradicionales, Progresistas y Fundamentalistas.*
Así como en el PRI se separaron los grupos del nacionalismo revolucionario del los jóvenes neoliberales, en el PAN los tradicionalistas abandonaron el nacionalismo del primer periodo para adoptar la ideología del Partido Republicano de los Estados Unidos. Incluso más a la derecha del PRI, puesto que la ideología de los jóvenes neoliberales encabezados por Carlos Salinas De Gortari se acogía a una especie de "Tercera Vía" en la que las reformas privatizadoras se reforzaban con programas de asistencia social.
Los panistas eran más radicales pues criticaban toda aplicación a gasto social, acusándolo de populismo justificándolo ideológicamente en la metáfora china del pescador. "No le des al hombre pescado, enseñalo a pescar" cuando en realidad ellos trajeron a las grandes empresas transnacionales del pescado a expropiarle, el lago, los peces y la vida.
A pesar de que el PAN criticaba el monopolio del poder, entre 1988 y 1994 colaboraron activamente con el PRI, para que permaneciera en el poder. Su plan se conoció como las concertacesiones que admitía dádivas a cambio de apoyar en el Congreso las Reformas que el PRI requería y avalando con su silencio la represión en contra del PRD.
Los desastres de 1995 en materia económica y la reforma electoral cambiaron el panorama al grado de que el PAN podría aspirar a ocupar el poder. Sin que el programa económico fuese muy diferente, pues tanto PRI como PAN persisten en sostener a la INVERSIÓN EXTRANJERA como LA ÚNICA fuente de financiamiento, la diferencia entre el PRI y el PAN era la crítica del PAN al sistema presidencialista y a la falta de democracia del país. Algunos de los miembros panistas del bloque progresista, fueron activos promotores de la ciudadanización de los órganos electorales y del libre juego democrático en las elecciones.
La crítica de la decadencia del PRI tras 70 años en el poder tomó fuerza cuando la izquierda comenzó a ocupar gobiernos en los estados y en el DF. Democratizar implicaba un frente nacional democrático en el que el PAN y la izquierda desalojaran al PRI del poder y permitieran por primera vez en el país la alternancia en el poder.
El triunfo de Vicente Fox en el año 2000, no fue el triunfo de su programa económico neoliberal, sino una especie de Referéndum Nacional en el que se decidió si el PRI continuaba o no en el poder. 2000 marcó la vocación de la ciudadanía por el cambio democrático y pacífico. Hubiese sido a favor del candidato Cuauhtémoc Cárdenas o del candidato del PAN Vicente Fox. Había un acuerdo tácito, una idea que se generalizó sobre votar por el candidato que estuviese en las mejores condiciones para derrotar al PRI.

Continuidad en el Programa económico neoliberal

Fox no poseía un programa económico alternativo al PRI, las bases teóricas de su accionar económico eran las mismas de Carlos Salinas. Apoyarse en generar condiciones de inversión extranjera, desmantelar las políticas de bienestar del Estado para reducirle los costos a los empresarios, desmontar los derechos laborales, utilizar a los sindicatos corporativos. En resumen continuar con las estrategias de Salinas y Ernesto Zedillo, los dos últimos presidentes priístas.
El resultado de la falta de de programa económico, el uso precario de programas sociales, con la novedad de la corrupción panista dirigida a favorecer a los propios, pero sobre todo a las redes de familias de nuevos ricos (Escándalo de los hijos de la esposa del presidente, de los cobros por cabildeo, etc.), fue un estancamiento económico que incluso tuvo una recesión en 2002 al caer el PIB en 2.2 %
AñoPIB (M Mill. Dlls.)Var % anualVar % Base 99
1999
865.5
-
-
2000
915.0
5.7
5.7
2001
920.0
0.5
6.3
2002
900.0
-2.2
4.0
2003
941.2
4.6
8.7
2004
1,060.0
6.9
16.2
2005
1,064.0
5.8
22.9
Fuente: Factobook de la CIA
Fox había prometido crecer al 7 % anual respaldado en su visión empresarial y en su experiencia en la transnacional Coca Cola, dónde trabajó. Sus resultados fueron demasiados magros en comparación al crecimiento de países latinoamericanos y su meta fue a la mitad con un decrecimiento de por medio.

Traición a la transición democrática 2000-2006

Vicente Fox tenía una presión fuerte en tanto se esperaba de él una estatura histórica que jamás tuvo. De Vicente Fox se esperaba la consolidación del poder democrático, la reforma del Estado y el fortalecimiento de la alternancia en el poder.
El primer reto consistía en garantizar la equidad en los medios de comunicación y para ello debió haber aumentado las concesiones en materia de radio y televisión a nuevos sectores sociales. Fox se acobardó y cuando tocaba trastocar los intereses de la Familia Azcarraga y la familia Salinas Pliego, miembros de los dos monopolios televisivos más grandes (Televisa y TV Azteca) prefirió dejar las cosas como estaban.
La demanda histórica por la que había llegado al poder era la de desmontar un régimen presidencialista que concentraba el poder. Eso significaba para muchos el cambio del régimen priísta. Se armó una comisión de Reforma del Estado. Se trataba de separar el poder de jefe de Estado y de un jefe de gobierno, pluralizando el poder ejecutivo; construir una autonomía algunos poderes como el poder judicial; dotar de poder de fiscalización al Órgano supremo de fiscalización de la federación, de otorgar la revocación del mandato y crear mecanismos de democracia participativa como el Referéndum, la Consulta y el Plebiscito. Fox mandó el proyecto a la congeladora y en cambio comenzó una campaña de medios contra el Congreso.
También se exigió la formación de una comisión de la verdad que castigara el genocido a estudiantes y campesinos en los años 60-70, Fox se negó a ella y en cambio metió una Fiscalía especial cuyos resultados dejaron en la impunidad a los responsables de la matanza de Tlatelolco en 1968, del jueves de corpus en 1971 y de las desapariciones forzadas y asesinatos entre 1971 y 1982.
No sólo no disminuyó el poder presidencial, sino que comenzó a fortalecer en medios políticos y económicos la imagen de su esposa, Martha Sahagún de Fox, ligada por muchos indicios periodísticos a la actividad de la extrema derecha mexicana. Sólo la presión política y el rechazo social le hicieron desistir de sus propósitos.
Ruptura calderonista, fracaso de la transición democrática mexicana.
La izquierda mexicana encabezada por Andrés Manuel López Obrador creció como respuesta al incumplimiento de las demandas democráticas de la sociedad. El mayor partido de izquierda nacional, el Partido de la Revolución Democrática, encabezaba las encuestas electorales al final del sexenio foxista. Con un programa económico alternativo basado en virar la política económica neoliberal, López Obrador formaba parte de la corriente latinoamericana que trajo a Lula, a Evo Morales, a Kirchner, al gobierno socialista en Chile.
Apoyado en los medios de comunicación monopólicos en México, desde la Presidencia, lo que en México es Ilegal, Fox hizo proselitismo político abierto en contra del candidato de Izquierda.
Más allá de estas ilegalidades, la actitud del PAN completó la bancarrota de su programa económico con la traición al programa político de democratizar al país y permitir el libre juego de las fuerzas electorales. Por todos los medios, alianzas con operadores de fraude electoral (Elba Esther Gordillo), cooperación de gobernadores priístas y una campaña de odio y discriminación contra la izquierda, Fox en quién se habían depositado las esperanzas de cambio traicionó este cambio pretendiendo fortalecer el presidencialismo y garantizando a su tapado como si fuese un priísta más.
La ruptura en que terminó la transición democrática es el proceso actual de descomposición política, militarización y narcotráfico que tenemos con el régimen calderonista. Calderón y los panistas terminaron tomando el poder por la fuerza, los golpes, traicionado su programa democrático en la peor bancarrota de su historia. Sin la alianza con el PRI jamás lo hubiesen logrado.

* Los tradicionales son las viejas familias que venían apoyando la conformación del PAN desde 1939. Apellidos como Gómez Mont, Hinojosa, Calderón, González Luna, Gómez Morín, son de familias que incluso en muchos casos se casaron entre sí.Los progresistas surgen después de 1983 cuando empresarios del norte se desplazan hacia la militancia en el PAN; ellos son los nuevos militantes, pragmáticos, imbuidos de un espíritu de protección a los empresarios, pero con demandas democráticas. Gentes como Clouthier o Santiago Creel. La última oleada la constituyeron los fundamentalistas, provenientes de la organización de extrema derecha llamada Organización Nacional el Yunque. Gentes como Manuel Espino y otros que militan con presencia en ese partido.