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sábado, 5 de marzo de 2011

¿Debió responder AMLO en 2006 como los ciudadanos en El Cairo en 2011?

La caída de los regímenes de El Cairo, o Tunez, fue empujada por la elevación de alimentos y el descontento popular de los gobiernos. A 5 años del fraude electoral de 2006, con los resultados a la vista de las movilizaciones en el norte de África cabe la pregunta:

¿Debió responder AMLO en 2006 como los ciudadanos en El Cairo en 2011? Si en lugar de campamentos en Reforma se hubiesen realizado continuas manifestaciones hasta la caída de Felipe Calderón, ¿habríamos podido ahorrarnos este gobierno?

AMLO confesó que la estrategia de los campamentos iba dirigida a aminorar la rabia de la gente contra el fraude, temía que sus correligionarios derivaran en motines violentos y que el gobierno acusara a su movimiento de violento justificando la represión.

A la distancia este pudo haber sido un error. La presencia de las masas en las calles, en las plazas y la continuación de una resistencia civil pacífica que desbordara la vida civil del país era un capital político que podría precipitar la caída de dictaduras y ¿por qué no? de gobiernos ilegítimos.

Sucedió en El Cairo con Hosni Mubarack de Egipto, sucedió con el gobierno de Tunez y sucedió cuando de manera sucesiva cayeron los gobiernos de Argentina y la muchedumbre gritó "Que se vayan todos". La gente, la fuerza de la gente ya había dado muestras de poderío cuando el gobierno de Fox instrumentó el desafuero contra AMLO.

Millones de ciuadanos detuvieron el desafuero que pretendían las maniobras de Vicente Fox Quezada, impusieron que no podían ganarse las elecciones con tretas legaloidoes.

Las movilizaciones de masas culminaron tambien con la caída de Ceasescu en Rumanía, a pesar de la matanza de Timisoara, el ejército ante la voluntad de la gente terminó uniéndoseles.

La izquierda electoral no puede darse ya el lujo de haber ganado una elección y cederla ante el espectro de desbordar las calles. El sexenio que estamos padeciendo responde en buena medida ante la actitud de titubear para que las masas expresasen su voluntad. El gobierno actual parece ser la peor amenaza que hemos vivido los mexicanos en muchas décadas. Muertos, venta del patrimonio nacional, corrupción, ingobernabilidad, debilitamiento del Estado, militarización de la vida nacional, violación a los derechos humanos, colapzo ecónómico y financiero, ataque a los derechos laborales de los trabajadores.

El país es tratado por sus funcionarios como un gran botin. La escandalosa diferencia salarial entre los funcionarios del gobierno y la gente es el parámetro de un gobierno impopular, con poca legitimidad que no funciona para la gente. Se evitó la represión, pero a cambio tuvimos un gobierno con el que pronto llegaremos a cerca de 40 mil muertos y la peor situación de pobreza en décadas.

La respuesta electoral de la izquierda es vital. No debemos permitir que la izquierda se divida, pero no debemos permitir que los agentes panistas dentro de ella lo propicien. El país requiere la urgente salida de los gobiernos de Acción Nacional, como una sanción a las tropelías que sus políticos han cometido con el país.

Los proyectos nacionales en debate ahora están entre el centro y la izquierda, dónde existen los contrastes de propuestas derivarán en la competiencia de la izquierda contra el PRI por la Presidencia de la República. El PRI cuenta con los medios de comunicación de su lado, con los beneficiarios de las políticas que han saqueado al país, con la continuidad de políticas que han arrodillado a la nación.

La izquierda tiene un plazo corto para aislar a quienes quieren dividirla, construir una candidatura presidencial que los lleve al poder en el 2012 y contemplar jornadas de respaldo popular creciente que logre como en Egipto o Tunez, la real alternancia en el poder para el proximo gobierno. Las redes sociales y no la televisión privada, comenzará a ser el medio de comunicación social del pueblo mexicano, pero no basta esta como en tunez, es necesaria la comunicación verbal con todos y cada uno de los ciudadanos comprometidos con el cambio en el país.