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sábado, 29 de junio de 2013

Mutaciones personales, regreso a la "normalidad" (II)

Mutaciones personales, regreso a la "normalidad" (II)

El valor de la amistad.

Posicionamiento.

La amistad es tan antigua como la historia de la humanidad misma. Aristóteles daba cuenta de ella, como factor de convivencia en sus dos éticas, la ética a Nicómaco, y la ética Eudemediana o libro de la ética. Aristóteles arranca la ética eudemediana diciendo que es el camino de la felicidad humana.

No somos gatos, somos una especie gregaria que construye sociedad y amistad, los seres humanos interactuamos con otros y tenemos relaciones sentimentales, extendemos lazos subjetivos con los demás. La posibilidad de estar equilibrados esta ligado siempre al lazo social que mantenemos.
 
Este año he venido recuperando a mis compañeros y amigos en distintas etapas, a los compañeros de la Secundaria, a los compañeros de Preparatoria que fueron los mismos compañeros de la Facultad, a mis compañeros de trabajo en mi primer trabajo y desde luego a mis compañeros de trabajo actual.
 
Compañeros cercanos de la Prepa 6

Preparatoria.

La Preparatoria fue una etapa de despertar en mi consciencia, mis compañeros han sido mis amigos a lo largo del tiempo, una amistad de 30 años en la que hemos terminado reuniéndonos en estos últimos tiempos. Mis compañeros más cercanos aparecen el la foto. Doctores y maestros en economía y en ciencias sociales, todos terminamos remontando y destacando en lo que hacemos. Desde la Preparatoria ya éramos muy inquietos y agudos a la hora de pensar.
 
Un grupo muy activo en el que la amistad se ha venido cultivando y en la que nos procuramos todos. La Preparatoria 6 de Coyoacán entre 1974 y 1976, un periodo muy difícil en la historia mexicana y una generación de ciudadanos conscientes y comprometidos con el país y con el cambio social. A este grupo cercano se le agrupaba un grupo mucho más amplio en el que llegamos a sumar más de 30 amigos y amigas. Entre 2010 y 2013 el grupo ha podido reconectarse y nos reunimos periódicamente.
 
Después en Ciudad Universitaria, en la UNAM asistimos a diferentes facultades, unos a economía, otros a ciencias políticas, otros más a la facultad de ciencias y algunos a Filosofía y Letras. La mayoría de los amigos tienen hijos mayores, que ahora están ya en la universidad o que un poco más pequeños acuden a los bachilleratos.
 
Estos meses me han hecho revalorar realmente el valor de la amistad y el hecho de que nuestra vida es un proceso de conocimiento de personas de las que uno se hace amigo. Es en efecto un gran valor y existen muestras de afecto y apego que han perdurado en el tiempo. Los amigos preparatorianos constituyen pléyades y generaciones en el que cumplen su momento histórico especifico. La mayoría terminaron siendo catedráticos de la universidad o funcionarios de la administración pública. Otros más representantes populares. Hoy en espera de los más jóvenes, un relevo que fue reproducido con un enorme afecto y amor.

Compañeros de Secundaria.

 
No sólo ellos, mis propios compañeros de la Secundaria, se reunieron este mes y el reencuentro, después de 40 años fue maravilloso. Muchos de estos compañeros de la Secundaria terminaron también en la Preparatoria número 6 de Coyoacán. La mayoría tomamos el curso de "Valverde" que era como se conocían los cursos del Guilllot en sus comienzos. El propio Juan Valverde, hijo del profesor Xavier Valverde Miranda estuvo con nosotros en una convivencia que fue memorable. Somos la última etapa de la famosa generación del Baby Boom mexicano. Una gran cantidad de compañeros son destacados en sus profesiones, oficios o empleos. Desde catedráticos hasta empresarios, pasando por médicos, ingenieros, arquitectos y veterinarios, odontólogos, etc.
 
Todos muy unidos, tenemos excelentes recuerdos de lo que fue la Secundaria y la Preparatoria. Un periodo de inquietud, pero también de formación. Nadie podíamos ocultar la edad, todos nacimos en 1958 y por lo tanto la mayoría cumplimos este año los 55 de edad. Y las compañeras siempre tan guapas y tan juveniles, elegantes, bonitas en verdad. Tener compañeros que te recuerdan en la adolescencia es una buena cosa.

Compañeros de trabajo en Pesca.

Este mismo periodo, también me reencontré con mis compañeros del área económica en la que trabajé y que fueron también sindicalistas del único Sindicato Nacional independiente en el gobierno,  ya desparecido, el SUTSP. Los entonces vocales de la Sección Central que era como se denominaba a la Sección del Distrito Federal en ese Sindicato.
 
Desayunar con ellos, reencontrarnos fue algo que revalida que ellos dejaron huella en ti, y uno de alguna forma dejó huella en ellos. Más grandes que un servidor, pero que han vivido, resuelto sus propias vidas y que les da gusto que nos reencontremos de nuevo.
 
Con estos compañeros en su momento organizamos paros, movilizaciones, hicimos peticiones, ganamos prestaciones, obligamos a las autoridades gubernamentales a reconocer nuestros derechos laborales.
 
También hicimos trabajos profesionalmente, salimos de comisión y levantamos la producción pesquera a finales de los años 70 quintuplicándola por la enorme inversión que se hizo en embarcaciones, infraestructura y puesta en marcha de procesos de industrialización y comercialización. Un periodo que difícilmente fue superado por los gobiernos posteriores.
 
Ha sido muy interesante presenciar y participar de estos cambios que se dio el país. Me da gusto que no sólo hayamos confluido en el marco del trabajo, sino que además hayamos fraguado una amistad que duró a lo largo de mucho tiempo, de muchos años.

 Los compañeros de trabajo actuales.

 
No me puedo quejar, también tengo muchos compañeros de trabajo en la escuela que son mis amigos. La amistad ha sido algo que me hace sentir seguro y respaldado, una gran red de amigos cuyas fotos agotarían este espacio. Todos ellos me han demostrado en estos momentos serlo.
 
Un soporte social del que sin embargo sería inútil si no me bastara yo mismo como persona y trabajara por no sólo alimentar la amistad, sino por tener una red social en la que la vida vale la pena de ser vivida. Quizás pudiera criticárseme que ventilo todas estas cosas públicamente.
 
En realidad no tengo nada que ocultar ni porque avergonzarme, los errores que he cometido en el pasado, los he ido enmendando, porque yo no soy persona que mantenga pleitos y enconos por mucho tiempo.
 
Soy un ser humano responsable de mi propio destino y por lo tanto asumo las consecuencias del mismo. Como todos los seres humanos puedo tener altercados, diferencias con mis amigos, cosas que no me gustan, pero trato a pesar de ello de construir relaciones de amistad y mantenerlas. En conclusión pudiera decirles que me enorgullece tener amigos y compañeros de trabajo como los que tengo. Los más importantes son los que prevalecen, los que no valieron la pena, dejaron de ser mis amigos y se fueron.

Mis amigas.

Hay mujeres con las que no tienes relaciones sentimentales que lleguen al sexo. Confidentes, cómplices, amigas de verdad. La ventaja de las amigas sobre los amigos es que ellas conocen bien a otras mujeres, reconocen lógicas que a veces los hombres no conocemos. Los consejos que te dan son sumamente valiosos pues es más difícil que una mujer engañe a otra mujer. Ellas buscan en uno lo mismo, la lógica de género masculino, el apoyo y el consejo. Uno de los factores que me abrió los ojos sobre relaciones con chicas, fue el consejo de otras chicas.
 
Las chicas de mi edad tienen más de 50 años, pero también tengo amigas en los 40 y en los 30. Si no hubiese sido por ellas, difícilmente habría descifrado ciertos comportamientos de ex parejas. Cuando estas se portan mal, se enfrentan con verdaderos comités de emergencia, cuarteles de guerra en la que las mentiras difícilmente pueden pasar. Además la red social te acoge. La amiga de la amiga, la conocida que esta cerca de situaciones que uno difícilmente puede contactar si no te ayuda otra mujer. Las mujeres tienen esas estrategias, se acercan a otras mujeres, interrogan sutilmente, sacan información. Ellas creen que son las únicas que pueden hacerlo, pero se equivocan, cuando uno tiene un Estado mayor, un cuartel de guerra, en el que las invaluables amigas hacen presencia, no tendría las informaciones valiosas que ahora poseo. Estas informaciones me permitieron reflexionar, aceptar que había situaciones que me dañarían y que lo mejor era aceptar la situación tal cual vino.
 
 Un panel de especialistas me dieron cátedra sobre lo que sucede cuando te relacionas con personas casadas, que te dicen que dejarán su compromiso. Es tan común y tan típico en algunas mujeres que otras ya conocen esos modus vivendi.