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domingo, 10 de enero de 2010

Revocación de mandato, instrumento de la ciudadanía mexicana

Los mexicanos sentimos cada vez más los periodos de seis años presidenciales muy largos. Con Fox y Calderón, presidentes del PAN (Democracia ciristiana mexicana) a la mitad del sexenio teníamos ya la sensación que debería terminar, La oposición al gobierno federal representa una traba pues no existen consensos políticos suficientes para la línea de gobierno en favor de minorías.

Tanto Fox, como el propio Felipe Calderón Hinojosa han emprendido campañas contra un Congreso con el que no logran consensos y con el que se estorban para gobernar.En la intervención hecha en Kratos y Ethos se ha señalado que tenemos dos partidos que han generado protestas por legitimidad electoral (Ver Post) Estas protestas marcan claramente que en México se viven crisis recurrentes de legitimidad producidas por periodos presidenciales largos y desgastantes, así como medidas como el intento de privatización petrolera y los ataques a los trabajadores, por parte de la derecha mexicana, que socavan la estabilidad del país.

El envalentonamiento de la derecha mexicana contra el Estado laico, los trabajadores, los compromisos del gobierno con los planes de seguridad norteamericanos cifrados en el ASPANy que se concretan en la Iniciativa Mérida son la explicación de la pantalla de lucha contra el narcotráfico que apoya la derecha y la ultra derecha mexicana. Este mismo envalentonamiento prioriza la "Seguridad Nacional" al que le construyen costosas instalaciones, verdaderos bunkeres, mientras que durante 25 años se ha golpeado salarios, ingresos y elevado los impuestos contra los mexicanos medios y pobres.

El equilibrio del poder en México es una de las prioridades para la estabilidad nacional. Los mexicanos requerimos que nuestros gobernantes sean sometidos a las opiniones de los ciudadanos mediante mecanismos como el referendum, el pleibicito y la revocación del mandato. Hoy el gobierno de la derecha quiere la reelección de los diputados y senadores, mientras que prepara una embestida para eliminar a la izquierda mexicana, en pos de una "izquierda buena" que sería precisamente, a sus ojos, el Partido Revolucionario Institucional, aspira a un sistema bipartidista basado en la derecha y eliminando a la izquierda.

Si los ciudadanos tuviesen realmente el poder, la revocación del mandato ya habría puesto coto a los excesos de la derecha mexicana.