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sábado, 30 de abril de 2011

1° de mayo de 2011, día internacional de los trabajadores.

Los trabajadores asalariados somos la mayoría de los habitantes del mundo en 2011, seamos empleados o estemos desempleados. La tendencia general de las sociedades contemporáneas ha sido el tener el trabajo asalariado con la mayor población mundial. Los desempleados (trabajo informal o desempelo abierto) cumplen la función de ese ejército industrial de reserva con el que el mundo capitalista mantiene deprimidos los salarios.

Recientemente un estudio de la OCDE dio a conocer el promedio de las horas laborales que trabajan sus países miembros en el mundo, sorprendió el dato de que en México se trabajan 1871 horas por año, una estadística que supera no sólo el promedio de los países miembros de esta organización, sino el de la mayoría de los países europeos.

09-Oct-2009



México se encuentra entre los siete países en donde más horas se trabaja; de acuerdo con el FactBook 2009 de la OCDE. Los mexicanos trabajan 1,871 horas por año, este dato fue calculado por el número total de horas promedio en personas empleadas; ubicándose después de Corea, Grecia, Hungría, La República Checa, Polonia y Turquía. Además se muestra que los países de la OCDE han disminuido en número de horas trabajadas en los últimos 10 años. La situación de México por otro lado no ha cambiado tanto.

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Lo que sorprende no es sólo ésta cifra, que los trabajadores mexicanos trabajan más horas en promedio, sino que también son los que perciben menos salario y tienen los peores niveles de bienestar social.

En las últimas décadas, los trabajadores mexicanos, llamados por la economía bono demográfico, son un factor esencial para el proceso de expansión de la economía norteamericana. Han sido el factor de crecimiento económico más importante del capitalismo mundial, Y sin embargo, la mediocridad del capital nacional mexicano y sus élites, sus gobiernos, han reflejado un estancamiento en tres décadas perdidas. (1982-2011)

Junto a los trabajadores mexicanos, están los trabajadores centroamericanos (guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, etc.) que emigran junto con los nuestros a los Estados Unidos. Los migrantes centroamericanos y los nuestros, los mexicanos, se han visto amenazados con las extorsiones de un crimen organizado en ascenso.

Los asalariados de todo tipo, son el moderno proletariado global. Un proletariado que en el cambio de estrategias del capitalismo, se ha visto vulnerable por su falta de organización y la falta de medios para la defensa de sus legítimos derechos.

Poco a poco, las organizaciones claman por la defensa de los derechos de los migrantes, esto es de los trabajadores que se trasladan en busca de trabajos que no existen en nuestros países. Tanto los trabajadores que emigran, como los que se quedan tienen por necesidad fortalecer formas de organización para su defensa. Juntos mexicanos, salvadoreños, hondureños, guatemaltecos, nicaragüenses, costaricenses, panameños, ecuatorianos, colombianos, venezolanos, peruanos, bolivianos, brasileiros, argentinos y chilenos, todos los que son trabajadores y emigran debemos fortalecer nuestros lazos para la defensa laboral de nuestro trabajo.

Los gobiernos conservadores quieren sepultar el día internacional del trabajo. Por varios años, el gobierno de Acción Nacional ha tratado de desmovilizar a los trabajadores. La llamada epidemia de N1H1 que ni resultó tan mortifera, supuestamente se presentó para atajar la fiesta del primero de mayo.
Hoy se pretende contraponer a la conmemoración internacional de los trabajadores, la beatificación de Juan Pablo II, buscando desmovilizar y evitar que la protesta, el llamado a la organización se diluya dividiendo a los trabajadores en general de los trabajadores católicos en nuestros países.

Todos, todos los asalariados somos parte de un proletariado internacional de trabajadores, vivimos de nuestro propio esfuerzo operando medios que no son nuestros y que sin embargo nosotros creamos y producimos como una clase social