Nos visitan del mundo

sábado, 9 de abril de 2011

La literatura "grobianesca" , la crítica moralizante y la moral crítica.

En una serie de artículos en la Deutsche Brüseller Zeitung Karl Marx respondió a Karl Heinzen una serie de improperios lanzados contra él y contra Friedrich Engels por el autor. Un conjunto de artículos reunidos en 1982 por Phillippe Cheron y Guillermo Rousset Banda, traducidos por  Margarita Montalvo Dehesa y publicados en Editorial Domés con el título La crítica moralizante y la Moral crítica. Conforman la respuesta de los padres del socialismo científico, Rubén Lau Rojo escribe con gran agudeza en la contraportada del libro:
"En este escrito de octubre-noviembre de 1847, Marx deja ver la posibilidad de que la clase obrera lleve a cabo revoluciones burguesas mientras 'no se hayan creado los condiciones materiales que vuelvan necesarias la abolición del modo de producción burgués y por consiguiente la caída de la definición política burguesa' "
"Las observaciones que Marx asienta en oposición a Heinzen sobre la relación entre la dominación política y las relaciones sociales de propiedad, sobre las clases, o el surgimiento de la burguesía y la decadencia feudal, para citar sólo unos casos, ilustran el modo en el que Marx estaba atento al desarrollo del 'movimiento real', el cuál determina finalmente la naturaleza y carácter de los procesos sociales y no las ideas o ilusiones que al respecto se llegan a formar en el curso de las luchas sociales."
Al que escribe esto, la lectura del texto le pareció interesante porque el estilo del ataque de Karl Heinzen en términos de escritura, es bastante parecido al que utilizan algunos de los atacantes consuetudinarios de la izquierda mexicana.

Con las distancias debidas entre Karl Marx y la izquierda actual y desde luego entre los señores detractores y el señor Karl Heinzen; previendo también que los contextos geográficos y culturales son también bastante distintos. Poco tiene que ver el proceso de descomposición política y la decadencia del Estado mexicano con las fuerzas alternativas que surgen en 1847 en Alemania, cuando esta a punto de arrancar la gran revolución liberal alemana de 1848, que desafiará al Estado prusiano y Austriaco absolutos, en favor del fortalecimiento de una revolución liberal burguesa que finalmente será derrotada. En México, a cambio, los detractores de la izquierda son producto del propio proceso de descomposición que arruina y empobrece a una clase media provinciana, moralista, poco educada, raquítica y carente de ideas.

Al margen de estos contextos históricos la forma, el estilo de Karl Heinzen, para atacar a los comunistas desde un punto de vista del "sentido común" no se aleja demasiado de la forma, del estilo en el que algunos buscan "satirizar" una realidad de confrontación y encono sembrados por el conservadurismo mexicano en la primera década del siglo XXI, quizás porque no tienen público, ellos quisieran ser leídos y que la izquierda no lo sea en absoluto.

La Literatura grobianesca es un estilo nacido en el siglo XVI en Alemania y que fue  recuperado por Karl Heinzen para increpar al propio Marx y Engels en el año de 1847. Grobianich es un termino alemán cuya raíz Grobian, grob tiene como significado algo que es burdo y grosero, patán, gandul.

El ataque tiene entonces dos extremos en el que se sustenta, la fanfarronería violenta, grosera y el ufanarse de la incultura porque se posee el sentido común, con el que se rechaza toda elaboración inteligente que no sea la burda majadería; por considerarse fuera de la cultura de élite y a la vez sentarse a bravuconear desde una pretendida cultura popular, que más bien es bastante impopular.

Hoy como ayer dicha cultura no viene del sector del lumpen proletariado, sino de sectores que construyen desde una instrucción básica que pertenece más bien a sectores de la pequeña burguesía en proceso de desintegración. Y que disfrazan su resentimiento y su desplazamiento social, su ruina, en una pretensión de ser ellos los más violentos combatientes del poder, de la política y de la dominación. Odian a los trabajadores, odian a los estudiantes, odian a los profesores, odian, odian, odian porque sólo ellos creen ser productivos en el país.
En el fondo se trata de una defensa desde un "sentido común" y desde una ignoracia parlanchina que se ufana de realizar una crítica moralizante desde una moral que pretende moralizarnos. Para estos constructores de literatura grobianesca a la mexicana, los detestables "rojos" son en sí mismos perversos mentirosos.

Ellos, cual profetas deben develar las mentiras. Profetas cropológicos se ven como un bien necesario como abridores de ojosy censuradores de mentes en nombre de la libertad de expresión. Desde sus prédicas deben dar golpes desde un lenguaje soez y bajo para increpar asumiendo el papel del matón, al perverso para exterminar las ideas rojas de la faz de la tierra.

Combatientes de las ideologías, como malas ideas, por su definición más pedestre. Son por ser conjuntos de ideas por sus malos referentes que no corresponden a contextos, ni a épocas determinadas, ni a funcionamiento sociales. Los comunistas, siempre todos iguales, son simple y llanamente una mala idea producto de emociones equivocadas, de los anhelos falsos y poco morales. Con este "análisis" tan crítico, los grobanistas mexicanos pretenden indicarnos cuáles son para todos, las normas correctas de comportamiento. El rechazo de las clases políticas, el rechazo de la política y el asiento del hombre común que tiene derecho a críticar todo sin comprometerse en nada, pero que curiosamente no toca ni con un pelo al verdadero y amenazante poder. Omite desde luego los temas importantes que agobian a nuestra patria como el asesinato en Morelos, en Chihuahua, en Tamaulipas, de jóvenes en ya decenas de miles.

La crítica de la moral moralizante mexicana, provinciana, redimida por sí misma tiene bases de explicación en su propio asiento material, su explicación no debe partir de su lógica barroca que pretende encubrir y enmasacarar sus verdaderas intenciones, sino en el Lugar dónde se producen los mensajes, las bases argumentativas dónde se apoyan y la intención que tienen los mismos. La moralización social a partir de un catolicismo clandestino, trasnochado y fundamentalista que tiene en la separación extremista del bien y el mal, la función de redimirnos a todos en esta sociedad por medio de nuestro exterminio.