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viernes, 29 de mayo de 2009

Reflexionando a Nómada

Todos nos nutrimos de segmentos del pensamiento occidental y Sartre no es la excepción. Cuando leo a Sartre sobre la cosificación, no escibe algo distinto a lo que Marx dice en los Manuscritos económico-filosóficos de 1844, o en la Ideología alemana o en los Cuadernos de Paris. Cuando escucho hablar al propio Marx en estos textos, no es algo alejado a lo que plantea Hegel en la Fenomenología del Espíritu.

Las reflexiones de Nómada son válidas cuando ella formula pensamientos en torno a temas determinados a partir de lo que ella reelabora de los demás. Cuando Sartre es el que escribe, intento enfocarme en lo que el filósofo de existencialismo dice y eso me remite a su contexto cultural. Por eso he preguntado el sentido de hacerlo. ¿Qué lección individual sacó de Sartre, de Ortega (Cartesiano también por cierto) o de Husserl, no tocado aqui? ¿Qué sentido tiene traerlos aquí?

Me parece que las salidas que de pronto se dan a la reflexión no ayudan. Si existen múltiples Sartre o no, eso se muestra fundamentalmente en el análisis de sus temas. El problema del relativismo excesivo, no digo (ojo) que Nómada lo sea, este relativismo que desarrollo hasta los "universos paralelos" de Sartre, es que liquidamos los temas, liquidamos el referente y lo convertimos en las conclusiones que Michel Foucault expone cuando nos dice ¿Qué es un autor? El autor ya no importa, importa lo que retomamos y decimos de él. No es un mero juego, es un problema importante.

El individuo esta condenado a la Libertad. Los hombres (desde luego mujeres y hombres) estamos condenados a decidir y por lo tanto a ser responsables de ello. Por ello, para algunos la obra magistral de Sartre es la biografía de Flaubert, el idiota de la familia. No es mi opinión, es lo que he leído en un medio.

Al parecer el problema de la decisión, la libertad, la tensión entre los sujetos y la relación sujeto-objeto es la tensión que nos explica el sentido de la reflexión sartreana. No descalifico lo que dice Nómada, intento leer lo que nos quiere decir, pero evidentemente Nómada no es Sartre y Sartre no es Nómada, es Nómada queriendo reflexionar a Sartre. Quizás sería más sencillo, si en lugar de que nos ilustrara, como ella dice, con el pensamiento sartreano, ella enunciara sus ideas centrales. Su idea de libertad, su idea de cosificación, lo que acepta y lo que rechaza de Sartre. Eso nos permitiría caer menos en confusiones y más en la intención de lo que ella propone.

Insisto, no se trata de ganar o perder, convencer o vencer, se trata de reflexionar. No intento exhibir a nadie. Dos cabezas, un mundo es la reflexión propia sobre referentes. Sartre es nuestro referente, tratemosle así.

Ortega vino por una insistencia. El tema de Un mundo y sus demonios. El conocimiento social de las masas. Al referirlo, no refuto lo que dice Nómada, hablo de mi sentido. En mi sentido, yo soy el autorizado para afirmarlo, en el sentido de Nómada, ella es la autorizada para hablar de sus propios sentidos. ¿De quién es el tema? Si de Los temas de Nómada o de mi tema abierto en P y CP, sinceramente creo que no es muy relevante. El ejercicio de explicar nuestros propios sentidos es un ejercicio que no ha necesitado el permiso de nadie, porque pertenece a cada quién. La voluntad es el principio básico de reconocimiento al otro, es cuándo el individuo se da cuenta que esta frente a alguien similar a sí mismo.

La libertad sartreana tiene entonces que ver con la tensión del individuo en sí y el individuo para sí, ser individuo consiste en conquistar por la fuerza de las circunstancias, esa condición. No es la verdad, siguiendo en este juego relativista, es mi verdad.