Nos visitan del mundo

domingo, 29 de noviembre de 2009

Gobernantes católicos y el retroceso al Estado laico en México.

El debate sobre el aborto en la Ciudad de México, dónde al mismo tiempo existe la mayor escolaridad del país y la mayoría de votantes por la izquierda mexicana, derivó en la aprobación de la despenalización del aborto si se realiza antes de la 12a. semana de embarazo.

En las encuestas de la agencia de María de las Heras, el 70 % de las mujeres citadinas se declaró en contra de la penalización del aborto y en favor de la decisión de la mujer sobre su propio cuerpo.

Mujer mexicana, un valor en su decisión

No obstante el enorme despliegue del arzobispado de México contra la Asamblea Legislativa del DF, las amenazas, los amagos y la exhibición de la ultraderecha mexicana, emparentada ideológicamente al falangismo español; la ley que despenaliza el aborto en la Ciudad de México fue aprobada por amplia mayoría.

Los efectos de la medida se reflejaron en las cifras el primer año. Disminuyó 95 % el abandono de infantes recien nacidos en las calles de la Ciudad de México, disminuyó notablemente la mortalidad femenina por embarazos mal practicados, se experimenta una migración de mujeres del interior del país para practicarse interrupciones del embarazo legales en los Hospitales del Distrito Federal.

La mujer hoy, en la Ciudad de México decide si continúa o no con los embarazos no deseados, la política de prevención a través de anticonceptivos refuerza la prevención de embarazos no deseados para anticiparse a los abortos.

La ultraderecha mexicana perdió el debate en la Ciudad de México porqué no pudo demostrar científicamente sus definiciones y dogmas, y la despenalización resaltó el valor de la vida existencial femenina como un valor que no puede desecharse ni hacerse de lado.

El gobierno panista en asociación al priísmo de provincia actuó en alianza con la Iglesia católica. Se trataba de revertir la medida de la "izquierdista" Ciudad de México, haciendo que los congreso locales aprobaran una definición dogmática y religiosa, "el inicio de la vida desde la concepción".

Si en un ambiente dónde la cultura universitaria es un hecho, la noción "...inicio de la vida desde la concepción" no pasó, en estados provincianos como Jalisco, Quintana Roo, Querétaro, Guanajuato o Oaxaca la presión de la Iglesia y sus organizaciones "civiles", así como la ayuda del clericalismo de Acción Nacional lograron que los Congresos locales aprobaran el dogma. Lo más contradictorio es que el PRI apoyara la "Reforma" con tal de ganar votos y posicionarse para el 2012. Si a la feligresía local y a los habitantes conservadores de los pueblos chicos se les puede meter la definición de "...la vida desde la concepción", esto no engaña ni a las sociedades de países avanzados, ni a la ONU, ni a la intelectualidad universitaria mexicana acostumbrada a la ciencia.

Recientemente un científico en materia de salud, ex-rector de la UNAM y reconocido intelectual mexicano, señaló en contra de este intento de Acción Nacional y la Iglesia católica mexicana por vulnerar los derechos de las mujeres, lo dice en su nota del Universal del 27 de noviembre:

El ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente afirmó ayer que la aprobación de leyes antiaborto en 17 estados representa un “serio embate” al Estado laico.

"Advirtió que cuando el laicismo es vulnerado, los estados se acercan más al autoritarismo y al fundamentalismo, en detrimento de la diversidad, de la pluralidad y del respeto.

Al recibir la medalla “Benito Juárez García” 2009, que otorga el partido Convergencia, dijo que un Estado de derecho no puede imponer a todos las creencias de unos.

En su discurso, mencionó que un Estado democrático debe garantizar los derechos de todos, incluyendo las minorías, porque imponer políticas públicas a partir de creencias personales genera polaridades, revive confrontaciones superadas y “caldea los ánimos”.

“En una sociedad plural como la mexicana es conveniente que la Iglesia se mantenga separada del Estado”, planteó.

De la Fuente consideró que las leyes antiaborto aprobadas en 17 entidades del país son “reformas apresuradas”. Comentó que el Estado laico no puede asumir una interpretación única del mundo, “como lo ha dicho [el politólogo] Jesús Silva-Herzog Márquez: parto o cárcel para las mujeres”.

Llamó a la sociedad a tener un papel más activo en la política y en la toma de decisiones. “Hay que dejar atrás el ‘yo no me meto en la política’, porque eso es ceder la capacidad de decidir sobre lo que va a afectarnos”.

Ramón De la Fuente