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sábado, 23 de mayo de 2015

Arturo Luis Alonzo Padilla y sus trabajos sobre la guerrilla mexicana de los años 70


El el Primer Foro sobre Movimientos Armados en México en el siglo XX, Arturo Luis Alonzo Padilla elaboró un estado del arte que tituló "Revisión Teórica sobre la Historiografía de la Guerrilla mexicana (1965-1978). Un balance historiográfico acerca de las obras que hasta ese momento, se habían elaborado para dar cuenta de la recuperación de la memoria mexicana.

El trabajo apareció publicado en el primer tomo de Movimientos Armados en México, siglo XX dirigido por las historiadoras Verónica Oikión y Marta Eugenia García Duarte. Libro de coedición entre el COLMICH y el CIESAS.

Este trabajo constituye un trabajo preparatorio para la elaboración de la tesis de doctorado de Alonzo Padilla en Ciencias Sociales en la UAM-X como Estudio comparativo de la guerrilla mexicana 1965-1978.




domingo, 1 de junio de 2014

Tesis sobre la Universidad Fábrica

El presente documento es el borrador de la presentación de las tesis de la Universidad Fábrica, tesis de la Liga Comunista 23 de septiembre y su posición sobre la Universidad y la educación. El texto forma parte de su reedición y es un adelanto para el público de dos cabezas un mundo y nuestros lectores de Krathos y Ethos.

 

Presentación


§1. Importancia del documento.


El documento de Las tesis de la Universidad fábrica es una aportación original y talentosa que se desarrolló en el seno de los movimientos armados en México, y diríamos destacable para el propio desarrollo del movimiento revolucionario en América Latina, pues proporcionó el fundamento teórico y por lo tanto práctico a la inserción del movimiento estudiantil mundial en los movimientos revolucionarios de los 60 y 70; constituyendo una de las explicaciones más importantes, más profundas de los porqués de la participación del movimiento estudiantil como un destacamento de vanguardia, en el seno del proletariado y desde el punto de vista del proletariado.

Expresión revolucionaria, sin duda, del movimiento estudiantil, que inspiró su organización de avanzada e inspiró  las movilizaciones insurreccionales como el Asalto al cielo en Culiacán, Sinaloa, en 1974.

Las huelgas de masas de los jornaleros agrícolas de Sinaloa, fueron acompañadas del combate de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Sinaloa FEUS. Una huelga armada que culminó con la toma de Culiacán, capital de Sinaloa y la quema de edificios del poder. Un acto cuya dimensión técnica se compara con la insurrección zapatista de 1994, en la toma de San Cristóbal de las Casas, y que se produce en plena guerra fría, por lo tanto frente a una violencia política del Estado abierta.

 Dieron las tesis de la Universidad Fábrica, a la propia Liga Comunista 23 de Septiembre, razón de Ser, destacando en su programa este fundamento y la explicación de la acción estudiantil en su seno.

Fue la redacción de Ignacio Olivares Torres, a quién su nombre de clandestinidad lo denominó El Sebas, a él fue quién le toco el desarrollo de las tesis para ser difundidas a través de los hilos de la clandestinidad en un documento con el nombre “ACERCA DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO DEL PROLETARIADO ESTUDIANTIL” pero cuya difusión y las referencias posteriores le denominaron con uno más breve y conciso, el nombre de Tesis sobre la Universidad Fábrica con el que fue conocido por todo el medio revolucionario y de la izquierda en general. Tesis que se produjeron en las discusiones con el propio Ignacio Salas Obregón y la dirección de la LC 23 en aquel momento.

§ 2.Contexto mundial


Después de 1968, la explosión del movimiento estudiantil en el mundo era un hecho objetivo. Los motines del mayo de 1968, la primavera en Praga, las movilizaciones de los estudiantes italianos y más tarde los del verano caliente de Italia eran un hecho contundente que requería explicaciones de carácter teórico y político. A ello se abocó la sociología norteamericana tratando de encontrar los resortes de lo que denominó la rebelión juvenil, entresacando las tesis de Herbert Marcuse en El hombre unidimensional concluyeron en que la irrupción de la juventud en la vida social obedecía a un nuevo rol de los jóvenes y su incorporación social como tales en el siglo XX. Las tesis de Marcuse elaboradas a mediados de los 60 explicaban el fenómeno estudiantil en la existencia de una Sociedad Industrial Avanzada que dejaba fuera de los canales de consumo a los estudiantes y por lo tanto al margen de la alienación social capitalista (Marcuse, 1984). Son las clases marginales como los estudiantes, los negros, los inmigrantes, las mujeres los que constituyen las clases alternativas y no el movimiento obrero, que esta domesticado.

Posteriormente Alain Touraine trataría de explicar el fenómeno desde la perspectiva de la nueva sociología francesa, a partir de la demanda de lo que él llamó nuevos movimientos sociales y que se explicaban por el conflicto de la información y la decisión que las clases subalternas reclamaban a los poderes políticos en contra de los sectores especializados (Touraine, 1978).

Pero tanto Marcuse, como Touraine, contraponen a los estudiantes con la clase obrera, postulando que la clase obrera de las sociedades post-industriales ha dejado de ser revolucionaria, es decir acabando con el sujeto revolucionario postulado por Karl Marx el siglo anterior. Tanto en Touraine como en Marcuse, la clase obrera es identificada como el movimiento sindical, al que lógicamente ven totalmente integrado al sistema. Las huelgas de los mineros norteamericanos en los 70 y los movimientos obreros surgidos en esa década en los países centrales, relativizarán de inmediato dichas tesis. La posterior crisis capitalista de los 70 sacudirá de nuevo la aparición de la resistencia obrera y sus luchas defensivas.

Entender a fondo los acontecimientos del siglo XX requiere también conocer el entramado de conflicto social y de la violencia que sacudía América Latina y el mundo; que llevaba un proceso de descolonización de 25 años de historia. Los actores centrales de esa historia habían sido los movimientos armados que en la segunda guerra mundial resistieron contra el nazismo y al final de la segunda guerra mundial habían encabezado la lucha de los pueblos del mundo por su liberación. [1]

El debilitamiento europeo que sigue a la II Guerra Mundial dio posibilidad a las independencias políticas en el mundo colonial. La India, la Indochina francesa, las poblaciones africanas acudieron al llamado al pueblo en armas. Más tarde no sólo las colonias, sino aquellos territorios que se hallaban sometidos al Imperialismo y desde luego al Imperio ganador de la contienda, el Imperio norteamericano.

Entre 1945 y 1965 triunfaron movimientos populares que se constituyeron en movimientos armados en la revolución popular china; en la independencia de Vietnam y su posterior guerra de resistencia contra la invasión norteamericana; en las jornadas de la Batalla de Argel y la independencia argelina y en el contagio de estas revoluciones en África y Asia.

Los movimientos estudiantiles ya habían tenido un papel protagonista en la lucha por la Reforma Universitaria en Córdoba y en la autonomía universitaria de México en 1929. Pero es sobre todo, con la masificación de la educación y con su proceso de proletarización, que los estudiantes comenzaron a adquirir un rol que debería haber sido explicado más allá de su papel de democratización de la enseñanza y de reforma universitaria.

Los estudiantes como fuerza política al lado de la guerrilla y como columna vertebral aparecieron en las insurrecciones más importantes de la guerrilla Latinoamericana. El Asalto al cuartel de Moncada con el estudiante Fidel Castro al frente, las jornadas del bogotazo, la insurrección con los tupamaros en el Uruguay, los montoneros y ERP en Argentina, el MIR chileno, las guerrillas surgidas del PCV en Venezuela, etc.

Posteriormente la revolución cubana y el auge de movimientos guerrilleros armados en toda América Latina. La explicación de porqué aparecen estudiantes en los destacamentos de vanguardia no es ya un tema irrelevante y sin embargo se pueden encontrar teorizado en pocos textos con la profundidad de la Universidad fábrica que analizan este hecho consumado, por lo regular se moraliza el carácter idealista y comprometido de los estudiantes en su momento de juventud.

§ 3. Marxismo como herramienta.


La gran virtud del texto de la Universidad fábrica, es que recupera la explicación desde el marxismo, como discurso crítico revolucionario aplicado a una realidad concreta.

Las tesis de la Universidad fábrica recogen hallazgos y avances en la discusión del marxismo. Hasta antes de los años 60, los marxistas retomaban la teoría de Lenin sobre la sucesión de etapas precapitalista, mercantil, industrial, capitalismo monopolista de Estado e Imperialismo para explicar el devenir histórico del Modo de Producción capitalista. Rosa Luxemburgo presentaba la variante de las dos grandes épocas del capitalismo, Capitalismo Industrial e Imperialismo, éste último como su fase de decadencia.

Se afirmaba que Marx no había desarrollado una concepción del desarrollo capitalista y que el leninismo o el luxemburguismo desarrollaban esta carencia. Sin embargo, así como Marx había fundamentado al capital en base al proceso de producción, como al proceso de trabajo; la explicación de los cambios en el capitalismo debe fundamentarse en la óptica marxista, como los cambios del proceso productivo y por lo tanto del proceso de trabajo. Lo que haya cambiado en el capitalismo tiene que ver con el proceso de valorización del capital y sus procesos de producción de plusvalía y acumulación.

Es en este momento, cuando a mediados de los 60 se “descubre” un manuscrito contenido en las werke o trabajos preparatorios del Capital que contiene, con más desarrollo las ideas de Marx, los conceptos Subsunción formal y subsunción real del proceso de trabajo al Capital.

Fue un hallazgo importante en los Archivos de Ámsterdam que explican de otra forma, los conceptos manufactura y gran industria, así como los conceptos de plusvalor absoluto y plusvalor relativo que vienen desarrollados en los capítulos IX, X, XI, XII, XIII y XIV del tomo I de El Capital. Un manuscrito muy interesante que resuelve interrogantes importantes como en qué momento hay capitalismo en una sociedad, cuando ese capitalismo se consolida; además de resolver que ramas son productivas y cuáles no, así como dar base a la posibilidad de explicar desde el punto de vista marxista el fenómeno de la tercerización social, es decir, la irrupción de los servicios modernos como sector mayoritario de la sociedad. Este manuscrito fue publicado en francés, español y otros idiomas bajo un título equivocado, el de ser el Capítulo VI Inédito de El Capital. Así apareció en sus ediciones en francés y así apareció en la edición en español de la editorial siglo XXI bajo la traducción de Aricó. En realidad se trata de un manuscrito que forma parte de los escritos preparatorios al capital, notas como lo constituyen los grundrisse en su obra.

Antes de la Liga 23, el francés Jacques Camatte había profundizado el valor del manuscrito y había escrito Capital et Gemainwessen un escrito sobre las conclusiones más importantes del llamado Capítulo VI Inédito. (Camatte, 1976). Libro que sería publicado más tarde en francés.

Es un antecedente importante porque Ignacio Olivares retoma conceptos del Capítulo VI Inédito para explicar porque el proceso educativo universitario constituye un sector más de la producción capitalista moderna. Un libro adecuado, ciertamente para definir las relaciones de producción capitalistas.

Si bien Marx se refiere al proceso de trasmutación de la sociedad manufacturera, artesanal, al periodo del maquinismo y con ello el paso del plusvalor absoluto al plusvalor relativo, cuestión que desarrolla en el capítulo XII y en el XIV del tomo I de El Capital, la forma como toma Olivares Torres las tesis buscan resolver la pregunta de ¿por qué los estudiantes combaten al lado de los proletarios como sector social?

Se resolvería esa pregunta de una manera marxista también, explicando su rol en el proceso de producción social, en la creación y aplicación del conocimiento y de la tecnología necesaria que requieren las sociedades industriales en el siglo XX. La respuesta es clara. Para entender esta pertenencia de clase, no debemos suponer la creación de tecnología y conocimientos necesarios fuera del proceso productivo, sino como una  parte integrante del mismo. La universidad no sólo proporciona los cuadros técnicos y científicos preparados, sino desarrolla conocimientos de ciencia y tecnología aplicables a las soluciones técnicas que requiere el capital en el proceso productivo; así como desarrolla tecnologías concretas para elaborar capital fijo industrial. Intuye al ingeniero al químico o al médico, no como un profesional independiente que vende servicios, sino como un trabajador asalariado productivo cuya conexión social es la propia universidad, que produjo esos conocimientos necesarios, indispensables para la producción industrial o el mundo productivo capitalista.

Asume, de esta forma, que la universidad no es una entidad aparte, sino parte de ese obrero colectivo social, necesario, para el mundo capitalista. Y con ello explica, porque los estudiantes asumen, fuera de visiones anteriores la conciencia de la clase a la que pertenecen. No son simplemente «idealistas de juventud» sino que su actitud, su comportamiento, tiene una base material en el mundo social capitalista del que forman parte. Por eso el programa de los estudiantes es la destrucción de la universidad sobre las bases capitalistas y su incorporación en el aparato productivo social con una sociedad diferente.

Es visionario, porque hoy, ningún sociólogo contemporáneo es capaz de negar que eso que Marx denomina obrero colectivo, es un conjunto de trabajos separados e interconectados, en lo que se ha definido en inglés como clusters internacionales no sean trabajos industriales. Nadie puede negar el trabajo proletario de un obrero que produce ejes móviles para Ford, en un consorcio o compañía diferente a la propia empresa. El desarrollo de la tecnología a emplearse en la producción, se desarrolla en el MIT en Estados Unidos, al mismo tiempo que el software necesario para moverlo es desarrollado por consorcios ligados a los programadores de las universidades de la Inda, parte de ese proceso de trabajo colectivo es el trabajo maquilador. Olivares no imaginó con probabilidad que estaba frente al proceso de integración de las ramas industriales en red como lo describe el propio Manuel Castell en la Era de la Información o que ese proceso terminaría con el capitalismo fordista para dar paso a la forma de acumulación postfordista. Y lo que hoy nos parece novedoso, era sin duda de vanguardia cuando surgieron las tesis. (Hirsch, 2003)

El trabajo de Olivares va glosando el texto de El Capital, como el VI Inédito. Va describiendo las tesis de Marx y va pensando junto con ellas el proceso educativo universitario. La acumulación de capital va atrayendo ante sí las diversas actividades humanas, a las que transforma primero en formas de manufactura o subsunción formal del proceso de trabajo, a su automatización en la fábrica, formas de subsunción real del proceso de trabajo. Trabajos que antes eran externos a la fábrica se subordinan al proceso productivo fabril y constituyen su elemento necesario.

Para Marx, a diferencia de Lenin y Rosa Luxemburg, existen dos momentos históricos no necesariamente lineales, es decir que se producen en diferentes tiempos en el proceso de producción, variando en sus ramas y división compleja del trabajo. La manufactura como forma de subsunción formal del proceso de trabajo inmediato al capital y que produce plusvalor absoluto, aquél que sólo se puede prolongar mediante la extensión de la jornada de trabajo. Este primer momento conlleva al desarrollo en un segundo momento, el del maquinismo, subsunción real del proceso de trabajo inmediato al capital, que producirá el plusvalor relativo, aquél que se incrementa mediante la intensificación de la explotación, por la productividad del trabajo.

Olivares Torres nos indica con gran precisión que este momento de la subsunción formal se cubrió en el periodo cardenista, pues como sabemos el proceso de dominio del capital industrial se producirá con la industria manufacturera a partir de la Segunda Guerra mundial. (Mosk, 1951). No obstante que algunos autores han matizado que la industrialización provendría después de la crisis de 1929 como continuación de la maquinización del porfiriato. (Cárdenas, 1998), la mayoría coincide en la coyuntura de la segunda guerra mundial, lo que le daría la razón a Olivares Torres. (Hansen, 1979) (Mosk, 1951) (Torres, 1984). La fase de subsunción real inicia en México con la industrialización entre 1949 y 1952 y su posterior consolidación con el desarrollo estabilizador.

§ 4. La división en torno a la Universidad Fábrica.


Para los años 60, tras la represión al movimiento ferrocarrilero, máxima expresión de la lucha obrera en aquella década, el papel del Partido Comunista Mexicano había quedado entredicho. Un Partido proletario que no es capaz de encabezar la lucha del proletariado, no es un partido de la clase obrera. Este es el sentido de las tesis de José Revueltas sobre La inexistencia histórica del Partido Comunista que llevó a la ruptura de la célula Marx y la célula Engels en el propio partido. Revueltas había acusado al PCM de no ser la vanguardia del proletariado y de expresar la enajenación histórica de la clase obrera, es decir las ilusiones nacionalistas y democráticas, burguesas.

Años más tarde en el documento El tiempo que nos tocó vivir, Raúl Ramos Zavala expresó la crítica en el seno del partido. La insuficiencia del partido para asumir las tareas que el proletariado urbano y rural les imponía en ese momento. Esta ruptura fue creando dos polos. Por una parte quiénes estaban convencidos de la necesidad de la formación del partido de la clase obrera y quienes consideraban que el desarrollo de la lucha obrera se fortalecería en el desarrollo democrático del país. El primer polo nucleó las diferentes vertientes del espartaquismo que va de la Asociación Revolucionaria Espartaco ARE a la formación de las Ligas, la Liga Leninista Espartaco LLE y la posterior Liga Comunista Espartaco, LCE. Paralelamente la ruptura en la propia ARE para la formación del Partido Revolucionario del Proletariado PRP y el Partido Mexicano del Proletariado PMP. Estos movimientos señalan la necesidad de ruptura con la sujeción de Moscú y el encuentro de una política independiente del proletariado mexicano que asumiera su autonomía como clase, para retomar el camino revolucionario.

Paralelamente surgieron como desprendimiento temprano del PRI, el Movimiento de Liberación Nacional cobijado por el propio Lázaro Cárdenas y las corrientes que se quedaron en el PCM. El largo noviazgo entre el MLN y el PCM desembocaría en lo que hoy es el Partido de la Revolución Democrática PRD. La oposición a empujar un movimiento crecientemente armado en América Latina contra quienes sostienen pelear por la vía civil para consolidar un movimiento democrático mexicano.

Los nacionalistas entre los que destaca Heberto Castillo, ex miembro del MLN, cobijaron la fantasía de que el gobierno echeverrista abandonaría el autoritarismo anterior y transitaría a la apertura democrática con la posibilidad de abrir el campo al registro de nuevas fuerzas políticas al inicio de la década de los 70. Este deseo, les llevó a los llamados “aperturos” a condenar todo aquello que no fuera su agenda política. Así en alianza con el escritor Carlos Fuentes, comenzaron a tildar de provocadores o incluso a calumniar supuestos nexos con la CIA, a todo aquél que no confluyera en la petición de la apertura política mexicana. En realidad, Luis Echeverría Álvarez, un agente e informante de la CIA, ganaba tiempo para controlar de manera autoritaria al país, al mismo tiempo que cancelaba la expresión política. Echeverría estaba sujeto a la doctrina de seguridad nacional norteamericana y a la noción de enemigo interno. Parecer de izquierda y dar ilusiones a los sectores “democráticos” de la misma, le permitía alternar los golpes contra lo que se consideraban enemigos de mayor envergadura. Al final terminó persiguiendo y encarcelando a uno y otros.

El 10 de junio de 1971 fue el punto medular de tensión y prueba. Castillo y otros condenaban el derecho a la manifestación de los estudiantes que apoyaban a sus compañeros de Nuevo León. Un gobierno de apertura democrática no sería capaz de reprimir estudiantes, pero tanto el gobierno como los “aperturos” condenaban la manifestación civil pacífica de los estudiantes. La conclusión de esta coyuntura, todos la conocemos, la masacre del jueves de corpus en 1971. Acontecimiento que terminará empujando a un movimiento armado que ya se encontraba en marcha. La insurrección socialista de los jóvenes en la década de los 70.

La frustración de la izquierda que ya entonces se convertiría en electoral, se descargó contra el presunto radicalismo estudiantil, que le echaría a perder sus negociaciones con el poder. Un poder que en realidad ganaba tiempo y que no negociaría nada. Echeverría, el Lintempo de la CIA, no permitió partidos políticos nuevos pese a que era “amigo” de Salvador Allende, el líder de la izquierda que había llegado al poder por la vía pacífica.

Es el entorno de la reacción contra las tesis de la universidad fábrica por parte de la izquierda, que le asignaba al estudiantado un papel más modesto. El de apoyar la reforma universitaria y el de apoyador de las luchas populares. Lo que se necesitaba no era una revolución, para el PCM, sino «democratizar la enseñanza». De esta forma, la universidad fábrica representó una gran fricción entre los miembros de la izquierda tradicional y los jóvenes del movimiento armado.

Casualmente los pescados como se les conocía a los del PC, eligieron un panfleto de Lenin para calificar a sus adversarios. En base a La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo (Ilich Ulianof (Lenin), 1920) los miembros del PCM en la Universidad Autónoma de Sinaloa comenzaron a calificar a sus opositores de la FEUS como enfermos. Más por desesperación, porque el movimiento de la FEUS los había rebasado y controlaba la mayor parte del movimiento, como vendría a demostrarlo las jornadas del Asalto al cielo en 1974. Las fricciones se debían a la competencia por ganar al mismo sector estudiantil y magisterial con dos programas diferentes de lucha. La revolución proletaria o la democracia burguesa.

En realidad, por su postura y su función, el PC mexicano estaba más dispuesto a torpedear el movimiento, que a respetar lo que la mayoría imponía frente a las condiciones. Es claro que la FEUS les ganó a la mayoría de las masas. Estas fricciones derivaron en la llamada lucha a muerte contra el oportunismo, de un lado y a la calificación de una guerrilla como movimiento de policías e infiltrados. El PC estaba cumpliendo el mismo papel socialdemócrata contra la revolución alemana en 1919 y los jóvenes enfermos poseían el mismo empuje que los enfermos supuestos a los que calificó Lenin, los consejistas marinos-obreros revolucionarios de Alemania. El resultado fue el mismo a la larga, la derrota de la revolución y la imposibilidad siquiera de una democracia en México.

Calificar las tesis de la universidad fábrica de desviación es una tontería. Las tesis representan un momento en la consciencia de un nuevo destacamento que se ha venido sumando a la lucha del proletariado. Un destacamento que no ha fallado en los distintos momentos en que la resistencia obrera ha surgido. Uno de los críticos de la Universidad Fábrica, Alfredo Tecla Jiménez, propone el desarrollo del sindicalismo universitario y las luchas por la democratización de la universidad como medio de fortalecer las posiciones del Partido y formar un sector consciente de la clase obrera. (Tecla Jiménez, 1976) A estas alturas, después de 40 años, la democratización de la universidad ha sido un fracaso y las luchas de resistencia estudiantil en la universidad una constante. Ganar los puestos de la Universidad

¿Por qué los universitarios y politécnicos en los 70 resistieron? ¿Por qué evitaron las cuotas en 1999? La respuesta está en la profunda escisión del proceso universitario, en la que quienes han llegado a los órganos de dirección de la universidad, acabaron integrándose al aparato político como parte de esta nueva clase política de la izquierda del capital, pero dentro del capital. Para los estudiantes normales las luchas han significado lo mismo que el proletariado, triunfos parciales y una amenaza firme y convertirse en asalariados el resto de su vida.

Olivares Torres no podría prever que el modo de acumulación fordista y el Estado nacional de seguridad, comenzaría a deteriorarse al finalizar la década. Que el esquema de acumulación cambiará hacia la flexibilización y que la subordinación del procesos laboral universitario se transformaría dramáticamente.

En todos los países del mundo se intenta privatizar el proceso de educación. Mediante becas financiadas por el capital financiero, se sujeta a los estudiantes a una deuda larga para pagar sus estudios. Una especie de impuesto por cabeza, impuesto a los proletarios que estudian. Los profesionales no sólo sirven para la exacción del plusvalor social en sus trabajos, se les somete a una especie de tienda de raya, en la que están obligados a pagar intereses, como impuestos adicionales a los que  ya pagan. Profesores serán sometidos a la movilidad y al despido sin garantías, el proceso educativo avanza hacia la flexibilización capitalista con la anulación de derechos. Certificación no es otra cosa que control político. La democratización de la enseñanza por la vía de poner autoridades democráticas, fracasó. A cualquier autoridad la rebasa el plan mayor del capitalismo para anular la educación pública y cobrarla en el largo plazo.

La desprotección laboral es el síntoma del momento presente. La reforma educativa proporciona las herramientas al Estado para la sujeción y el control de los maestros. Echando para atrás el contrato colectivo, ahora se flexibiliza la contratación para volver a todos los obreros, o a los más posibles en eventuales.

Los estudios sobre acoso laboral han arrojado que la nueva modalidad de acoso en las universidades lo constituye el acoso docente. Técnicamente los estudiantes que son becados por el CONACYT deberán cubrir las becas si son reprobados en alguna materia. Las becas constituyen una forma de trabajo asalariado para estudiar, recursos que hoy se proporcionan a estudiantes a cambio de un título, pero que en el futuro, como sucede ya en muchos países, se darán por un financiamiento bancario que tendrá el estudiante que cubrir en el futuro. Un jefe tóxico se traduce en la universidad como un comité de asesores tóxico. Maltrato institucional y violencia laboral que lleva a los individuos al psiquiátrico. Ya no hay una frontera clara entre lo que es un empleo y una beca, en ambos se puede ser despedido, con el inconveniente para el becario de que tendrá que regresar los recursos asignados. Si hoy no sucede en muchos casos así, el mecanismo del crédito bancario lo hará.

§ 5. Estudiantes proletarios, recuperación del sujeto político.


A diferencia de los textos de Marcuse o Touraine, las tesis de la universidad fábrica no resuelven la participación estudiantil en la revuelta por estar fuera del circuito capitalista, sino porque precisamente se encuentran dentro del mismo proceso laboral, es decir lo resuelve a la Marx.

Tampoco lo resuelve en el conflicto de tecnócratas vs. Políticos. No es para disputar, como dice Touraine, las decisiones técnicas a los políticos, sino en Olivares es porque ellos constituyen un sector más explotado por la sociedad capitalista. Conclusiones que evidentemente no les habría gustado a los que hablan de un Marx muerto.

Con ello, al ser parte integrante, con saber, del proceso productivo y del obrero colectivo, su lucha no es por mejorar sólo su situación económica, sino por ser una de las partes fundamentales de la apropiación del aparato productivo del capitalismo y de la transformación social busca una liberación definitiva. El saber, la ciencias, los conocimientos están en manos del proletariado, el capital solo es detentor de los medios de producción.

Los estudiantes son un sector productivo, que constituye una de las ramas de la producción capitalista. El obrero, por perder el empleo, no deja de ser proletario, pasa a constituir el ejército industrial de reserva. De la misma manera, el enorme desempleo de profesionales y estudiantes que estudiaron pero que están desempleados nos muestra que sufren la misma suerte que el proletariado industrial.

Por eso las tesis de la Universidad fábrica deben leerse y entenderse, como un desarrollo que convierte al sector profesional, académico y estudiantil en parte de la clase proletaria. Un proletariado diverso que ya no es solo la clase obrera, sino una diversidad de ramas industriales, de servicios y empresas agrarias.

Marx mismo que utilizó el concepto de clase obrera, para definir a los sujetos que trabajaban en la industria, fue derivando el concepto a clase proletaria porque el capital constituye un proceso de expansión sobre todas las actividades humanas de la producción. Las tesis de la universidad fábrica recuperan al sujeto histórico proletario como agente de transformación social y como fuerza importante dentro del ejército del proletariado internacional.

A 40 años de su publicación constituyen de nuevo el recordatorio de que la lucha que inició en los años 70 aportó tanto en la teoría como en la práctica, elementos para la liberación de las comunidades humanas en el futuro. La crisis abierta en 2008, traerá consigo de nuevo estos temas que jamás dejarán de estar vigentes, mientras el mundo capitalista viva.

Arturo Luis Alonzo Padilla

Santiago de Compostela, Galicia mayo de 2014.




[1] Estudios sobre la guerra civil española como el de Raúl Cancio han dado seguimiento a los guerrilleros exiliados de España quiénes ayudaron a las resistencias más importantes en la Europa de guerra. A los Maquis en Francia, al Ejército rojo en la URSS, a la Agencia de Seguridad norteamericana. En muchos casos fueron ex combatientes españoles o ex miembros de las brigadas internacionales de España quienes ayudaron a sus ejércitos a organizar resistencias territoriales o a formar cuerpos de Fuerzas Especiales contra ejércitos regulares. Fue uno de esos miembros del ejército republicano  Bayo Giroud, quién fue el instructor de Fidel Castro y el Che Guevara en México para la revolución cubana. El propio Josip Broz Tito fue un elemento de reclutamiento en Francia para la Guerra civil española (Cancio, 2011).


Camatte, J., 1976. Capital et Gemeinwesen, le 6e Chapitre inedit du capital el l'ouvbre economique de Marx. Paris: Spartakus.

Cancio, R. C., 2011. Fuerzas especiales. Madrid: Ministerio de Defensa.

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Cárdenas, E., 1998. IX. La gran depresión y la industrialización: el caso de México. En: América Latina en los años treintas. México: Fondo de Cultura Económica.

Hansen, R. D., 1979. La política del desarrollo mexicano.. México: Siglo XXI.

Hirsch, J., 2003. El estado nacional de competencia. Estado, democracia y política en el capitalismo global. México: UAM-X.

Ilich Ulianof (Lenin), V., 1920. La enfermedad infantil del "izquierdismo" en el "comunismo". En: Obras Escogidas. Moscú: Progreso, pp. 349-434.

Marcuse, H., 1984. El hombre unidimensional. Barcelona: Ariel.

Mosk, S. A., 1951. La revolución industrial en México. Problemas Agrícolas e industriales de México, III(2).

Tecla Jiménez, A., 1976. Universidad, burguesía, proletariado. México: Ediciones de Cultura Popular.

Torres, B., 1984. Historia de la revolución mexicana 1940-1951. México en la segunda guerra mundial. Hacia la utopía industrial. México: Colegio de México.

Touraine, A., 1978. La sociedad postindustrial. Barcelona: Ariel Quincenal.

sábado, 23 de julio de 2011

Isabel Ayala, la esposa de Lucio Cabañas

El día 3 de julio de 2011 cayó víctima de las balas Isabel Ayala junto a su hermana Reyna Ayala en Xaltianguis, Guerrero. ¿Quién es Isabel Ayala? para quienes desconcen que sucedió en Guerrero en los años 70 y desconocen las atrocidades del Estado mexicano en contra de los campesinos de la región de Atoyac de Álvarez, zona cafetalera en la sierra madre del sur e importante región que fue escenario de la batalla de los campesinos del lugar en contra del gobierno priísta de aquél entonces encabezado sucesivamete por Gustavo Díaz Ordaz (fallecido) y Luis Echeverría Álvarez, ambos ex-presidentes de México, cuyos crimenes contra los derechos humanos han quedado impunes.

Isabel Ayala se casó con el concido guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, profesor de primaria que encabezó la Brigada de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres. Sobreviviente hasta el pasado mes de junio de la guerra sucia del Estado mexicano, murió a manos de individuos que le dispararon a ella y a su hermana que eran pacíficas y estaban desarmadas, saliendo de la Iglesia de la comunidad, dónde habían acudido a vender sus mercancías. Cuando se casó con Lucio, ella era sólo una adolescente y se volvió madre de la hija del profesor y dirigente del Partido de los Pobres.

La guerrilla surge en las zonas dónde la injusticia social y la asimetría entre el poder de ricos y pobres es muy distante. Difícil de entender, cómo un conjunto de hombres pacíficos, con sus vidas resueltas, con aspiraciones progresistas y que se ven arrinconados y se resuelven a tomar la decisión más peligrosas de sus vidas, levantarse contra el gobierno para tratar de cambiar las cosas. Cuando menos gente de la madera de Lucio Cabañas tienen valor personal y convicciones personales que se fundan en un comportamiento ético y en este valor que Hanna Arendt atribuye a las revoluciones, la lucha por la justicia para todos.

Isabel concedió una entrevista al grupo Madera, grupo virtual conformado por sobrevivientes de la otra guerrilla, la urbana, la Liga Comunista 23 de septiembre, en esa entrevista dice:
"Mi nombre es Isabel Ayala Nava y hoy hablaré de Lucio Cabañas el hombre, pues todo mundo habla del guerrillero. Yo conocí mas al ser humano que había dentro de ese ser que llaman guerrillero. Era un hombre justo en toda la extensión de la palabra. También era muy noble, pero muy estricto en las reglas que había dentro del grupo, pero entre lo estricto también era justo con todo y con todos." Madera


Lucio fue profesor de primaria que desde muy jóven se involucró en los problemas sociales de su región. Ya desde la normal en Ayotzinapa, la normal guerrerense, se involucró en las luchas estudantiles y desde luego con los problemas sociales de los campesinos al grado de que muy jóven ingresó a las Juventudes Comunistas de México y más tarde se destacó como dirigente de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas. FECS.  Conoció a Isabel Ayala en la última etapa de su lucha, cerca de que el ejército mexicano lo emboscara en el Otatal y él no les diera el gusto de que lo capturaran vivo.Antes de estos enfrentamientos conoció a Isabel y cuando ella, que vivía en los campamentos de la Brigada de Ajusticiamiento quedara embarazado, él vio la necesidad de trasladarla a sitio más seguro. Ella recuerda:

"La causa por la cual decido escribir estas líneas es para recordar y darle reconocimiento al hombre que luchó porque hubiera justicia para los pobres.
Yo me enamoré del hombre, no del guerrillero; fue mucho después que realmente me di cuenta de quién era mi compañero. Para mí fue algo muy especial porque me mimaba, me cuidaba." Madera

Lucio Cabañas ingresó al PCM en 1964, a la edad aproximada de 25 años, estaba involucrado en las luchas sociales desde 6° año de primaria, según recuerda Serafín Nulez Ramos, quién fue compañero de lucha de Lucio en la normal.

Lucio no inventó la guerrilla, desde la independencia Morelos caminó en la región, en su lucha contra los españoles. Más tarde en la Reforma, en la zona de Atoyac, Juan Álvarez comprometió su lucha en el Plan de Ayutla, que como todos recordamos fue el inicio de la lucha por la Reforma. Más tarde el propio Álvarez le dio al jóven oaxaqueño Porfirio Díaz el apoyo necesario para que éste último pudiese embestir lo que quedaba del ejército francés y el de Maximiliano con la ocupación de la Ciudad de Puebla.

Los guerrerenses no quedaron al margen de la Reforma como de la Revolución. Zapatistas y Constitucionalistas encontraron adeptos en el estado. El abuelo de Lucio, Pablo Cabañas fue un zapatista que peleó en la región. A ellos siguieron los agraristas de los 30, los jaramillistas y los cívicos en los años 60. Antes de que Lucio se convenciese de que no había salida, Genaro Vázquez y la ACNR había comenzado la rebelión, por razones similares a las que Lucio vivió cuando fue arrinconado en Atoyac. La represión, la impunidad, la falta de Estado de derecho. Lejos de 1967, en 1962 el propio Lucio participó con los cívicos para poner candidatos a diputaciones y alcaldias emergidos de la base, de las comunidades. La respuesta contra Genaro Vázquez fue la matanza de Chilpancingo y su repetición en Iguala, culparlo a él de las atrocidades de los enviados del gobernador y encarcerlarlo.
Isabel relata como conoció a Lucio en los 70:
"Recuerdo cuando nos conocimos, ellos llegaron a la comunidad y se reunieron en la cancha deportiva, luego llamaron al comisario de la comunidad y le pidieron si los podía apoyar con la comida. Todos se repartieron en diferentes casas y de casualidad Lucio se vino a casa de mis padres, donde, claro, estaba yo.
La verdad, desde que nos vimos hubo una química mutua, tanta que platicamos y después de varios días decidimos fugarnos." Madera
El Profesor Cabañas no estaba convencido de la lucha armada, se negó a seguir a los jaramillistas, luego a los miembros del Movimiento 23 de septiembre (restos del asalto al cuartel de Madera en Chihuahua) y tampoco a Genaro Vázquez y su ACNR. Pero los problemas de la región lo involucraron en las luchas sociales. Primero contra el saqueo maderero, luego contra los abusos de directores de escuelas que exigian uniformes a los niños y niñas campesinas pobres que no podía sufragar ni siquiera los zapatos para ir a la escuela. Su lucha en la escuela primaria Modesto G. Alarcón, dónde fue maestro, logró que los padres no se vieran obligados a pagar cuotas abusivas y a tener que sacar a sus hijos de la escuela porque no tenían para los uniformes. Ese exito se propagó en toda la región.
Los padres de familia de otra escuela, la Juan N Álvarez  fueron a pedirle ayuda porque la directora Julia Paco Piza ponía cuotas y uniformes a los alumnos. Esta vez la Directora estaba respalda y era influyente. En un mitin frente a la escuela, el 18 de mayo de 1967, en el centro de Atoyac, Lucio con otros profesores y padres de familia protestaban contra las medidas. El gobernador mandó 18 policías judiciales a asesinarlo o tomarlo preso. En el intento, hubo trifulca, la policía disparó y mató a 5 personas. La gente logró que Lucio se escabullera, se escondiera y después lo sacó de la población.
Prófugo de la misma manera que había pasado con Genaro Vázquez, decidió que la salida era el levantamiento armado. Entre 1967 y 1971 tejió una amplia red de relaciones con las comunidades, creando comités de base y una autodefensa campesina contra los caciques del lugar. A la base social, los campesinos le llamaron el Partido de los Pobres y a la autodefensa, grupo militar o guerrilla, le llamaron la Brigada de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres. Poco después de la matanza de Atoyac, caciques y clase política en guerrero perpetraron la matanza de copreros en Acapulco. La vida se tornó para Lucio, en la dirección de la autodefensa y después del grupo armado. Los campamentos, los cambios de lugar, las acciones militares contra el ejército y los caciques del lugar provocaron sin querer el respeto de ambos. Isabel reseña esta vida:



"Voy a relatarles un día dentro del grupo; no voy a escribir cosas que muchos han dicho o escrito. Yo voy a decir qué era para mí especialmente o de manera particular, porque muchos pueden y han hablado sobre lo que fue su vida guerrilleros las cosas y problemas que pasaron dentro y fuera del grupoPara mí hablar de un día dentro del grupo no quiere decir que no haya tenido contratiempos estando en la sierra, pues claro que los tuve, y muchos, sobre todo con varias compañeras."

Probablemente no fui de su agrado, pero no había de otra. Yo fui la elegida de su comandante, sobre ese detalle no podían hacer nada."Madera
Lucio pudo entretejer toda la red, porque además de que era muy reconocido en la región, tenía una familia con redes familiares extensas. Los campesinos reconocieron de inmediato que la propuesta era justa y la apoyaron a pesar del peligro para sus propias vidas.

El proceso de Guerrero no era el único. La matanza estudiantíl de 1968 y su repetición en menor escala en 1971 provocó la aparición de decenas de grupos de estudiantes armados que respondían a un Estado que era represivo. La insurrección socialista de los estudiantes y de los campesinos entre 1970 y 1974 colocó a la Brigada Campesina de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres como uno de los dos grupos más importantes.
En 1974 se producirá el descabezamiento de ambas guerrillas. En abril con la captura, tortura y desaparición del dirgente de la Liga Comunista 23 de septiembre y en diciembre de 1974 con la muerte del dirigente del Partido de los Pobres.
Antes de la ofensiva contra el Pdl P, el embarazo saca a Isabel Ayala de la zona. La llevan con Doña Rafaela Gervasio, la madre de Lucio en la zona de Tlapa. Después del secuestro de Figueroa, el ejército cae en Tlapa y secuestra a ambas confinándolas en el Campo Militar núm. 1. Isabel recuerda su embarazo:

"Recuerdo un día que me enfermé. Yo no sabía que estaba embarazada, posiblemente él sí se dio cuenta. Casi no comía, tenía mucho vomito, no podía levantarme y así estuve durante varios días. Lucio se preocupó mucho, pero no podía hacer nada; sólo me cuidaba y me daba lo que yo necesitaba."Madera
Lucio murió el 2 de diciembre de 2011. La suerte de su esposa es propia de un Estado represivo como el mexicano. Desaparecida por el ejército que finalmente la liberó y después a la propia madre anciana de Lucio. Durante años fue acosada, intimidada por fuerzas represivas de nuestro país.
En el contexto de una denuncia contra la represión, es asesinada a la edad de 52 años. La hija de ambos Micaela Ayala Cabañas ha tenido que abandonar Xaltianguis, Guerrero. Las amenazas persisten a pesar de que la muerte de su padre Lucio Cabañas hace aproximadamente 36 años es distante. Micaela Barrientos Ayala requiere apoyo económico. Quién quiera apoyarla la cuenta es:

002261700235774510 SUCURSAL 7002 DE BANAMEX A NOMBRE DE MICAELA CABAÑAS AYALA.

miércoles, 10 de junio de 2009

38 años de la matanza, 10 de junio de 1971

10 de junio de 1971, los estudiantes de la UNAM, del IPN, de Chapingo, de la Normal, de la Prepas Populares y de la ENAH marcharon en el Casco de Santo Tomás del IPN con rumbo a San Cosme, el motivo de la marcha era la solidaridad con el movimiento de los estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Luis Echeverría había ofrecido apertura democrática, en una toma de palabra los estudiantes hicieron uso del derecho a la manifestación pública.

Grupos paramiliatres conducidos y entrenados por Manuel Díaz Escobar, integrante del Estado mayor presidencial salieron al encuentro de los estudiantes con la indiferencia de los policías que estaban alrededor. Con varas de membrillo se lanzaron a azotar a los estudiantes. Entre los estudiantes, en esta ocasión había proletarios, los miembros del Poli y de las Prepas populares, les hcieron frente, los hicieron correr, a pesar del entrenamiento militar. Los "Halcones" como se denominaba este grupo penetró entre los policías, que no hicieron nada y salieron armados con rifles M-1 y M-2, dispararon a quemarropa a quienes en igualdad de circunstancias les vencieron. Decenas de muertos, los muertos del jueves de Corpus.

Para el gobierno, era una forma de darle un escarmiento a los estudiantes. Para los grupos estudiantiles fue el detonador de la guerrilla urbana de los años 70. La insurrección estudiantíl fue producida por el agravio moral del gobierno, que como siempre defendió la impunidad. cuyo resultado fue la insurección entre 1971 y 1975.