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domingo, 9 de agosto de 2009

Crece la oposición contra los golpistas en Honduras

domingo, 26 de julio de 2009

El ordenador de Mel Zelaya, ¿prueba contundente?


Bueno, tal parece que en la actualidad "por tu ordenador os conoceré" porque, así como al líder de las FARC lo agarraron en curva, gracias a éste moderno aparato ultra-resistente (bombardearon el refugio, hubo muchos muertos, todo se destruyó....!pero la computadora resistió estoicamente...y habló!); en el caso de Mel Zelaya no fue necesaria tanta violencia. Supongo que todo se hizo civilizadamente, se siguió el protocolo y se procedió a decomisar la computadora -mejor dicho: las 34 computadoras- que Zelaya tenía bajo su resguardo. A eso me refiero cuando hablo de las trampas del ex-presidente hondureño, Mel Zelaya. ¿Logrará salir de ésta? !Quiero ver quien se atreve a defenderlo despúes de esta acusación: Zelaya tenía todo listo -al más puro estilo priista mexicano- para ganar la consulta popular!
Por lo que veo, todos los lídercillos latinoamericanos -AMLO incluido- están cortados con la misma asquerosa tijera.
He aquí la nota oficial, para que despúes no diga que todo es chisme:
Decomiso de ordenadores de ZelayaMientras tanto, en Honduras la Dirección Nacional de Investigación Criminal decomisó varios ordenadores en la Casa Presidencial de Honduras en los que estaban registrados los supuestos resultados del referéndum sobre la reforma de la Constitución que tenía previsto hacer el mandatario depuesto, Manuel Zelaya, el pasado 28 de junio, el día que fue derrocado. La Fiscalía investigará ahora si se trata de un posible delito de fraude y falsificación de documentos, debido a que algunas actas habían sido rellenadas con los datos de las personas que supuestamente participaron en el fallido referéndum que no pudo llevarse a cabo por el golpe de Estado. Uno de los fiscales que participó en el operativo realizado ayer mostró a los medios de comunicación un acta electoral del Instituto Técnico Luis Bográn, de Tegucigalpa, en el que se especifica el número de personas que participaron en la mesa 345, donde se contabilizaron 550 papeletas de las cuales 450 eran votos a favor de la propuesta de Zelaya y 30 en contra, además de 20 votos en blanco y 30 nulos. El decomiso se realizó en la tercera planta del edificio anexo al Ministerio de la Presidencia que había sido alquilada al ex ministro del Interior, Enrique Flores Lanza. El fiscal adjunto, Roberto Ramírez, declaró esa zona como la "escena del crimen" y, aunque no quiso precisar más detalles, dijo que habían hallado evidencias que podrían tipificar los delitos de fraude, malversación de fondos, falsificación de documentos y abuso de autoridad.Ramírez no descarta que estos ordenadores fueran a ser utilizados en el conteo final del referéndum que finalmente no se celebró porque militares arrestaron y expulsaron del país a Zelaya horas antes de comenzar el proceso electoral. "Este grupo de unas 45 computadoras, por la apariencia que presentan, serían usadas para el lanzamiento de los supuestos resultados finales de la cuarta urna", explicó. Los aparatos pertenecían al proyecto 'Aprende' del Consejo Hondureño de Ciencia y Tecnología dirigido a escuelas rurales. Todos los ordenadores tenían rotulado el nombre del departamento para el que transmitirían la información acompañado de un documento con el encabezado: "Hoja de prueba", que contenía todos los datos de los centros de votación.El fiscal adjunto también indicó que hay evidencias de que en los últimos días fueron sustraídos documentos, material informático y cualquier prueba que pudiese dar luz en las investigaciones sobre el posible fraude que se quería cometer en el referéndum sobre la cuarta urna.Durante los últimos meses de su mandato, Zelaya promovió la realización de una encuesta que había sido convocada para el pasado 28 de junio, en la que se preguntaría a la población si estaba de acuerdo con instalar en los comicios generales de noviembre una cuarta urna para consultar la posibilidad de hacer una Asamblea Constituyente en la que se reformaría la Carta Magna. La consulta fue calificada de "ilegal" por la Corte Suprema de Justicia y fue rechazada, desde un comienzo, por la oposición que alegó que la idea de reformar la Constitución respondía a los intereses de Zelaya de establecer en el país la reelección indefinida del mandato presidencial.
Zelaya !te pasas!

sábado, 25 de julio de 2009

Zelaya entra simbólicamente a Honduras

¿Nadie repara en la cobardía? No se puede reparar en algo que no existe.

Si tuviera miedo a los militares no se presentaría.

" En El Paraíso, a unos 15 kilómetros dentro del territorio hondureño, cientos de simpatizantes de Zelaya chocaron con militares y policías, que lanzaron gases lacrimógenos para dispersarlos." La población vs. los militares, al parecer todo sigue igual en territorio hondureño. ¿Quién es el cobarde? El que se escuda tras los soldados.

Zelaya se presentó sin armas frente a los soldados

Micheletti el valentón tras los soldados.

"Hay esta orden de captura, no una, varias órdenes de captura contra él y varios de sus funcionarios", señaló Micheletti a la cadena de televisión CNN en español.

¿Por consultar al pueblo? jajajaaja. Sólo el idota de Micheletti no ve lo mal que se ve.

Hillary Clinton, Secretaria de Estado de EUA

Para Hillary es temerario.

"hemos exhortado sistemáticamente a todas las partes a evitar cualquier acción provocativa que pueda derivar en violencia. El esfuerzo del presidente Zelaya por llegar a la frontera es temerario".

¿Temerario es sinónimo de cobarde?

Va a intentar entrar de todas formas

"Podemos entrar por la frontera que tenemos con El Salvador y con Guatemala, en todos lados estamos organizados", dijo Zelaya a la local Radio Globo

Xiomara Esposa de Micheletti, atras de un gran hombre, una gran mujer.



martes, 14 de julio de 2009

¿A qué le teme Mel Zelaya?

No deja de llamar la atención la actitud de los que en éste momento se consideran los presidentes de Honduras; me refiero a Micheletti -presidente designado por el Congreso- y el presidente Zelaya -elegido democráticamente por el pueblo hondureño. Al primero lo noto fuerte, seguro, sin miedo. Lo peor que pueden hacerle es matarlo, y él ya se puso en manos de Dios, está seguro de lo que está haciendo y el amor por su pueblo -ignoro si es real o supuesto- es más fuerte que todo lo demás, y así parece demostrarlo. Por el contrario...Zelaya se muestra bastante inseguro de sí mismo, con miedo, !siempre está buscando alguien que lo defienda, y en quien cobijarse!, ¿es que no puede él solito con la fuerza que da la razón de su petición? Esta lastimera actitud es una constante en Zelaya, a pesar de estar bajo los reflectores, los cuales busca para mandar sus "exigencias y últimatums" a Micheletti, en cuanto tiene oportunidad corre a esconderse tras las figuras femeninas (las presidentas latinoamericanas, Hillary Clinton, y hasta la propia Sra. Zelaya). No se porqué pero lo veo en la pantalla y pienso en Vicente Fox, tan grandotes y...nada. El conflicto en Honduras no es tan complicado. Micheletti ha dicho con toda claridad: "Zelaya puede venir a Honduras, pero en cuanto aterrize que se entregue a los Tribunales", ¿porqué no lo hace Zelaya? ¿Es que no confía en la justicia de su país? Si tiene la conciencia tranquila no hay nada que temer: su juicio será seguido por todo el mundo, y eso le garantiza un juicio justo. Si realmente Zelaya amara a su pueblo (algo que él nunca ha dicho, pero debería decir), entonces evitaría esta confrontación de hermanos. Evitaría sangrar más su ya de por si débil economía. Se fajaría los pantaloncitos y el sombrero y aterrizaría en Honduras. Saldría absuelto del Tribunal y probablemente eso aumentaría su popularidad...si él tuviera razón. No hacerlo significa una de dos cosas: por principio no quiere someterse a una autoridad usurpadora (aunque en la práctica se sometería a un poder superior: el Congreso), o bien: Zelaya sabe muy bien que violó la ley de su país, y que por ese delito debe de ser castigado. Así que la negociación debería empezar por ahí: ¿te sometes o no a los Tribunales? A mí en lo personal me queda claro que el poder está defendiendo tibiamente a uno de los suyos, y que Zelaya se empieza a sentir solo...he ahí el peligro. Lo que los hondureños han defendido valientemente podría estar en peligro ante la rabia de un cobarde pelele del Chavismo.
En mi opinión, Honduras está escribiendo una nueva historia de la Democracia en Latinoamérica.

lunes, 6 de julio de 2009

Para entender mejor la situación de Honduras.

Me envió una estudiante esta nota que me parece muy interesante, se las comparto para ahondar las reflexiones en toron a Honduras.

EL GOLPE MILITAR - EMPRESARIAL EN HONDURAS

El campo de la lucha de clases en el país Centroamericano

Frank Molano Camargo

Docente de Ciencias Sociales Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Coordinador Revista Viento del Sur - Colombia

La historia de Honduras puede escribirse en una lágrima.. País de pinos en primavera eterna y de montañas difíciles, por él han corrido largos ríos de sangre en una larga noche de odio y de temor.

Rafael Heliodoro Valle, Historia de Honduras

Introducción

El golpe militar contra el gobierno de Manuel Zelaya, ha sido justificado por la derecha internacional como el resultado “natural” de la sociedad hondureña ante la pretensión de Zelaya de “violar la Constitución” al proponer una encuesta para justificar su reelección en 2010, así se pondría fin, dicen ellos al expansionismo chavista en Centroamérica. Sin embargo, lo que estas interpretaciones ocultan es que el golpe fue diseñado y preparado por el empresariado neoliberal, los monopolios imperialistas y la cúpula militar a su servicio, opuestos a los intentos de cambio y democratización que el gobierno de Zelaya y los movimientos sociales hondureños impulsan. El golpe constituye una seria amenaza para los pueblos de la región que como Nicaragua y El Salvador buscan un orden distinto al neocolonialismo impuesto por Estados Unidos a lo largo del siglo XX.

El presente escrito, ubica el golpe militar en un escenario nacional e internacional caracterizado por la pugna entre el proyecto de las clases dominantes respaldadas por Estados Unidos, que defienden el sistema de privilegios históricos y se enfrentan al emergente sector democratizador de Honduras que durante el gobierno del liberal Manuel Zelaya, logró una recomposición político social, creando nuevas oportunidades de democracia e igualdad.

Una lágrima de temor y miedo como historia nacional

Honduras es un pequeño país centroamericano, con 112.088 km2 de extensión y casi 8 millones de habitantes. Gran parte de su población tiene en la piel la herencia de los Mayas, mientras las clases dominantes están conformadas por un pequeño núcleo de terratenientes, burgueses intermediarios y una casta militar conformada por migrantes de origen europeo. Su nombre, Honduras se debe, según los historiadores, a la manera en que los colonialistas españoles desde el siglo XVI se refirieron a lo profundo del mar en la costa norte del país.

A comienzos del siglo XX, el país se convirtió en el modelo de “Banana Republic”, primero bajo el dominio omnímodo de Sam Zemurray que fundó la Cuyamel Fruit Company, principal competencia de la UFCO. Luego, a partir de 1930 cuando Zemurray fusionó su empresa con el monopolio imperialista de la UFCO, Honduras fue el modelo de republiqueta neocolonial norteamericana. Fue desde Honduras que se planeó el derrocamiento del presidente democrático Jacobo Arbenz de Guatemala en 1953.

Hacia la década de 1980 Honduras era un enclave militar estadounidense, a tal punto que en los medios internacionales se referían a esta nación como “un ejercito con país”. En 1984, Honduras fue ocupada como base militar del ejército de los Estados Unidos para detener la Revolución Sandinista y el avance de los movimientos populares en El Salvador y Guatemala.

Al comenzar la década dos acontecimientos marcaron el panorama político hondureño: en 1981 se creó la Asociación para el Progreso de Honduras APROH, una organización corporativa presidida por el jefe de las Fuerzas Armadas y los grandes empresarios, la APROH se convirtió en el verdadero poder de Honduras, para lo cual usaba, según las circunstancias a los dos partidos tradicionales (Nacionalista y Liberal) o al Ejército. El Presidente de APROH era el jefe de las fuerzas armadas y el vicepresidente el empresario más poderoso del momento. Su prioridad era la lucha contra el comunismo internacional, el mantenimiento del sistema de privilegios, la alineación con los Estados Unidos, la exclusión política de las organizaciones populares y la negación sistemática de los derechos del pueblo. La APROH estuvo acompañada por dos de las corrientes de la fanática derecha internacional: la secta cristiana “Iglesia de Unificación” del reverendo Moon y la Fundación Cubana – Americana.

El segundo acontecimiento se dio en 1982, bajo la férula del Pentágono; los militares convertidos para entonces en una poderosa “burguesía burocrática” y la burguesía intermediaria, integrada por familias de empresarios y terratenientes como los Rosenthal, los Ferrari, los Canahuati Larach y los Facussé, pactaron (redactaron) la actual Constitución. Este pacto consagraba el sistema de privilegios de las clases dominantes, que solamente fue modificado en 1999, cuando en pleno auge del modelo neoliberal se restringió, más no se acabó, el poder político y económico de los militares, siendo relevados por la burguesía intermediaria, agrupada en el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP).

Bajo el amparo constitucional en las últimas tres décadas en Honduras se aplicaron medidas antipopulares: el modelo contrainsurgente de “Seguridad Nacional”, pues a pesar de que allí no prosperaron las guerrillas revolucionarias, la lista de desaparecidos, torturados, encarcelados del pueblo está integrada por líderes campesinos e indígenas, estudiantes y obreros, las listas de los condenados eran elaboradas por APROH. Desde 1985 se instaló el modelo maquilero en la costa norte del país que fue la base para el cambio de modelo económico en la década de 1990. Este nuevo modelo le dio un mayor protagonismo al empresariado y restringió en parte el poder económico, más no político, de los militares.

El lugar de Honduras en la estrategia de dominación neocolonial

La política neocolonial norteamericana contemporánea para los países de Centroamérica se estructura a partir de varias piezas articuladas como sistema de dominación: el TLC, que aún no ha sido firmado por Honduras; el control de la economía por parte de los monopolios imperialistas; la garantía de que el país siga cumpliendo su papel de emplazamiento militar norteamericano en el continente a partir de la base estadounidense Palmerola, (la más grande de la región construida por Estados Unidos en 1985); y por último la aceptación por parte de las burguesías de un lugar subordinado, pero con algún rédito, en el orden global.

En tal situación, las clases dominantes de los diferentes países buscan estrategias para articularse al orden global, como socios minoritarios y agentes del imperialismo; esto porque a Centroamérica se le han asignado ciertas tareas en la división internacional del trabajo impuesta por la globalización imperialista: desaparición de cultivos y producción tradicionales, tales como arroz, frijoles, carne de pollo, carne de cerdo, res y otros y su reemplazo por “la nueva agricultura” producción y procesamiento de frutas (piñas, melones, naranjas), flores, tallos, plantas y otras plantaciones agrícolas exóticas, así como “nuevas” producciones de carnes: tilapia, suhsi de camarones, carne de Codorniz, Faisán, Cocodrilo… El turismo y sus diversas modalidades, se están desarrollando activamente; explotación del agua y otros recursos abundantes en el país.

Las burguesías centroamericanas están en un desesperado proceso de reconversión, unas están metidas en el sector de energía denominado biocombustibles: etanol, biodiesel y biomasa. Otras, se han asociado al capital extranjero, en el negocio del turismo. Hay otras que se han vuelto empresarios fruteros, camaroneros, etc. Algunos están metidos en el negocio del software, televisión por cable, fibra óptica, etc. Para todas estas clases dominantes cualquier obstáculo a su objetivo de ser parte de la “globalización”, es asumido como un asunto de vida o muerte, de ahí el incremento de los conflictos entre las elites y los movimientos populares en la región.

En Honduras unas pocas familias unidas a los monopolios imperialistas concentran más del 90% de la riqueza, el poder político y los medios de comunicación. Los empresarios Jaime Rosenthal Oliva y Gilberto Goldstein dirigen el Grupo Continental, uno de los más poderosos y quienes están tras del golpe contra Zelaya.. Este grupo monopoliza la banca, la agroindustria y los grandes medios de comunicación: Diario Tiempo, Canal 11 y Cable Color. Otros ricos empresarios que se oponen a la democratización de la sociedad hondureña son: José Rafael Ferrari (medios de comunicación), Juan Canahuati (maquila, Grupo Lovable), Camilo Atala (finanzas), José Lamas (explotación de la madera), Fredy Násser (telefonía y energía térmica), Jacobo Kattán (textiles), Guillermo Lippman (industria del azúcar) y Rafael Flores (construcción). Miguel Facussé, condecorado por el Senado colombiano en 2004 con la Orden Mérito a la Democracia, es uno de los magnates más fuertes de Centroamérica, quien incursionó en el negocio de la palma aceitera. En 1992, apoyó la ley de Modernización Agraria que favoreció la concentración de la propiedad de la tierra, al comprar tierras a los campesinos a menos del 10% de su valor. La monocultura de la palma causó una fuerte reducción de la producción alimentaria, pero convirtió a Facussé en uno de los mayores productores de palma en Centroamérica.

Por otro lado, 1 millón y medio de hondureños vive en los EEUU, la mayoría en condiciones de ilegalidad, se suelen llamar “mojados” y aportan a sus familias con las remesas, lo que hoy constituye gran parte del presupuesto del estado, al tiempo que entidades como Western Union, Gigante Express se enriquecen cobrando comisiones por las remesas.

Además, diferentes comunidades resisten a la voracidad de los empresarios, por ejemplo, casi medio millón de habitantes negros, los pueblos garifonas de la costa hondureña se enfrentan con el empresario Rosental Oliva por el control de sus territorios, que quieren ser reconvertidos a un megaproyecto turístico. También el empresario Facussé ha expropiado tierras de los pueblos garifonas para sus megaproyectos de palma aceitera.

Los movimientos sociales y la izquierda hondureña

Con el modelo represivo de la década de 1980 se produjo una debacle de la izquierda hondureña y de los movimientos sociales. El Partido Comunista se disolvió en 1990 dando origen a una concertación democrática, que hoy se denomina Partido de Unificación Democrática, que apoya al presidente Zelaya. El movimiento obrero fue diezmado, igual que el movimiento campesino e indígena; no obstante las implicaciones del modelo económico y político actual ha llevado a los sectores populares a reorganizarse para defender sus derechos básicos. Una de las principales coaliciones es la Alianza Cívica por la Democracia, en la Zona Occidental del país, que aglutina diferentes sectores sociales. Otra es la Coordinadora Nacional de Resistencia, tal vez la más importante coalición popular, al lado del Bloque Popular. Los indígenas han desarrollado sus luchas con la Confederación de Pueblos Indígenas de Honduras – COPINH.

Todos estos movimientos desarrollan luchas contra el modelo minero depredador que está llenando el país de lagunas de cianuro, contra la construcción de represas, la depredación de los bosques, una política petrolera que disminuya los costos de la gasolina importada, contra la ocupación militar norteamericana y por la democratización de la sociedad hondureña.

El gobierno de Manuel Zelaya y la aparición de un nuevo campo en la lucha de clases

En el año 2005 el Partido Liberal presentó a Manuel Zelaya Rosales como su candidato presidencial, el cual triunfó derrotando al candidato del gobernante Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa. Zelaya asumió el mandato en enero de 2006, parecía que se trataba de una nueva “vuelta de tuerca” en el orden neocolonial; sin embargo la dinámica del movimiento popular hondureño y un contexto internacional favorable a los cambios democráticos en América Latina, llevaron a Zelaya a un “giro político inexplicable e intolerable” para las clases dominantes y el imperialismo. Zelaya proviene de una familia de terratenientes madereros, implicada en los años 80 con grupos de extrema derecha y represión sobre comunidades campesinas. Desde muy joven hizo parte del establecimiento, militando en las filas liberales y siendo funcionario de carrera en diferentes gobiernos tanto del partido Nacional como del Liberal.

Durante el primer año de su gobierno (2006) enfrentó una ola de protestas populares, de parte tanto del magisterio, que exigía el cumplimiento del estatuto del docente como derecho adquirido y conquista laboral; como de los taxistas y otros transportadores que exigían una rebaja en los precios de la gasolina. Inicialmente Zelaya se mostró continuista, es decir desconoció las demandas populares, pero los roces con la administración norteamericana y las diferencias con sus “hermanos de clase”, lo llevaron a reorientar sus coordenadas políticas.

En el año 2007 el gobierno hondureño se enfrentó con la embajada de Estados Unidos que defendía a las tres importadoras de derivados del petróleo quienes durante 85 años habían monopolizado su importación: las estadounidenses Esso y Texaco y la holandesa Shell. Zelaya las despojó de los tanques de almacenamiento de combustible al comprar los productos a otra empresa estadounidense (Conoco Phillips) que ganó una licitación. Con esta medida se logró la disminución del precio de la gasolina, favoreciendo los intereses de los taxistas y otros transportadores. Sin embargo este gesto fue interpretado por Estados Unidos como un desafió a su autoridad; el embajador de Estados Unidos en Honduras, Charles Ford, acusó a Zelaya de expropiación y amenazó con esperar “instrucciones de Washington” para definir que comportamiento tomar ante el gobierno hondureño.

Además, para hacer sustentable esta política de bajo costo de la gasolina, Zelaya se acercó a Venezuela y a su propuesta de PETROCARIBE como una forma de compra de carburantes al crédito, con el pago del 50% y el restante 50% pagadero en 25 años con el 1% de interés, con la oportunidad de invertir una parte del capital ahorrado en proyectos de inversión social. Esta fue una alternativa criticada por la oposición de derecha que se quejaba de los acuerdos de Zelaya con el “comunismo internacional”.

Otro tema de discordia con las clases dominantes hondureñas fue la intención del gobierno de proteger los bosques hondureños, en contra de la voracidad predatoria de los empresarios que con la tala ilegal afectan a las comunidades indígenas. Tampoco esta medida fue bien recibida por las clases dominantes, quienes no entienden por qué si Zelaya proviene de la elite maderera ahora afecta la libertad de empresa.

Ante la oposición empresarial y los cuestionamientos por parte del gobierno norteamericano, Zelaya se la jugó por fortalecer las alianzas con gobiernos democráticos de América Latina, a finales de 2007 estableció relaciones con Nicaragua y Venezuela y en 2008 decidió hacer parte del ALBA - Alternativa Bolivariana para las Américas. La reacción del empresariado, agrupado en el Consejo Hondureño de la Empresa Privada COHEP, ha sido clara, en uno de sus comunicados de 2008 manifestó: “El sector privado manifiesta su desacuerdo con esta iniciativa unilateral del poder Ejecutivo, que desconociendo nuestra historia, tradiciones y cultura, pretende comprometer al país en una alianza política, militar e ideológica dañina para el futuro del pueblo hondureño y de la libre empresa”.

Tanto el COHEP como los diputados de los partidos tradicionales, incluído el propio presidente del Congreso, Roberto Micheletti (el presidente golpista), rechazaron la firma del tratado que incorpora a Honduras al ALBA y se comprometieron a dejarlo como letra muerta sin ninguna viabilidad.

En el 2009 dos asuntos tensionaron aún más el campo de la lucha de clases. En primer lugar el impulso a un decreto de aumento del salario mínimo, que ha tenido una beligerante oposición del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), que se niega a cumplir el decreto de alza del salario mínimo.

También a comienzos del 2009, Zelaya empezó a promocionar una iniciativa para crear condiciones políticas que posibiliten un nuevo ordenamiento jurídico político, impulsando luego de las elecciones de 2010 una Asamblea Constituyente, que cuenta con el respaldo de los movimientos sociales y de la Izquierda. Para esto en las elecciones de junio de 2009 se crearía una cuarta urna de consulta popular. Esta iniciativa “rebosó la copa” de la intolerancia derechista, el Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia, el Congreso de la República, el partido Liberal (al cual pertenece Zelaya) y los mandos militares declararon ilegal la consulta, aduciendo que era una maniobra reeleccionista que violaba el ordenamiento constitucional vigente.

De parte de los movimientos sociales, las medidas de Zelaya fueron vistas como oportunidades para el pueblo y como decisiones que debían ser apoyadas. Tanto el Bloque Popular como la Coordinadora Nacional decidieron apoyar activamente las iniciativas políticas tendientes a la democratización. En un comunicado de mayo de 2009, el Bloque Popular manifestaba:

“Manifestamos al Pueblo Hondureño que a la oligarquía y a las transnacionales no les preocupa la reelección o el continuismo, lo que les preocupa es que con una nueva constitución perderán sus privilegios de dominación sobre el trabajo y apoderamiento de nuestros recursos naturales, servicios públicos y mercados para seguir obteniendo ganancias multimillonarias y atentando contra nuestra soberanía e independencia. Es por eso que hacemos este llamado a todo el pueblo para que apoye la consulta popular”.

Todo esto alteró la tranquilidad de las clases dominantes, quienes empezaron a poner en marcha la estrategia golpista. El 24 de junio Zelaya destituyó al General Romeo Vásquez, Jefe del Estado Mayor Conjunto, por haberse negado a distribuir las tarjetas de votación de la consulta, ante esto el Ministro de Defensa y otros jefes militares renunciaron. A su vez la Corte Suprema apoyó a los mandos militares. El 28 de junio, día de la consulta popular, grupos especiales del ejército arrestaron a Zelaya y a otros miembros del gobierno, maniobrando con el argumento de que el gobierno había renunciado voluntariamente, El Congreso inmediatamente nombró a Roberto Micheletti, presidente del Congreso, como presidente encargado hasta enero de 2010 y estableció el toque de queda, al tiempo que se ha iniciado no solamente el desmonte del gobierno de Zelaya, sino una nueva oleada de persecución contra el movimiento popular.

El 29 de junio el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) se manifestó en favor del golpe de Estado y respaldó la decisión legislativa de designar al presidente del Congreso, Roberto Micheletti: “No se está cambiando un Presidente por otro. Se ha logrado en un marco de unidad nacional, mantener la institucionalidad y el respeto a la Constitución y las leyes”, dice el comunicado de los empresarios.

Mientras tanto a nivel internacional, es pasmoso, por no decir cínico el silencio cómplice del gobierno norteamericano de Barak Obama, quien además de expresar preocupación no ha movido un dedo para exigir el restablecimiento del gobierno de Zelaya. Otros gobiernos latinoamericanos, principalmente los gobiernos democrático populares de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, han exigido la vuelta al gobierno del presidente depuesto.

Los movimientos populares de Honduras han llamado a la desobediencia civil y a la movilización contra el régimen ilegítimo que se ha establecido. La lucha de clases en Honduras entra en un nuevo periodo, el pueblo defendiendo los intentos de democratización y los espacios posibilitadotes de cambio abiertos por el presidente Zelaya y las clases dominantes, respaldas por Estados Unidos, decididas a defender sus privilegios



viernes, 3 de julio de 2009

Zelaya es el presidente legítimo en Honduras, Micheletti es un golpista

La lógica más elemental nos permite ver que es un Golpe de Estado contra un gobierno constitucional. Si Micheletti dijera la verdad, no habría llegado el ejército hasta la casa presidencial de honduras a arrestar al presidente, a subirlo a un avión y a exiliarlo del país. ¿Quién en su sana lógica podría pensar que sin un proceso legal y procedimientos abiertos y legales puede destituir a un presidente, un domingo en la noche, asaltando su casa por sopresa y sin previo aviso? Un Presidente tiene por lo menos fuero constitucional.

Manuel Zelaya Presidente Constitucional de Honduras

No hubo juicio político, ni proceso de desafuero, no se le leyeron cargos, cayeron a su casa de noche para expulsarlo del país. Señoras y señores se trata de un presidente de una República, si en un ciudadano común es inaceptable, imagínense en el Presidente de la República. No, no es un problema aquí de izquierdas y derechas, es un problema de Estado de derecho. Independientemente de la ideología del mandatario, ¿dónde esta la tolerancia? Destituir a un Presidente sería un proceso legal, no un asalto por sorpresa. Aquí y en China, la intervención del ejército para destituir a Manuel Zelaya es un GOLPE DE ESTADO.

Si el pueblo apoyara a Micheletti, el golpista, no tendríamos noticias como estas que nos llegan por AP:

"En Tegucigalpa, miles marcharon en apoyo al mandatario depuesto y contra la suspensión de algunas garantías individuales durante el toque de queda." AP

¿Toque de queda? ¿No que no hay Golpe de Estado? ¿Por qué una decisión tan democrática como asaltar por la noche la casa presidencial y expulsar con militares a Manuel Zelaya viene acompañada de toques de queda, represión y suspensión de garantías? Si realmente nadie apoya a Manuel Zelaya ¿por qué hay manifestaciones en las calles?

" 'Hay movilización a nivel nacional... vamos a esperar a Mel, vamos a estar donde él llegue', dijo Juan Barahona, un dirigente del movimiento de apoyo a Zelaya durante la manifestación.

Antes de iniciar la movilización, cuando había unas decenas de personas, la policía lanzó gas lacrimógeno aunque al comenzar a llegar más gente se calmó la situación y no se ha vuelto a reportar ningún incidente o enfrentamiento." AP

Desde luego el gobierno utilizando sus recursos moviliza a sus apoyadores:

"En San Pedro Sula, la segunda ciudad del país y a unos 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa, también se realizó una multitudinaria movilización pero de respaldo a Micheletti.

Imágenes de la televisión mostraron a miles que alzaban carteles con mensajes de apoyo al nuevo gobierno, pedidos a la OEA para decir "la verdad" y afirmaciones de que no ha habido un golpe de Estado, como también lo ha calificado la comunidad internacional.

La Policía se enfrentó en esa misma ciudad con simpatizantes de Zelaya, lo cual dejó varios detenidos y cerca de una docena con heridas menores.

Zelaya aseguró en Panamá que en San Pedro Sula se reprimió una manifestación a su favor y que había "cientos de heridos", aunque periodistas locales no pudieron confirmar esa versión.

El jefe de la policía en San Pedro Sula, Leonel Sauceda, dijo a la AP que 78 personas fueron detenidas después de cometer actos de vandalismo y dañar edificios de la ciudad."AP

Roberto Micheletti, autor del Golpe de Estado

Un gobierno legítimo no tiene porqué acudir a reprimir a los opositores y mucho menos suspender garantías individuales. Se susendieron las garantías individuales para poder reprimir y acallar a quiénes defienden el gobierno constitucional.

Veamos:

"El Congreso hondureño aprobó el miércoles restringir algunas garantías individuales durante las horas en que está vigente un toque de queda.

Entre las garantías suspendidas están la libertad de asociación y de circulación, y el vicepresidente de la legislatura dijo que se tomó esa decisión por sospechas de que hay muchas personas de otros países en Honduras que podrían buscar atentar contra la ciudadanía y el nuevo gobierno.

El jefe de la policía metropolitana de Tegucigalpa, Leandro Osorio, dijo que en los últimos dos días se han detenidos a siete nicaragüenses y a un cubano por ingresar ilegalmente al país para supuestamente participar en manifestaciones y provocar disturbios." AP

Es increíble, se parecen a los argumentos de Gustavo Díaz Ordaz. Tendrán que restituir al presidente constitucional y legítimo, y luego consulten qué es lo que el pueblo quiere, el pueblo eeeh, una votación universal directa y secreta. Micheletti debería ir a prisión por alterar el orden constitucional de su país.