El día de ayer nos enteramos de un movimiento inusual, cientos de jóvenes usaban el twiiter para convocar a una movilización en solidaridad con Nuevo León y para pedirles a los gobernantes que se vayan, que renuncien, particularmente al presidente mexicano, Felipe Calderón. A esas mismas horas, Calderón lanzaba un mensaje en cadena nacional dónde se cortaron los programas de golpe, para que se escuchara la voz del presidente dando su mensaje.
Nada nuevo dijo la misma cantaleta que le hemos escuchado desde el inicio del sexenio:
"Hizo exigencias a diversos actores para que colaboren en la lucha contra la delincuencia: a la Cámara de Diputados demandó dar certidumbre jurídica al Ejército Mexicano; al Poder Judicial, revisar sus estructuras, posiblemente penetradas por el poder corruptor de la criminalidad; a la sociedad, denunciar a los criminales, y a Estados Unidos, detener el tráfico de drogas y de armas." La Jornada
Nada nuevo en verdad. Nos dice: aprueben la Ley de seguridad nacional que me da facultades especiales y se solucionarán mágicamente los problemas, como lo dijo al inicio de su mandato, hace 5 años cuando prometió "acabar" con la delincuencia organizada, que nadie, "sólo él" había tenido voluntad de combatir.
El saldo es terrible, entre 40 y 50 mil muertos, la cifra crece como si fuera la bolsa en boom. Los muertos se cotizan a la alza y la vida a la baja. 200,000 desplazados en el norte del país. El gobierno federal se ha armado hasta los dientes, con armas compradas a los Estados Unidos; mientras las agencias norteamericanas de seguridad se alimentan del paso de armas de asalto para los narcos, pactan con el Chapo Guzmán protección a cambio de información y trasladan militares y bases a las zonas despobladas de México para poner instalaciones militares en las que se entrena a la policía federal (militares vestidos de policías) y al propio ejército mexicano.
Un Estado nacional que vende armas a un gobierno y al mismo tiempo se las vende a los adversarios, no sólo esta haciendo un jugoso negocio, es la evidencia más contundente de que hay un propósito de desestabilización nacional. Los norteamericanos desestabilizan alimentando la guerra, mientras que una seria política de seguridad nacional que tenga en cuenta al enemigo exterior brilla por su ausencia. ¿No nos damos cuenta del juego de los Estados Unidos?
Esta ineptitud o complicidad sería motivo suficiente para ejercer la revocación del mandato del actual gobierno federal en México. No esta asumiendo su obligación frente al enemigo interno y frente al enemigo exterior.
Cientos de miles de estudiantes del país, quedaron fuera de la educación media superior y de las universidades por falta de lugares. Ni escuela, ni empleo, ese es el panorama que el "Presidente del empleo" le da a los jóvenes mexicanos. Mientras que ocupa enormes cantidades del presupuesto para alimentar al ejército con nuevos juguetes: Helicopteros, aviones, parque, sueldos honerosos, tanquetas, rifles de asalto y vehiculos militares.
Digamos lo que sentimos. ¡Ya basta! La cantaleta de Calderón no convence a nadie más que a sus partidarios, a su gabinete ya a la iniciativa sin iniciativa, al Consejo Coordinador Nada empresarial.
El Partido Acción Nacional ha mostrado su gran vocación para ser un enemigo de la sociedad civil mexicana y de las libertades sociales y democráticas. El jueves 21 de abril pasado, a inicios de la semana santa, cuando la mayoría de los mexicanos salen de vacaciones y comienza la veda de noticias de los medios electrónicos de comunicación, se lanzaba una iniciativa de Reforma a la Ley de Seguridad Nacional que otorga entre otras cosas la facultad para que el Presidente de la República pueda ejercer el poder de intervenir en algún conflicto o movimiento de índole político, social, electoral o de trabajadores, cuando el Presidente "sienta" que se amenaza la seguridad interior del país.
Recordemos que Javier Lozano, actual Secretario del Trabajo, se promueve como candidato de Acción Nacional a la Presidencia de la República. El mismo que fraguó el golpe militar en contra del Sindicato Mexicano de Electricistas SME para eliminar un sindicato independiente al poder y quedarse con la Fibra Óptica de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, empresa paraestatal que disolvió por la fuerza, cuando en la madrugada de un sábado ocupó con fuerzas paramilitares (Policía Federal es una fuerza compuesta por ex militares) las instalaciones sin importar las violaciones a las leyes. Los policías y el gobierno federal hurtaron hasta las pertenencias personales que los trabajadores tenían en sus lockers. Todo para quitarle la titularidad del contrato al SME y lanzarlos a la calle con la ayuda de esquiroles de la Comisión Federal de Electricidad. En la más pura impunidad, el gobierno federal golpeó violando las leyes laborales, a los trabajadores electricistas del centro del país.
Javier Lozano Alarcón, Secretario del Trabajo
del Presidente Calderón
Este es el mismo que quiere ser Presidente por el Partido Acción Nacional. El que ha sido cómplice de que Grupo México, no rescate los cuerpos de la mina Pasta de Conchos y en la más pura impunidad.
Recientemente se ufanaba de ser el autor de la Ley laboral que terminaría con las garantías al trabajo por la que lucharon los revolucionarios de 1917 y "modernizaría" la ley para que los empresarios legalizaran la actual impunidad de la cuál gozan.
Aunque Lozano no figura entre los candidatos mejor posicionados de Acción Nacional, lugar que corresponde más a Santiago Creel Miranda y a Josefina Vázquez Mota, no ha dejado de insistir que él encabezará la candidatura de Acción Nacional en 2012.
Acción Nacional va de picada en las encuestas electorales del país, electoralmente, lo más probable, es que tendrá que ceder el poder bajo el principio de alternancia. A menos que, como en algunos casos latinoamericanos, logre una coyuntura bajo una manipulación de shock y de un golpe de Estado intermedio, como sucedió en el caso de Fujimori en el Perú. Crear las condiciones propagandísticas para crear un enemigo interno, que en las condiciones actuales puede ser el narcotráfico y la colaboración de sectores políticos con el mismo, para declarar una emergencia nacional y un estado de exepción.
Epidemia de gripe porcina
El gobierno federal mexicano ya ha experimentado manipulaciones de shock cuando manejó la epidemia de gripe N1H1 para paralizar todas las actividades del país. En lugar de crear cercos sanitarios, como recomienda la Organización Mundial de la Salud, paralizó las actividades y comenzó a regular la entrada a los centros de trabajo con total impunidad. En medidas absurdas e inútiles como fue concentrar posibles enfermos en las escuelas para pasar "filtros" sanitarios. En esa ocasión manipuló a todo el país. Por fortuna, la enfermedad no tenía la mortalidad que se le atribuyó, pero sometió la actividad económica a daños irreversibles.
También el gobierno federal ha mostrado su capacidad de manipulación en contra de gobiernos opositores a los que mediante el uso de los aparatos de seguridad ha calificado de tener nexos con los narcotraficantes, previamente a las elecciones, para tratar de inclinar los votos a su favor. En la región de Michoacán, el gobierno federal acusó a decenas de alcaldes de tener nexos con los narcotraficantes y acudió a arrestarlos en masa, la mayoría eran del PRI y del PRD, partidos opositores al PAN y el periodo de los arrestos fue previamente a los procesos electorales. Esta acción conocida como el michoacanazo sirvió a Acción Nacional para descalificar a los opositores en periodo de elecciones. De los procesos iniciados contra Presidentes Municipales, ninguno demostró la culpabilidad de los arrestados y si en cambio el uso perverso de "testigos" protegidos y el manejo político de la Secretaría de Seguridad Pública que se atrevió a realizar arrestos en el propio Palacio del Gobernador, violando la soberanía del Estado de Michoacán.
Alcaldes de oposición son conducidos a prisión acusados
de narcotráfico
El uso discresional y político de la fuerza pública, se tornaría en algo insoportable, si los Senadores de la República aprueban las reformas que pretende Acción Nacional a la Ley. El Presidente podría señalar qué movimiento de carácter político, electoral, social o de trabajadores es un desafío o una amenaza interna a la seguridad nacional. Estamos frente a la preparación de facultades que permitiría a Calderón un Golpe de Estado al Congreso, como el que fraguó Alberto Fujimori en el Perú cuando señaló al poder legislativo y al poder judicial corruptos en su famosa lucha contra el terrorismo. Darle un poder de esta magnitud a Calderón, le podría permitir prolongar su poder por vías anticonstitucionales con el apoyo externo. La Ley que se quiere reformar, facultaría para extender el espionaje del CISEN a personas que se considere son una amenaza y a abrirle expedientes a opositores.
Alberto Fujimori
También legalizaría la supresión de la garantía individual de que nadie puede ser molestado en su persona, pertenencias, domicilio sin una órden judicial. El ejército podrá cachear, revisar, solicitar documentos especiales a los ciudadanos en cualquier momento. Esto es la preparación de una especie de estado de exepción. Allí estan las intenciones de la famosa cédula de identidad nacional para todos, promovida por gobernación, incluso para los menores de edad. Un sistema propio de las dictaduras militares.
Con un instrumento de esta magnitud, las facultades del Ejecutivo se extenderían a la instrumentación de un Estado policiaco, en el que Acción Nacional podría favorecerse a través de la invención de amenazas internas y usar el aparato judicial contra sus opositores. ¿Quién resultó en realidad un enemigo para México?
Actualmente el gobierno federal, gasta todo su presupuesto nacional en gasto corriente y no en inversión productiva para favorecer el crecimiento de los negocios internos. Hasta en Estados Unidos, Japón y Europa se aplican subsidios para proteger a los sectores claves de la economía. La protección del mercado y de los bienes de producción nacional, es algo que nunca han abandonado las grandes potencias.
Los mexicanos no deben elegir a los empleados de las grandes transnacionales, a Presidentes espurios, claro que podemos generar un mundo mejor, vean:
Las recientes filtraciones de Wikileads sobre las divisiones entre el ejército y la marina agregan un elemento más a la inconveniencia de usar las fuerzas armadas en operaciones policíacas y de combate al crimen organizado. No es que no se deba combatir a los capos de la droga, la estrategia del presidente parece ser una estrategia fallida porque no contempló con eficacia debilitar la capacidad financiera del narcotráfico, a la vez de extirpar su capacidad operativa.
El costo de hacerlo comprometería la situación de corrupción en medios oficiales, en la clase política y en la clase empresarial. Un costo altísimo que un gobierno como el de Calderón no ha pensado realizar. Para Calderón era más sencillo invocar la solución militar, ante la evidente falta de legitimidad al iniciar su gobierno. Era una distracción frente al problema político y favorecido ante el avance de las mafias, toleradas por el gobierno de Fox y cuyo crecimiento comenzaba a dar muestras evidentes de descomposición. Sin embargo, esta distracción traería un costo que no era evidente. Las fuerzas armadas son instituciones contundentes que no están hechas para labores policiacas y que infringen tal contundencia que la población civil sufre las consecuencias de un campo de guerra. El peligro no es tan sólo la violación de los derechos humanos, también lo es la posibilidad de penetración del crimen en el ejército mismo.. Las fuerzas armadas son un último recurso, no el primero.
Calderón trajo la desgracia a su partido que con toda probabilidad perderá las elecciones presidenciales de 2012. La población mexicana esta asqueada del PAN, prefiere el regreso del partido oficial como lo muestran las tendencias electorales desde 2008. Las decisiones de Calderón han traído no sólo una burocracia costosa con sueldos 75 veces más altos que los empleados de base, sino un cobro in equitativo e injusto de impuestos que recae en contribuyentes cautivos que pagan las deudas de una clase poderosa que no se hace responsable de sus quiebras. Además de expulsar a más de 15 millones de personas en los últimos 30 años, han muerto más de 30 mil personas por la táctica del gobierno de Calderón militarizada contra el narcotráfico.
Todos estos vectores confluyen en el desprestigio del gobierno panista. Aún la última joya de la corona, que presume el gobierno calderonista sobre la libertad de prensa y expresión comienza a ceder al atacar con el monopolio televisivo a su favor, a la revista independiente Proceso, contra la que ha utilizado de forma política a los testigos protegidos de su gobierno contra los narcos.
Calderón crea un enorme aparato policiaco militar y se ha gastado todo el dinero que ha podido, el cuál como revelan algunos medios ya no le alcanzan. Toda esta situación hacen que el gobierno estadounidense considere al gobierno panista y al país como un peligro para los Estados Unidos.
Las elecciones de 2008 a 2010 han mostrado el enorme costo político que Calderón le ha provocado a su partido.
No es lo mismo percibir el país desde el extranjero, que vivirlo en carne propia en este México violento. Es fácil apoyar al gobierno federal cuando se leen las noticias a lo lejos.
Los rumores, relatos, quejas dentro de la sociedad en torno a la "Guerra Calderón" se van confirmando con las noticias. Una amiga de Durango, me decía que la situación en ese estado era insoportable. El ejército no sólo protagoniza balaceras con civiles en medio, dispara en los retenes, sino que catea domicilios a discreción. Nadie los detiene, nadie los regula y los abusos son comunes sin que autoridades civiles de ningún rango haga nada. A las peticiones de que el gobierno federal ponga solución, la respuesta es evasiva y contundente, el ejército seguirá haciendo lo que esta haciendo.
Entre los rumores que circulan esta el de una guerra sucia, en la que bajo el pretexto de que son "gatilleros", "sicarios" o "narcos", el ejército no responde por las víctimas civiles y peor aún las esconde. Este rumor de ocultar bajas civiles diciendo que son narcos es precisamente lo que se reveló en los incidentes del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.
La balacera fuera del ITESM fue el pretexto para que los militares usaran el Instituto como trinchera para defenderse de un grupo armado al que se enfrentaban.
Más allá de que el ejército se enfrentara en un lugar lleno de civiles, el enfrentamiento reveló una práctica que se sospechaba. Dos estudiantes del Tecnológico fueron alcanzados: Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo. Los soldados les quitaron las identificaciones y posteriormente la Defensa declaró que se trataba de sicarios.
Los familiares que los identificaron el el Servicio Médico Forense, revelaron que se trataba de dos estudiantes de excelencia del ITESM. Las autoridades del Tec de Monterrey, como se le conoce popularmente, desmintieron a las autoridades federales y castrenses, que tuvieron que dar marcha atrás a sus declaraciones.
La gravedad del suceso es que quedó al descubierto la falta de ética de las autoridades militares y lo peor, el procedimiento de convertir a las bajas civiles en bajas del narcotráfico como sistema.
Esto ha levantado desde luego, una ola de protestas en contra del Ejército mexicano con toda razón y una gran indignación entre los ciudadanos de Nuevo León.
Por todos lados, desde las autoridades norteamericanas, hasta las mexicanas, le han venido diciendo al gobierno federal que su estrategia de enfrentamiento debe ser revisada. Calderón que apuesta a fortalecer a la corporación militar, necio y sordo, insiste en dar carta abierta al ejército mexicano.