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lunes, 6 de julio de 2009

¿Qué responsabilidad corresponde al FMI en la crisis hondureña?

Bueno, ésta humilde discípula de Sartre, siguiendo el ejemplo del polémico filósofo francés no teme dejar constancia de sus cambios de opinión, cuando el asunto así lo requiere de acuerdo a las circunstancias. Aún no llego a ese punto, pero...estoy buscando la verdad en este asunto, por lo cual, lo imperativo es ver los antecedentes de la crisis actual -recordemos que nada surge por
generación espontánea, así que manos a la obra...curiosamente en éste conflicto, la figura del FMI se recorta como la bruja malvada que da la manzana envenenada a "Blancanieves", este fruto (estrategias neoliberales que tanto daño hacen a nuestros países), ha sido el detonante de grandes crisis a nivel mundial, ¿para qué prestan los organismos internacionales a los países sub-desarrollados si saben de sobra que parte de ese dinero será destinado al fomento de la corrupción? ¿Plan con maña?; ¿Quién se beneficia de esta situación? ¿Será acaso que con este instrumento se logran apoderar de la voluntad y riqueza de los países tercermundistas? No sé, pero por el momento no voy a averiguarlo...sigo con el corazón apachurrado. Adiós.

Lo siguiente se publicó como biografía de Zelaya, si quieres leer el docto. completo favor da clic AQUI

En sus primeros meses de mandato, Zelaya afrontó asimismo una marejada contestataria de diversos sectores laborales. A la cabeza de los mismos se puso el colectivo de docentes de la escuela pública, que protagonizó marchas y huelgas en demanda de mejoras salariales, reivindicación que el Gobierno satisfizo en agosto. En política exterior, Zelaya, en su primera actuación relevante en un terreno donde iba a mostrarse muy dinámico, zanjó con su homólogo de El Salvador, Antonio Saca, una añeja disputa bilateral (trasfondo que fue de la tristemente célebre Guerra del Fútbol hondureño-salvadoreña de 1969) con la demarcación satisfactoria de la frontera común. El 18 de abril los mandatarios rubricaron, en una ceremonia celebrada en la aduana de la Frontera El Poy, en el lado salvadoreño, el acta de un acuerdo que contemplaba además la apertura de espacios de desarrollo compartido, con un proyecto inicial para la construcción de una central hidroeléctrica binacional. Con todo, los capítulos que más horas reclamaron a la agenda de Zelaya, con su correspondiente dimensión exterior, fueron el energético y el deudor, cuyas cargas financieras y bajo rendimiento (el primero) limitaban drásticamente cualquier plan de inversión social. El presidente decretó el "estado de emergencia energética" el 31 de enero, a los cuatro días de asumir el cargo y un mes antes de declarar idéntica situación en la sanidad. La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), primera compañía del país, se asomaba a la bancarrota, con pérdidas anuales superiores a los 160 millones de dólares y deudas del Estado con ella por valor de 28 millones, y el suministro a los abonados corría peligro. El agravamiento de la situación en ENEE, incapaz de abastecer toda la demanda, empujó a Zelaya a asumir en persona el control de este monopolio distribuidor en febrero de 2007, medida que preludió, en diciembre siguiente, el encarecimiento de las tarifas eléctricas un 10%. Paralelamente, el FMI presionaba a Tegucigalpa para que liberalizara y privatizara servicios básicos, como los prestados por la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), mejorara la recaudación de impuestos y recortara la partida social de los presupuestos. Pero las prioridades del mandatario iban en otra dirección. Con el fin de conjurar la crisis energética en ciernes, al converger por una parte el déficit nacional en la producción de electricidad y por la otra los altos precios internacionales del petróleo, que el país tenía que importar en su totalidad, Zelaya planteó un abanico de opciones: abrir un concurso internacional de licitaciones públicas para la importación de carburantes, que sería adjudicada a quien ofreciera los precios más ventajosos; emprender negociaciones con Venezuela para la compra de derivados petroleros a precios preferenciales dentro del ámbito Petroamérica, que era uno de los instrumentos de integración continental creado por Chávez en el marco de su Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA); y buscar la asesoría de Brasil para desarrollar la producción local de biocarburantes, particularmente etanol.