Nos visitan del mundo

lunes, 13 de julio de 2009

La bancarrota del neoliberalismo y sus taras funcionales.

Desarrollo y sus políticas.

Las fuentes de financiamiento del desarrollo no han variado, a pesar de que se diga que la globalización ha modificado al mundo. Estas fuentes de recursos para el desarrollo son:

  1. El ahorro nacional producto tanto de la acumulación de capital como del sistema bancario.
  2. La Inversión Extranjera Directa basada en la atracción de la inversión por medio de la rentabilidad de las empresas.
  3. La deuda externa, el contrato de créditos al exterior para financiar al desarrollo.
  4. El Ingreso transferido por las empresas y los particulares al gobierno por la vía del pago de impuestos.
  5. La dinámica de las exportaciones y el mercado internacional.
  6. La dinámica interna de crecimiento del mercado interno.

La moda monetarista de nuestro país que tomó fuerza en los gobiernos de Miguel De la Madrid Hurtado, Carlos Salinas De Gortari, luego con Ernesto Zedillo Ponce De León y finalmente con los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón Hinojosa, todos ellos neoliberales, han culminado al cabo de 27 años con un profundo desastre nacional. Con cerca de tres décadas perdidas, México ha perdido terreno en la economía internacional y se ha estancado en el crecimiento económico.

Los herederos de Salinas son Zedillo, Fox y Calderón. Ninguno de los tres varió la política económica del régimen.

Las ideas monetaristas, alejadas del keynesianismo, han encontrado serias contradicciones e incongruencias, pues supuestamente críticas del Estado, han terminado sirviendose del Estado para financiar prioritariamente sus intereses. Así de esta forma, contrariamente a lo que su filosofía mercantilista postula:

  1. Las privatizaciones fueron un reparto monopólico a determinados grupos cercanos al poder.De Reagan a George Bush (padre e hijo), de Margaret Thacher, de Salinas a Calderón, los grupos conservadores se han servido del Estado para garantizar los negocios a sus grupos de interés. El reparto del poder no ha estado exento de intereses de élites beneficiadas con las privatizaciones y los negocios que han vendido del Estado, generando monopolios y oligopolios, de gente cercana al poder.
  2. A pesar de que postulan la libertad de comercio, en realidad las quiebras en los negocios de sus amigos ha seguido el patrón de privatizar cuando lo que se producen son ganacias y estatizar cuando se producen las pérdidas. Ejemplos de este comportamiento son muchos como la privatización telefónica en favor de Carlos Slim, o los "rescates" bancarios en favor de los banqueros primero con el FOBAPROA y luego con la creación del IPAB. No sólo las quiebras de los bancos han sido beneficiarias del erario público, también los rescates de carreteras y en general los rescates dónde la iniciativa privada mexicana ha demostrado su incapacidad para administrar adecuadamente los negocios. A diferencia del neoregulacionismo de Obama, los neoliberales obsequiaron recursos cuantiosos a los bancos sin pedirles NADA A CAMBIO. La administración de Obama, al menos ha solicitado acciones y títulos de propiedad a cambio de los financiamientos. Los gobiernos mexicanos referidos sólo han endeudado a las generaciones futuras y al erario, mientras que a los afectados por la crisis de los bancos, terminaron embargandoles las casas y despojándolos de su patrimonio. En el colmo de la corrupción mexicana, al parecer, el negocio de la elite política panista ah consistido en utilizar las casas rematadas por los embargos para enriquecerse de manera ilicita, puesto que los bancos no los tienen en su propiedad, pues les fueron pagadas con erario público, mientras que los inquilinos fueron despojados e incluso embargados sus bienes. Medios han señalado a la familia de Martha Sahagún como beneficiarios de estos negocios.
  3. La política de estatizar las pérdidas ha desestabilizado al sistema, lastrando los fondos públicos con altos intereses por muchos años en el futuro y además ha condenado a la economía mexicana a no crecer.
  4. El gobierno ha consentido a las elites, permitiéndoles no pagar impuestos. La recaudación fiscal del país llegaría con toda la reforma al 12 y 13 % anual del Producto Interno Bruto, cuando en cualquier país desarrollado, los empresarios y el pueblo paga alrededor del 20 al 25 % del PIB anual. Pero en países como México la recaudación se basa en impuestos al consumo como el IVA que graba sobre todo a las clases populares, mientras que las clases altas reducen sus pagos mediate la deducibilidad de sus empresas. Los reintegros de la SHCP a los empresarios mexicanos son cuantiosos, mientras que permite que los asalariados sean contratados como "profesionistas" independientes, violando no sólo la Ley Federal del Trabajo, sino excentando a las empresas del pago vía nómina de sus impuestos. Esta política ha lastrado el desarrollo nacional al impedir que fluyan los recursos necesario para captar los ingresos que se destinarían al financiamiento al desarrollo.
  5. La falta de dinamica positiva del mercado interno, por lo tanto el crecimiento bajo del ahorro, lastrado por las altas comisiones e intereses bancarios han colapzado el crecimiento del mercado interno. Por ello el crecimiento del mercado se basa sobre todo en el apoyo de la política del Estado en el mercado exterior y en la atracción de la Inversión Extranjera Directa, esto ha traído en consecuencia:
    • La atracción de la inversión extranjero mediante la creación de paraísos fiscales en nuestro país, en la que las empresas extranjeras depredan los recursos y la mano de obra precarizada mexicana a cambio de permanecer con empresas en nuestro país.
    • La expulsión de 1/3 de la población económicamente activa a los Estados Unidos y al extranjero, mientras que 1/3 permanece en el sub empleo y el tercio restante se mantiene en empleos precarizados con salarios bajos y jornadas laborales de 14 horas. Los bajos salarios impiden un consumo dinámico en el mercado interior y el crecimiento famélico de una economía que no rebaza el 2 % anual.
    • La volatilidad del capital extranjero que se basa en la especulación, un hot money que puede desaparecer en segundos. Además de que se lleva las ganancias a sus matrices, mientras que la depredación en la economía nacional arruina a los nativos. Las prácticas monopólicas arrastran a la quiebra a un gran número de empresas nacionales.

Este esquema económico ha seguido la destrucción económica nacional, derrumbando no sólo la economía, sino derrmubando al país que ya no es competitivo ni en el plano latinoamericano. Este esquema que ya no funciona para los intereses nacionales amenaza con colapzar el país y sumirlo en lo que ya expertos denominan el "Estado falllido"

De Miguel De la Madrid a Calderón Hinojosa, la misma política económica.